¿Qué maravillosa música es esta? Apenas son las cinco de la mañana y ya está amaneciendo en los frondosos bosques de Borneo. Será el sonido del que tantas veces había oído hablar. La hermosa sinfonía natural que cada mañana, con las primeras luces del alba, dirigen con maestría los tenores de la selva: los gibones. Sus potentes aullidos, que pueden oírse a kilómetros de distancia, resuenan aún más lejos, amplificados por un eco que parece abrazar la selva entera. Una fiesta a la que poco a poco se van sumando otras criaturas. Me siento un privilegiado. Despertándome en el corazón de la jungla. Rodeado de tanta belleza.

A primera hora de la mañana, la selva muestra todo su esplendor

A primera hora de la mañana, la selva muestra todo su esplendor

La isla de Borneo, donde voy a pasar los próximos días, fue en su día lo más parecido al edén que existía en la Tierra. Un paraíso que hoy ha perdido gran parte de sus riquezas debido a la codicia humana. En la actualidad la selva cubre tan solo la mitad de la isla, miles de hectáreas han desaparecido en apenas unas décadas y las consecuencias han sido nefastas para los animales y plantas que vivían en ella. Sin embargo, aún quedan algunas áreas protegidas donde esforzados conservacionistas tratan de recuperar el terreno perdido.

Las selvas de Borneo siguen siendo uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta

Las selvas de Borneo siguen siendo uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta

Uno de estos oasis protegidos es el Parque Nacional Tanjung Puting, en el corazón de Kalimantan, la parte indonesia de Borneo. Este parque fue creado hace más de 30 años y designado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Sin embargo esto no fue suficiente para detener la tala ilegal ni la degradación del hogar de miles de especies, entre ellas el carismático orangután

La pérdida de su hábitat es la mayor amenaza para los orangutanes

La pérdida de su hábitat es la mayor amenaza para los orangutanes

En los bosques de Tanjung Puting crecen más de 2.000 especies de árboles y viven más de 200 especies de aves, siendo uno de los lugares con mayor biodiversidad del continente asiático. También abundan los cocodrilos, las serpientes y los lagartos. Sin embargo lo que ha hecho de este parque un destino irresistible para los amantes de la naturaleza son las nueve especies de primates que viven en él, entre ellas tres endémicas y, muy especialmente, la presencia de la mayor población de orangutanes del mundo.

Tanjung Puting es el mejor lugar del mundo para ver a los orangutanes en su hábitat natural

Tanjung Puting es el mejor lugar del mundo para ver a los orangutanes en su hábitat natural

Dentro del parque, formado en su mayor parte por una selva impenetrable, no hay carreteras. La única forma de desplazarse es a través del río, así que para acceder hasta los lugares donde se encuentran los orangutanes he contratado una de las embarcaciones que utiliza la población local, llamadas klotok. Aunque no parece muy confortable y a pesar de que tendré que dormir sobre una colchoneta en el suelo, la oportunidad de adentrarme en el corazón de la jungla y descubrir desde sus tranquilas aguas el fascinante mundo natural de Borneo, bien merece renunciar a algunas comodidades.

Debido a la ausencia de carreteras, el klotok es la única forma de desplazarse

Debido a la ausencia de carreteras, el klotok es la única forma de desplazarse

Mientras navegamos río arriba hacia nuestro primer destino, el centro de investigación de Camp Leakey, Ici, el guía naturalista que me acompaña junto al patrón del barco y un cocinero con muy buen humor, me explica la tarea que llevan a cabo en estos centros. Camp Leakey fue fundado en 1971 por la científica conservacionista Biruté Galdikas, quien desde hace más de 40 años está trabajando para evitar la desaparición de los orangutanes.

Recientes estudios han confirmado que el orangután comparte con nosotros el 97% de los genes

Recientes estudios han confirmado que el orangután comparte con nosotros el 97% de los genes

Ici también me explica que a pesar de estos esfuerzos, el número de orangutanes sigue descendiendo, debido a la deforestación y al comercio ilegal de mascotas. Los cazadores furtivos reciben grandes sumas de dinero por una cría de orangután, que luego venden como mascota en el mercado negro. Y lo peor es que para llevarse a la cría no dudan en matar a la madre y a cuantos orangutanes traten de impedirlo.

Los orangutanes siguen en peligro debido a la deforestación y al comercio de mascotas

Los orangutanes siguen en peligro debido a la deforestación y al comercio de mascotas

La doctora Galdikas dijo una vez que «mirar a los ojos de un orangután es como mirar a los ojos de Dios». No me imagino cómo debe ser mirar a los ojos de Dios, pero confieso que algo se ha removido en mi interior cuando he mirado por primera vez a los ojos de un orangután. Ha sido en Camp Leakey y mi conclusión es que, o nosotros somos muy primates o ellos son muy humanos, porque no he sabido encontrar la diferencia. Ahora entiendo por qué los Dayak, habitantes de Borneo desde tiempos inmemoriales, les pusieron el nombre de ‘Orang Utan’, que en su lengua significa ‘Hombre de la Selva’.

Difícil explicar con palabras lo que se siente al mirar a los ojos de una de estas criaturas

Difícil explicar con palabras lo que se siente al mirar a los ojos de una de estas criaturas

Nuestra siguiente parada es en el centro de rehabilitación de Tanjung Harapan, cuya tarea es acoger a los pequeños orangutanes que se han quedado sin madre, en su mayor parte vendidos como mascotas y rescatados por las autoridades. En este centro les enseñan a desenvolverse por sí solos, a trepar a los árboles, a buscar alimento, a relacionarse con otros orangutanes y, con el tiempo, a regresar a la selva de la que nunca deberían haber salido. Aunque no todos lo consiguen y algunos se quedan toda su vida en estos centros, donde reciben cuidados y alimento, son muchos los que con el tiempo logran habituarse a la vida salvaje, lo que está haciendo que la población de orangutanes en Borneo se vaya recuperando lentamente

Alrededor del centro, los orangutanes campan a sus anchas y se acostumbran a vivir en libertad

Alrededor del centro, los orangutanes campan a sus anchas y se acostumbran a vivir en libertad

En el centro de rehabilitación aprendo que la relación entre una madre y su cría es muy estrecha y puede durar hasta siete años, lo que hace todavía más difícil que un bebé orangután aprenda a sobrevivir sin su madre. También me explican que cuando el joven orangután vuelva a la selva necesitará un mínimo de 5 km2 de bosque para desarrollarse, una extensión que hasta hace muy poco se destruía en Borneo en tan solo unas horas.

De los grandes primates, el orangután es el que tarda más en reproducirse lo que dificulta su supervivencia.

De los grandes primates, el orangután es el que tarda más en reproducirse lo que dificulta su supervivencia.

Pero afortunadamente el futuro de Borneo no parece tan desolador como hace tan solo unos años. El gobierno indonesio se dio cuenta por fin de que la situación era insostenible y en 2007 puso en marcha el proyecto ‘Corazón Verde’, con el fin de proteger 200.000 km2 de selva y detener la tala masiva. Gracias a esta iniciativa, que abarca no sólo a organizaciones conservacionistas, sino también a las escuelas y a la población local, en los últimos años se han replantado miles de hectáreas de selva. Incluso algunas empresas taladoras, que antes devastaban el bosque, están tomando conciencia y han empezado a utilizar prácticas de tala sostenible. Por ejemplo, por cada árbol que talan plantan tres semillas.

Los centros de rehabilitación se financian gracias a los visitantes, procedentes de todo el mundo

Los centros de rehabilitación se financian gracias a los visitantes, procedentes de todo el mundo

De regreso al barco, ya empieza a anochecer. Es la hora en que la magia vuelve a apoderarse de la selva. Si por la mañana los gibones son los protagonistas absolutos, ahora son los monos narigudos quienes asumen el papel principal. Algunos exhiben toda clase de acrobacias y saltan de árbol en árbol, mientras otros optan por gritar. Me explica Ici que estos gritos proceden de los machos, que marcan así su territorio al mismo tiempo que tratan de atraer a alguna hembra. También me cuenta entre risas que la población local los llama ‘holandeses’, recordando la prominente nariz de los antiguos colonizadores de la isla

Al atardecer los monos narigudos se exhiben con sus prodigiosos saltos

Al atardecer los monos narigudos se exhiben con sus prodigiosos saltos

Esta es mi última noche en la selva. Confieso que antes de venir no las tenía todas. Nunca he llevado bien el calor, la humedad y mucho menos los mosquitos. Sin embargo puedo decir que desde el primer día he disfrutado cada minuto de esta experiencia inolvidable. Como cada noche, el barco descansa bajo los mismos árboles donde duermen los macacos y los monos narigudos. Y mientras los observo por última vez, recuerdo todo lo que he visto y aprendido estos días. Me ha sorprendido la colosal tarea que llevan a cabo unos pocos para proteger a los orangutanes de una extinción segura, pero lo que más me ha llamado la atención es la capacidad del propio orangután para sobrevivir durante tantos años a la presión a la que lo hemos sometido. Sin nuestra ayuda tal vez no hubieran sobrevivido, pero no es menos cierto que sin su propia resistencia a desaparecer nuestro esfuerzo hubiera sido en vano.

El enemigo número uno del orangután se ha convertido en su última esperanza

El enemigo número uno del orangután se ha convertido en su última esperanza

CÓMO LLEGAR

Como ocurre en cualquier región remota, para llegar a Borneo son necesarias muchas horas y varios vuelos. Primero hay que volar hasta Yakarta, capital de Indonesia, con KLM, Singapore Airlines o Emirates. A continuación hay que tomar otro vuelo, con Garuda o Lionair, hasta Semarang, donde es necesario pasar una noche por falta de conexiones. Y finalmente hay que tomar otro vuelo, al día siguiente, hasta Pangkalan Bun, con Trigana Air. Recordad que las avionetas de esta compañía son pequeñas y no aceptan equipajes de más de 10 kg.

CÓMO MOVERSE

Al llegar a Pangkalan Bun, debéis tomar un taxi, unos 20 minutos, hasta el pequeño embarcadero de Kumai, desde donde salen las embarcaciones para acceder al parque nacional de Tanjung Puting. Dentro del parque no hay carreteras por lo que estas embarcaciones de madera, llamadas klotok, son la única forma de adentrarse en la selva.

Aunque es posible visitar el parque en un día, lo mejor es contratar un klotok por tres o cuatro días, lo que incluye el alojamiento (en sacos de dormir), las comidas y la tripulación (patrón, guía en inglés y cocinero). La experiencia de vivir durante unos días en el corazón de la selva es inolvidable.

Aunque también es posible hacerlo por libre, organizar una aventura como esta es complicado. Lo más recomendable es dejarse asesorar por un operador local que se encargará de organizarlo todo (billetes de avión, traslados, alojamiento, embarcación y comidas), mientras vosotros os dedicáis a disfrutar. Dos agencias con experiencia y especializadas en este tipo de expediciones son:

www.adventureindonesia.com/orangutan-welcome.htm
www.visitorangutan.com/visitorangutan.htm

QUÉ SABER

Formalidades de entrada: Para entrar en Indonesia es necesario el pasaporte en vigor y un visado que se obtiene a la llegada (25US$ en metálico).
Para acceder al parque nacional necesitaréis un permiso que se obtiene en la oficina de policía de Pangkalan Bun o a través de una agencia local.

Moneda: Rupia Indonesia (IDR). 1 euro equivale aproximadamente a 12 IDR

Idioma: La lengua oficial es el ‘Bahasa Indonesia’.

Cuándo ir: En Borneo el clima es tropical, con dos estaciones muy marcadas: la seca, de abril a septiembre, y la lluviosa, de octubre a marzo. La mejor época para ir es entre junio y septiembre, cuando llueve menos y las temperaturas son más agradables.

Vacunas: No es obligatoria ninguna vacuna aunque es mejor estar al día de tétanos, polio y hepatitis.

Precauciones: Viajar a la selva de Borneo es una aventura inolvidable que sin embargo puede convertirse en una pesadilla si olvidáis dónde os encontráis. Lo más importante es llevar, y usar, un buen repelente de mosquitos dos veces al día (al amanecer y al atardecer). En Borneo no hay riesgo de malaria pero sí de contraer otras enfermedades como el dengue, transmitidas por los mosquitos y que, si bien no son graves, son suficientes para arruinar vuestras vacaciones. También hay que protegerse bien del sol y no beber agua que no sea embotellada.

Seguridad: Aunque el riesgo de robos es bajo, vigilad los objetos de valor, especialmente en mercados y aeropuertos.

Qué llevar: saco de dormir, botas de trequing, ropa ligera, chubasquero, repelente para mosquitos (con DEET), gafas de sol, crema solar, gorra, toalla, botiquín personal y una mochila pequeña.

PARQUE NACIONAL TANJUNG PUTING

Convertido en espacio protegido en 1982, Tanjung Puting fue el primer parque dedicado a la protección de los orangutanes. En el parque hay tres centros dedicados a esta tarea y los tres merecen una visita.

Camp Leakey: Fundado en 1971 por la profesora Birute Galdikas, hoy sirve como centro de investigación y acoge a orangutanes de todas las edades, a los que se puede ver fácilmente merodeando por el centro.

Camp Leakey fue el primer refugio para orangutanes de Borneo

Camp Leakey fue el primer refugio para orangutanes de Borneo

Tanjung Harapan: en este centro los orangutanes recién llegados pasan por su primera etapa en el proceso de rehabilitación. Situado en medio de la selva, aquí los animales aprenden a desenvolverse en un medio semisalvaje. Hay varios senderos para observar a los orangutanes, un centro de información y alojamiento muy básico donde es posible pasar la noche.

Pondok Tanggui: los orangutanes que han superado la fase semisalvaje se mueven a este centro para la segunda etapa del proceso. Aquí se les sigue de cerca, pero se evita el contacto humano. Al final de esta etapa se considera que el orangután está preparado para regresar a la selva con éxito.

DÓNDE DORMIR

SEMARANG

Por falta de conexiones es necesario pasar una noche en Semarang, antes de volar al día siguiente hacia Borneo. Una buena opción es el Hotel Puri Garden, económico y muy cerca del aeropuerto.

P.N TANJUNG PUTTING

Aunque los más aventureros preferirán alojarse en un klotok, existe otra opción para aquellos que prefieren el confort. El Rimba Orangutan Ecolodge, construido a orillas del río Sekonyer y a la entrada del parque nacional, dispone de 35 confortables bungalows y ofrece todo tipo de tours para observar a los orangutanes. http://rimbaecolodge.com/

QUÉ COMER

La cocina indonesia es picante y especiada, aunque en los lugares turísticos suelen adaptarse a los gustos occidentales. Entre los platos típicos destacan los que utilizan como ingrediente principal el arroz, como el nasi kuning (arroz aromático) o el nasi goreng (arroz frito). El menú tipo indonesio está formado por un plato de arroz, una ensalada y un plato de pescado, generalmente a la parrilla o frito. Tratándose de un país insular no es de extrañar que el pescado y el marisco estén siempre presentes. Los postres se basan en frutas frescas, ya que los productos típicos de repostería suelen consumirse a media tarde, a modo de merienda. Como ocurre con otras cocinas asiáticas, la presentación es muy importante, siendo habituales las hojas de banano o las flores para adornar los platos. La población local suele comer con la mano, por lo que los cubiertos se limitan a las zonas turísticas.

QUÉ COMPRAR

Los mercadillos indonesios, llamados ‘pasar’, son un paraíso para los amantes de las compras, especialmente para todo lo que tenga que ver con la artesanía. En ellos encontrareis excelentes trabajos en madera, hermosos tejidos hechos a mano (batiks, sarongs…), joyas en oro y plata, pinturas, porcelanas, máscaras, muebles, trabajos de cuero, ratán, cestería y bambú, así como interesantes antigüedades.

MAS INFORMACIÓN

www.orangutan.org/rainforest/tanjung-puting-national-park

Información detallada sobre el parque, proyectos de conservación y programas de voluntariado.