Todo lo que hoy conocemos como civilización occidental se inició aquí hace más de 2.500 años. La filosofía, la ciencia, las artes y la política se desarrollaron en la Atenas del siglo V a.C como nunca antes lo habían hecho. Sócrates, Platón, Aristóteles, Heródoto, Arquímedes, Tales de Mileto o Hipócrates son sólo algunos nombres de la lista interminable de genios que cambiaron el mundo y marcaron nuestra historia.

Viajar a la antigua Atenas es asomarse a una de las civilizaciones más brillantes de la historia.

Viajar a la antigua Atenas es asomarse a una de las civilizaciones más brillantes de la historia.

Aunque hasta hace muy poco esta ciudad no gozaba de buena reputación debido al humo, al tráfico caótico y a un urbanismo descuidado, Atenas es hoy una ciudad renovada. Gracias a la riqueza que generaron los Juegos Olímpicos de 2004, los atenienses lograron transformar uno de los conjuntos urbanos más caóticos del continente en una ciudad agradable, de calles y jardines bien cuidados, transportes modernos y un aeropuerto impecable.

La Atenas clásica contrasta hoy con la moderna metrópoli.

La Atenas clásica contrasta hoy con la moderna metrópoli.

El nuevo rostro de Atenas, va paralelo además a un cambio de actitud en los atenienses, que muestran su ciudad a los visitantes con una mezcla de nostalgia y orgullo, un sentimiento que, según ellos mismos, no existía desde hacía décadas.

LA ROCA SAGRADA

Situada sobre una meseta que domina toda la ciudad, la Acrópolis fue y sigue siendo el símbolo de la Grecia Clásica. Destruida por los persas en el 480 a.C, Pericles decidió reconstruirla para convertirla en una ciudad sagrada durante el período más brillante de la historia griega.

Patrimonio de la Humanidad desde 1987, La Akropolis es uno de los lugares más visitados del mundo.

Patrimonio de la Humanidad desde 1987, La Akropolis es uno de los lugares más visitados del mundo.

Al entrar en el recinto arqueológico, lo primero que vemos es el Teatro de Dionisos, el más antiguo de Grecia. En él se representaron las obras de los grandes dramaturgos atenienses y sus gradas eran capaces de albergar hasta 17.000 personas. Un poco más adelante encontramos otro teatro, el Odeón de Herodes Ático, que fue construido siglos más tarde por los romanos.

El Odeón de Herodes Ático fue construido en el año 161.

El Odeón de Herodes Ático fue construido en el año 161.

Desde aquí, y tras subir unas escaleras, accedemos a la Acrópolis por el mismo lugar que lo hacían los antiguos atenienses, una serie de imponentes columnas dóricas llamadas Propileos.

Los Propileos son las monumentales columnas que dan acceso al conjunto arqueológico.

Los Propileos son las monumentales columnas que dan acceso al conjunto arqueológico.

Una vez arriba, lo primero que vemos, a la derecha, es el pequeño templo de Atenea Niké, que conmemora la victoria sobre los persas en la batalla de Salamina, y a la izquierda, el que para muchos es el templo más bonito: el Erecteión, construido en el 420 a.C. En su fachada destaca el famoso Porche de la Cariátides, seis columnas con forma de mujer que representan a las mujeres esclavizadas de Caria, una antigua ciudad enemiga de Atenas.

Para protegerlas de la erosión, las estatuas originales se encuentran en el Museo de la Acrópolis y el Museo Británico.

Para protegerlas de la erosión, las estatuas originales se encuentran en el Museo de la Acrópolis y el Museo Británico.

Finalmente, presidiendo la explanada, encontramos la obra maestra de la Grecia Clásica: el Partenón, monumento que refleja como ningún otro el extraordinario florecimiento cultural de la Atenas del siglo V a. C. Lamentablemente, el tiempo, las guerras, los terremotos y los continuos expolios han dañado esta joya arquitectónica, pero, a pesar de ello, la contemplación del Partenón sigue siendo impactante.

Los arquitectos del Partenón calcularon cada detalle para crear una imagen de armonía visual.

Los arquitectos del Partenón calcularon cada detalle para crear una imagen de armonía visual.

A pesar de que hoy se encuentra en ruinas, su belleza es incuestionable. Basta con ver sus columnas perfectamente alineadas y sus proporciones exactas para imaginar cómo debió ser este templo en su estado original.

El Partenón se construyó exclusivamente en mármol blanco, desde las tejas a las columnas.

El Partenón se construyó exclusivamente en mármol blanco, desde las tejas a las columnas.

LA CUNA DE LA DEMOCRACIA

Junto a los templos de la Acrópolis se encuentran los restos de lo que en su día fue el corazón de la vida comercial y política de la antigua Atenas: el Ágora. Construida en el siglo VI a.C, era un amplio espacio abierto donde había templos, servicios públicos, mercados, tribunales de justicia, teatros, bibliotecas y escuelas. En aquella época el Ágora era un hormiguero de actividad donde los atenienses se reunían para intercambiar sus mercancías, pero también sus ideas. Fue aquí donde los antiguos griegos cuestionaron por primera vez la tiranía dominante en la época, sentando las bases de nuestra actual forma de pensar.

El Ágora de Atenas fue el lugar donde se gestó la primera democracia de la historia.

El Ágora de Atenas fue el lugar donde se gestó la primera democracia de la historia.

La zona del Ágora es mucho más tranquila que la Acrópolis. Dentro del recinto hay varios senderos y jardines por los que pasear, sentarse en silencio a la sombra de un árbol y reflexionar sobre el paso del tiempo y la importancia que este lugar tuvo en el mundo antiguo y en el presente. Emociona pensar que Platón, Aristóteles o Sócrates recorrieron este lugar.

En el museo del Ágora se exponen unos 65.000 objetos encontrados en distintas excavaciones.

En el museo del Ágora se exponen unos 65.000 objetos encontrados en distintas excavaciones.

PLAKA

Fuera del Ágora y a los pies de la Acrópolis se extiende el animado barrio de Plaka, el más turístico pero también el que guarda más encanto. En ningún otro lugar de Atenas se respira la Grecia tradicional como en este barrio de callejuelas estrechas y adoquinadas, fachadas blancas y muchas flores. En los últimos años muchos antiguos caserones, que se encontraban en ruinas, han sido recuperados y convertidos en tiendas y pequeños restaurantes que hacen las delicias de los amantes de las terrazas y la comida casera.

El barrio de Plaka se extiende a los pies de la Acrópolis.

El barrio de Plaka se extiende a los pies de la Acrópolis.

La mayor parte de sus calles son peatonales y el tráfico está restringido por lo que es una zona muy agradable para pasear y muy apreciada no sólo por los turistas sino también por los atenienses.

Por la noche, Plaka se convierte en el barrio más animado de Atenas.

Por la noche, Plaka se convierte en el barrio más animado de Atenas.

En la parte alta de este pintoresco barrio se esconde un laberinto de calles adoquinadas y casas encaladas que, más que a Atenas, recuerda a un pueblecito de pescadores de una isla griega. Su nombre, Anafiotika, significa «barrio de los habitantes de Anafi», porque fue construido por inmigrantes procedentes de la isla de Anafi (Islas Cícladas).

Las casas y calles de Anafiotika recuerdan a un típico pueblo de pescadores.

Las casas y calles de Anafiotika recuerdan a un típico pueblo de pescadores.

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CÓMO LLEGAR

Iberia y Aegean Airlines tienen vuelos directos desde Madrid y Barcelona. Vueling, sólo desde Barcelona. El aeropuerto internacional Elephtherios Venizelos está a 38 kilómetros del centro de la ciudad. El metro es la forma más rápida y cómoda de llegar, en unos 25 minutos.

QUÉ SABER

Formalidades de entrada: DNI o pasaporte en vigor.

Moneda: En 2002 Grecia abandonó el dracma y adoptó el euro.

Idioma: La lengua oficial es el griego, que coexiste con el turco y el albanés.

Cuándo ir: La mejor época para visitar Atenas es en primavera o en otoño, cuando el clima es más suave y no hay las aglomeraciones del verano. El mes más frío es enero y los más calurosos julio y agosto.

Vacunas y precauciones: No es necesaria ninguna vacuna. El centro histórico es bastante seguro aunque hay que tener precaución de noche y en el metro con los carteristas.

CÓMO MOVERSE

Si os alojáis en el centro histórico el único transporte que necesitaréis será el metro, para llegar desde el aeropuerto. Los taxis son una buena opción para desplazamientos cortos. Para visitar los alrededores de Atenas hay varias lineas de autobuses interurbanos.

QUÉ VER

Atenas es un museo al aire libre donde encontraréis restos arqueológicos en todas partes, aunque hay dos lugares que nadie debe perderse:

Acrópolis. Es el lugar más importante de la antigua Grecia y actualmente uno de los monumentos más visitados del mundo. Evitad las horas punta. Es más agradable ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando hay menos gente y hace menos calor. El precio de la entrada incluye la Acrópolis, el Teatro de Dionisos, el Museo de la Acrópolis, el Ágora y el Templo de Zeus, que se pueden visitar en días distintos.

Ágora. Aunque actualmente se encuentra en ruinas, el Ágora es una visita imprescindible para entender la Grecia clásica, pues antiguamente era el centro de la vida social, política y comercial de Atenas.

Otros lugares de interés:

Templo de Zeus Olímpico. Fue un grandioso templo construido entre los siglos VI y II a.C. en honor al dios Zeus Olímpico.

Teatro de Dioniso. Edificado en el siglo VI a.C., fue el mayor teatro de la antigua Grecia, con una capacidad para 17.000 espectadores.

Odeón de Herodes Ático. Impresionante teatro construido por los romanos en el año 161. Actualmente solo se puede visitar cuando hay conciertos, aunque desde el recinto de la Acropolis hay espléndidas vistas de su interior.

Ágora Romana. También conocido como Foro Romano, en este lugar se encontraba la antigua plaza pública de Atenas y el mercado central.

Biblioteca de Adriano. Era un impresionante edificio creado para albergar la extensa colección de libros que poseía el emperador Adriano.

Si disponemos de tiempo, en los alrededores de Atenas hay innumerables excursiones que nadie debería perderse: El Pireo, puerto de Atenas y punto de partida de líneas marítimas hacia todo el mundo; el Cabo Sunion, para contemplar la puesta del sol junto al templo de Poseidón; Delfos, centro de espiritualidad del mundo clásico; Meteora, con los monasterios ortodoxos enclavados sobre montes imposibles; Corinto, con su histórico Canal; Micenas donde sigue en pie la Puerta de los Leones y la cercana Tumba de Agamenón, y el Teatro de Epidauro, con la mejor acústica del mundo.

DÓNDE DORMIR

Atenas es una de las capitales europeas más económicas en lo que a alojamiento se refiere. Si bien se pueden encontrar hoteles de gran categoría, quien no necesite grandes lujos puede dormir en el centro por menos de 60 euros.

La clave es alojarse en el centro histórico. Desde los barrios de Plaka o Monastiraki parten varias calles peatonales que llevan hasta los principales sitios arqueológicos.

Para presupuestos ajustados la mejor opción es el Byron Hotel www.hotel-byron.gr, en pleno barrio de Plaka y a sólo cinco minutos de la Acrópolis. Desde algunas habitaciones se puede contemplar la belleza de este conjunto histórico.

Para los presupuestos más elevados destaca el legendario hotel King George II www.kinggeorgeathens.com. Cerrado durante más de 50 años, desde la mayoría de sus suites hay una maravillosa vista de la Acrópolis. Servicio de superlujo.
QUÉ COMER

La cocina griega es tan sabia como su cultura. Con una tradición de más de 4.000 años y enriquecida por el contacto con países de oriente y occidente, destaca por los productos frescos, las especias, las hierbas aromáticas y un excelente aceite de oliva, presente en cualquier plato griego. También son protagonistas el pescado, el cordero, los quesos, los yogures y los vinos. Entre los platos más emblemáticos destaca la Musaka (pastel de berenjenas, tomate y carne); el Souvlaki (brocheta de carne o pescado a la plancha); los Dolmades (hojas de parra rellenas de carne, arroz o vegetales); el Tzatziki (salsa de yogur, ajo y pepino); la Fasolada (sopa de frijoles, tomate, zanahoria y apio) y los omnipresentes Mezze, aperitivos variados que se sirven al principio de cada comida junto con el Ouzo (licor dulce de unos 40 grados). Los pasteles griegos también son muy apreciados, así como el café, convertido en parte fundamental de la vida cotidiana griega.

DÓNDE COMER

Nadie debería visitar Atenas sin cenar en una taberna. Se trata de pequeños restaurantes, informales y familiares, donde acuden habitualmente los atenienses. El tipo de comida que ofrecen es la de toda la vida, la que los griegos hacen en sus casas para recibir a amigos y familiares, por lo que abundan las recetas tradicionales.
El término taberna, que deriva del griego ταβέρνα, significa textualmente ‘lugar para comer’.

El éxito de las tabernas ha derivado en un gran número de establecimientos, a veces de dudosa calidad. Algunas de las mejores están en el barrio de Plaka. El truco está en perderse por las callejuelas de este animado barrio y sentarse allí donde veamos más clientes locales que turistas.

QUÉ COMPRAR

La artesanía griega destaca por las cerámicas, las alfombras de lana (las mejores son las fabricadas cerca de Delfos), los objetos de madera y de piel (bolsos y sandalias), las esculturas de madera, el cristal soplado y los bordados. También es famosa la joyería, que tiene una buena relación calidad-precio. Existen interesantes mercadillos donde podréis encontrar todos estos objetos además de interesantes antigüedades como libros y grabados.

MÁS INFORMACIÓN

www.gnto.gr  Página oficial de Turismo de Grecia con una amplia información sobre el país. Tiene una versión en español.