Produce un efecto un poco extraño ver campos de trigo lamidos por la arena y por las azules aguas del oceano. Y sin embargo, durante decenas y decenas de kilómetros se repite este insolito paisaje, interrumpido tan solo por una serie de calas y bahias cuyos contornos son de una blancura deslumbrante a causa de la salinidad. En otros puntos, Galicia, en cambio, es una especie de Suiza española, pequeñas granjas rodeadas de verdes campos cubiertos de trébol y, por todas partes, vacas lecheras y caballos.

Durante el siglo XIX, A Coruña se sometió a una profunda renovación urbana. Desde entonces se la conoce popularmente por la ciudad de cristal

Durante el siglo XIX, A Coruña se sometió a una profunda renovación urbana. Desde entonces se la conoce popularmente por la ciudad de cristal

Situada en el extremo noroccidental de nuestra peninsula, antiguamente era una especie de trampolín desde el que lanzarse a los espacios misteriosos e infinitos del océano, gracias a esa punta rocosa llamada cabo Finisterre, más allá de la cual se creía que ya no había nada.
No muy lejos, y un poco mas al norte, esta tierra maravillosa encierra una bella joya, A Coruña.
Importante puerto del comercio de la sal, tanto en época romana como medieval, base de partida de numerosas expediciones primero hacia América y més tarde hacia Oceanía, A Coruña tiene su historia entrelazada con la historia de su puerto.

Los Menires

Los Menires

Como lo atestigua, entre otras cosas, su alto e impresionante faro, llamado la Torre de Hércules, que descolla por encima de la lengua de tierra en la que se levantan los barrios de la ciudad. Es el único faro romano en todo el mundo que sigue en funcionamiento. Lo construyó un arquitecto portugués, un tal Cayo Sevio Lupus.

Torre de Hercules

Torre de Hercules

A Coruña parece surgir de la espuma de un mar cuyas olas van a romper en pleno corazón de la ciudad vieja, introduciéndose en las dos bahias, una situada al sudeste, donde esta el puerto, y la otra en la posición contraria, donde se encuentran las playas de Orzan y Riazor, casi constantemente barridas por el viento.

Playa de Orzan

Playa de Orzan

Lo cierto es que existen, y ahora más que nunca, varios motivos para escaparse a A Coruña. Y uno de ellos es el gastronómico.
Hay un dicho popular muy sabio en esta tierra. Un dicho a tener en cuenta:
Nos meses sin R, marisco non comas, nin marisco merques.
Es decir, nada de comer o comprar marisco de mayo a agosto. Así que tras este paréntesis recomendado, ya se aconseja de nuevo ponerse las botas de percebes, vieiras y centollos. Y, precisamente ahora en estos dias de septiembre, se celebra la Décima Edicion del Concurso de Tapas Picadillo. Y, claro, eso hay que aprovecharlo.

Merluza al pil pil de berberechos en Restaurante  Pablo gallego

Merluza al pil pil de berberechos en Restaurante Pablo gallego

Hasta el 29 de septiembre, la oferta culinaria coruñesa se multiplica gracias a los 50 establecimientos que sumarán a sus tradicionales recetas una serie de tapas elaboradas para participar en el certamen. Un referente en la gastronomía local y una excusa viajera que deben tener en cuenta todos aquellos que busquen una experiencia gastronómica auténtica, original y de calidad. También una oportunidad para comprobar de primera mano cómo está evolucionando la cocina gallega, apuntalada por una rica tradición y una materia prima de primera calidad, pero también abierta a la creatividad y la modernidad.

Plato de Pulpo en Casa Pardo-Domus

Plato de Pulpo en Casa Pardo-Domus

La oferta será muy variada, lo que invita a trazarse rutas para ir degustando cada una de las propuestas. El concurso tiene dos categorías, una centrada en la tapa tradicional y la otra en la creativa, pero siempre con una condición: deben estar elaboradas con productos de esta tierra privilegiada rodeada de mar, que presume por ser el puerto líder español en el desembarco de pescado fresco.
Que aproveche.

Mas información: www.turismocoruna.com

DÓNDE DORMIR. Hay una infraestructura hotelera muy buena por toda la ciudad. Nuestra sugerencia es: Hotel Meliá Maria Pita

 

Por Angels Mas