Sentado cómodamente en el AVE, camino ya de Andalucía, un pensamiento me ronda por la cabeza desde hace rato: ¿qué será eso que los andaluces han bautizado como «Caminos de Pasión»? El propio slogan provoca. Provoca, claro está, un sentimiento religioso, profundamente religioso. Muy, muy sentido. Para quienes somos agnósticos, Dios no existe. Esto es así. Sin embargo, después de visitar los pueblos que conforman esta ruta y de vivir con ellos durante unos pocos días cómo se vive aquí la Cuaresma y la Semana Santa confieso que cuesta mantenerse firme en mis convicciones.
El nombre de la ruta no nace como por arte de magia. Cada una de las localidades que la conforma obliga a una parada solemne pues todos ellos hacen gala de una profunda tradición religiosa, en Cuaresma y en Semana Santa. Para Sara, nuestra gran anfitriona, la bella Sara,: «Caminos de Pasión permite vivir Andalucía, el alma de Andalucía. Aquí se han unido varias poblaciones del interior de la provincia para promocionar una propuesta ligada a la pasión por lo tradicional y popular de nuestra tierra. No sólo hablamos de Religión. Caminos de Pasión lo engloba todo,  nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestras tradiciones, nuestro paisaje, nuestra gastronomía…», dice con orgullo. Los ojos le brillan. Sevillana hasta las cejas, ama Andalucía.

 

Puente Genil . Manteniendo una tradición heredara del siglo XVIII, toda la localidad se apunta a la «subida» al Calvario. Es lo que se conoce como  Sábados de Romanos: toda la población , acompañando a Romanos y Ataos, se encaminan a la iglesia de Jesús Nazareno. La fiesta termina con una insólita saeta que despierta el fervor de los penitentes.

 

Cabra. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, La Semana Santa de Cabra goza de una antiquísima tradición. En la foto, fábrica de velas Cerería Lama Castro. Y es que las velas, nunca faltan en las procesiones…

 

Écija. La Semana Santa se origina a finales del siglo XV y destaca por sus pasos barrocos e imágenes con siglos de historia. En la foto, taller de bordados Jesús Rosado Borja. Vestir a las imágenes que desfilan en las procesiones requiere un trabajo muy minucioso. Es una verdadera obra de arte

 

Écija. Museo Histórico Municipal. Visita imprescindible para entender el pasado histórico de la ciudad

 

Y así es, efectivamente. La ruta fascina, fascina un montón: 10 localidades de las provincias de Córdoba, Jaén, Málaga y Sevilla ponen en valor su riqueza patrimonial. Que no es poco.  Iglesias, fortalezas, ejemplos del barroco que son para volverse loco, colegiatas, museos…  El objetivo es acercar  al viajero el rico legado que tiene cada una de las poblaciones.  Y por si todo esto no fuera suficiente por todas partes aparecen rastros de civilizaciones de otras épocas. Es la grandeza de «Caminos de Pasión».

 

Utrera. Es uno de los municipios adheridos a la ruta. Más allá de su revelancia histórica, La Semana Santa utrerana sorprende al visitante por la belleza de los pasos, el fervor y la fe que de forma espontánea manisfiestan sus vecinos.  Utrera cuenta con 13 cofradías  que constituyen un valisoso crisol de lo antiguo y lo nuevo en la manera de entender la Pasión.

 

Priego de Córdoba es tambíen etapa obligada.  Poseedor de un bellísimo casco antiguo salpicado de iglesias barrocas, su Semana Santa  se caracteriza por la solemnidad de las distintas hermandades que realizan sus estaciones de penitencia con una preparación impecable.

 

Alcalá la Real,  fortaleza de La Mota. Esta visita es imperdible. Impresiona. Dada su fisonomía, Alcalá la Real fue llamada al-Qalat (la fortaleza), de ahí su nombre actual, y es el conjunto Monumental de la Fortaleza de La Mota, con sus murallas y Torre de la Alcazaba, así como la red de atalayas ligadas a la misma el mayor testigo del esplendor y la importancia del municipio

 

Llegados a este punto lo normal es preguntarse qué localidades traza la ruta.  Hoy por hoy son 10 municipios del corazón andaluz: Alcalá la Real, Priego de Córdoba, Baena, Cabra, Lucena, Puente Genil, Osuna, Écija, Utrera y Carmona. Todas ellas se erigen como los verdaderos emblemas del turismo cultural e interior de Andalucía gracias a una riqueza patrimonial única que sólo una tierra milenaria como ésta puede ofrecer.

 

Osuna También en esta localidad sienten plenamete su devoción durante la Cuaresma y la Semana Santa. Osuna regala una visita que por nada del mundo se debe perder: la Colegiata que es como un mini Museo del Prado salpicado de Riberas y retablos de valor incalculable.

 

Lucena nos regala un gran patrimonio histórico, herencia de su pasado judío, árabe y cristiano. Aquí la Semana Santa tiene un estilo propio e inconfundible que mezcla arte, estética y tradición

 

Carmona. Este municipio se muestra en todo su esplendor durante la Semana santa, una celebración que mezcla la devoción y la sobriedad con la belleza de sus calles y recónditas plazas.

Si hay algo que ha transformado la Cuaresma y la Semana Santa es su carácter popular. Cualquiera que se acerque a estas localidades se dará cuenta que durante estos días el tiempo se vive distinto. De las mismas casas surgen olores de una repostería casera que se ofrece sin rubor al viajero: madalenas en Baena, pestiños en Lucena, torrijas en Osuna… Porque las cosas son así en Andalucía en esta época del año.  La Religión, es cierto, lo invade todo. Pero también se hace especial hincapié en la historia, el arte, la naturaleza y las costumbres populares.

 

Baena. Casi en mitad del camino entre Granada y Córdoba, deslizándose en las laderas de un cerro, formando un conjunto urbano de calles sinuosas y estrechas, salpicado de viviendas tradicionales y casas señoriales, posee un rico patrimonio histórico y religioso.  La vispera de San José toda la localidad se vuelca en la tamborrada.  Según la tradición, Baena reúne cada año a más de tres mil tamborileros que recorren el casco antiguo de la localidad visitando los «Candelorios» o candelas que los chiquillos encienden por todos los rincones de la ciudad.  El ruido es ensordecedor,  pone la piel de gallina.

 


¿Y la gastronomía? Ay, La gastronomía… Merece un capítulo aparte. En todos estos pueblos se pueden degustar los mejores platos de la región, como el salmorejo del Restaurante Casa Pedro, en Puente Genil, las patatas en ajopollo de Lucena, el «pescaíto frito», las albóndigas con pescado, el membrillo… Son sólo unos pocos ejemplos. Habría muchos más.

 

Albóndigas con pescado

 

Salmorejo. Restaurante Casa Pedro. Plato típico, muy sabroso

No puedo dar por cerrado este artículo sin mencionar el vino y el aceite. Eso son ya palabras mayores.  Y es que por aquí se encuentran los mejores vinos y aceites de Andalucía, entre los que se encuentran las Denominaciones de Origen para los aceites de Baena, Priego de Córdoba o Puente Genil; y para el vino, la Denominación de Origen Montilla-Moriles (con un poco de suerte podréis disfrutar de una cata en las Bodegas Delgado, en Puente Genil).

Toda la ruta está salpicada de un verdadero mar de olivos. El vino y el aceite son productos exquisitos

Jueves 20 de marzo. Recién llegados a Lucena. Estamos en plena Cuaresma y aquí se respira ya de forma muy especial la Semana Santa. No, no es una celebración más del calendario. Esa Lucena que inspiró a Pedro Almodóvar momentos inolvidables de Hable con ella regala un gran patrimonio histórico, herencia de su pasado judío, árabe y cristiano. Aquí iniciamos nuestro  particular periplo por los Caminos de Pasión. Caminos que nos llevará en los próximos días a visitar  el resto de poblaciones que conforman la ruta. Desde luego  no se puede negar que en  todos ellos se descubre la expresión más genuina de la pasión andaluza por la religión, el flamenco, la Semana Santa, el patrimonio artístico, el vino, el aceite de oliva, la artesanía y la gastronomía. Todos ellos son los que hacen grande nuestra amada Andalucía.

 

Lucena. Para tener una experiencia completa de cómo Lucena vive su Semana Santa hay que visitar las casas de hermandad que durante la Cuaresma celebran jornadas de puertas abiertas.

Si en Cuaresma he vivido una experiencia inolvidable, ¿cómo se vive en estas localidades la propia Semana Santa? La mejor forma de descubrirlo es venir y disfrutar de la  fiesta. ¿No creen?

Texto: Oriol Pugés  – Reportaje fotográfico de Andrés Magai

QUE HAY QUE SABER. Los 40 días que preceden a la festividad de la Pascua, Cuaresma, se viven de diferente manera en los pueblos de Caminos de Pasión, que se centran en los preparativos de su Semana Santa.  Son días en los que se organizan multitud de eventos que conjugan cultura, religión y tradiciones.

DÓNDE COMER. Restaurante Sierra de Araceli (Lucena).                                                         Restaurante la Ribera (Priego de Córdoba). Restaurante Mesón del Monte (Baena). Restaurante Casa Pedro (Puerto Genil) .

DÓNDE DORMIR. Hotel el Carmen *** (Puente Genil). Hotel Alcázar de la Reina**** (Carmona)

MÁS INFORMACIÓN. www.caminosdepasion.com www.cuaresmaysemanasanta.caminosdepasion.com