Bali es el principal destino turístico de Indonesia, con una afluencia mensual de 200.000 turistas extranjeros. Pero en estos momentos, 96.000 habitantes de la isla han sido evacuados de la cercanía del volcán Agung, pues se teme que entre en erupción. Los desplazados están distribuidos en 430 centros de acogida habilitados en Bali y, de momento, no presentan complicaciones humanitarias de gravedad, aunque la Cruz Roja advirtió a Efe que en el futuro «puede haber un gran problema».

El Centro de Vulcanología y Mitigación de Peligros Geológicos, que tiene el nivel de alerta en 4, el máximo, mantiene el registro de la actividad volcánica, que incluye dos terremotos superiores a la magnitud 4 en la últimas 48 horas.