En Cuzco, los nativos (incas), visten a la antigua usanza

¿Cómo nació Cuzco? Según cuenta la leyenda, Cuzco fue fundada por Manco Capac y su hermana Mama Ocllo, que emergieron del lago Titicaca. Inti, el dios Sol, les entregó una vara de oro con la intención de que “allí donde la vara se clave en el suelo sin esfuerzo, debéis fundar la ciudad sagrada”.

Ciudad sagrada, desde luego, pues allí nació la civilización incaica. Los dos hermanos avanzaron sobre las aguas del lago empujados por los vientos sagrados de la cordillera y llegaron a Cuzco, el lugar elegido. En el siglo XV (1438), el Inca Pachacútec convirtió la ciudad en capital de su gran imperio y decidió que su planta debería tener forma de puma, el animal sagrado de los incas. Pachacútec apenas consiguió un siglo de vida para su gran imperio: en 1531 la ciudad fue conquistada por Pizarro.

Las arcadas de la plaza de Armas rodean el corazón de la mítica ciudad

Recorriendo sus calles uno se da cuenta que Cuzco es, sin lugar a dudas, la más fascinante de las ciudades históricas de Sudamérica, de hecho se la llama la Capital Arqueológica de América, dado que en ningún otro lugar del continente se halla un legado artístico-histórico tan abundante y en buen estado de conservación. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad. Para los incas, Cuzco no era sólo su capital, sino el “ombligo del mundo”, una forma común entre muchos pueblos de situarse en el centro del universo, al que uno debía peregrinar una vez en la vida.

La existencia de los incas en el valle de Urubamba no ha cambiado excesivamente a lo largo de los siglos. Su animal más emblemático sigue siendo la llama

¿Qué hacer en Cuzco? Muy fácil. Lo primero es dirigirse a Sacsayhuamán, a 3 kilómetros de la ciudad, el mejor mirador que existe sobre la antigua capital inca.  Una vez allí se descubren las impresionantes murallas incas que forman  una de las estructuras más insólitas de América. Imagina tres filas de muros, dispuestos en zigzag y levantados con rocas gigantescas, algunas de hasta 8 metros de altura y 130 toneladas de peso. No se sabe a ciencia cierta qué era Sacsayhuamán, pero estudios recientes indican que se trataba de un templo dedicado al Sol, la principal deidad inca.

La visita a Sacsayhumán no dura más de dos horas tras lo cual lo mejor es bajar al centro de la mítica ciudad y “perderse” por sus callejones.

Las impresionantes murallas de Sacsayhuamán constan de tres filas de muros en zigzag, levantados con rocas gigantescas, algunas de hasta 8 metros de altura

Cuzco es una ciudad que ha crecido mucho, es cierto, pero aún es posible descubrir su pasado con un esfuerzo mínimo. El corazón de la ciudad es la famosa Plaza de Armas, el gran centro cívico del Imperio Inca y lugar de los solemnes desfiles y asambleas.

Cuzco ostenta el título de capital arqueológica de América, por su fabuloso patrimonio artístico

En la Plaza de Armas destaca la Catedral, construida en el mejor estilo barroco del siglo XVII. A su derecha se encuentra la iglesia de El Triunfo, la más antigua de Cuzco. Por cierto, si entra observe la pintura de la Última Cena. Es muy curiosa pues aparece Jesús bebiendo un vaso de chicha, la cerveza local de maíz.

Iglesia de El Triunfo (Plaza de Armas)

Tras estas visitas lo mejor es deambular tranquilamente por el casco viejo de la ciudad y, tras comprobar que hay una gran cantidad de mercados al aire libre y tiendas donde comprar de todo (cerámica, textiles, …), sentarse a descansar un rato en alguna de las terrazas que salpican la ciudad y tomarse el famoso pisco sour (la bebida emblemática de Perú).

Artesanía inca. En Cuzco hay muchas tiendas donde comprar buenas piezas de cerámica

Repuestos ya de tanto esfuerzo es el momento de ir a la calle Loreto, el callejón más espectacular de la ciudad. Ésta conserva parte de los antiguos muros del palacio inca de Hyayana Capac. Más adelante se llega al convento de Santo Domingo que era el más antiguo y más sagrado de los templos del Sol.

Claustro del convento de Santo Domingo

Pero una visita a esta ciudad nunca puede considerarse completa si no se visita el pintoresco barrio de San Blas. De calles blancas y estrechas que parecen sacadas de un pueblo andaluz, aquí se esconden galerías de arte y talleres donde se concentran obras de artistas prestigiosos como Olave o Mendívil.

San Blas

 

Texto y fotos de Francesc Tur

 

CÓMO IR

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QUÉ HAY QUE SABER

Formalidades de entrada. Pasaporte en vigor

Idioma. Español

Moneda. El nuevo Sol. Aproximadamente,  1 Euro son  Soles

Para llamar.A Perú: 00 51;  a España: 00 34 + número de teléfono

Electricidad. 220 V

Cuándo ir. La mejor época es durante la estación seca, de abril a octubre. Durante el día, la temperatura suele estar en 25 grados centígrados. Por la noche baja bastante y hay que abrigarse.

QUÉ SE DEBE VER

La monumentalidad de Cuzco, el gran número de ruinas incas de las proximidades, la magia del Valle Sagrado, el Urubamba, así como la omnipresencia de Machu Picchu, no hacen sino alimentar la carga mística y energética de Cuzco de la que tanto hablan los peruanos.

A Cuzco se la llama la Capital Arqueológica de América, dado que en ningún otro lugar del continente se halla un legado artístico-histórico tan abundante y en buen estado de conservación. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad. Su arquitectura se divide en dos períodos, el Inca y el Colonial Español.
Periodo Inca

Los vestigios incas de Cuzco no tienen parangón en ningún otro lugar del mundo. Dado que los españoles arrasaron prácticamente todos sus templos y palacios, lo que nos queda hoy son sus antiguos muros, que actualmente delimitan muchas de sus céntricas calles.

Destacamos los restos más significativos por el nombre de sus antiguas edificaciones:

Palacio de Pachacutec. También conocido como Qasana, los restos visibles de este palacio se hallan en el Portal de Panes de la Plaza de Armas, en la esquina de la calle Plateros. En su interior se pueden observar hornacinas trapezoidales, típicas de la construcción inca.
Palacio del Inca Viracocha. En el sector oriental de la Plaza de Armas, entre la Cuesta del Almirante y las calles de El Triunfo y Palacio, se encuentran vestigios de sus muros originales. Su antiguo templo fue utilizado como basamento de la actual catedral e iglesia de Jesús María.
Palacio de Tupac Yupanqui. Largos sectores de los muros de este palacio se conservan en las calles de Maruri y San Agustín. Se trata de un magnífico ejemplo de la mampostería inca, basada en hileras regulares de sillares.
Palacio de Huayna Capac. Llamado Amarucancha en tiempos incas, el palacio se extendía al sur de la Plaza de Armas, por las calles de Loreto, Matuchaca y Pampa del Castillo. En Loreto es donde se halla el muro más largo y bien preservado, formando el callejón más espectacular de Cusco.
Acllawasi. Era la llamada Casa de las Mujeres Escogidas, donde se instruía a las Vírgenes del Sol, princesas y concubinas. Las paredes originales son visibles en tres de sus lados; sobre ellas se levantó el convento de Santa Catalina.
Yachayhuasi. Los restos de la antigua Casa del Saber se encuentran en la calle de Pumacurco. Sobre sus muros se construyó la iglesia de Las Nazarenas.
Palacio del Inca Roca (Hatunrumiyoc). Los grandes muros exteriores de este palacio son una buena muestra del ensamblaje mediante el método poligonal, por el que cada piedra se talló ingeniosamente en distintas formas hasta encajar con los sillares colindantes. Este soberbio trabajo en piedra se aprecia sobre todo en la famosa Piedra de los doce ángulos, símbolo local de Cusco.
Qorikancha o Templo de Oro. La edificación más suntuosa del período inca era un adoratorio al astro rey. Sus vestigios más visibles se encuentran en el extremo oeste, con un magnífico muro curvilíneo conocido como el ábside de Santo Domingo, que en su época era el altar mayor. En la cara este se aprecia una soberbia pared construida con hileras regulares. Los restos del templo se pueden ver en el actual claustro de la iglesia de Santo Domingo, donde todavía hoy se observan dos grupos de estancias.
Sacsayhuamán. Impresionante fortaleza situada a 3 kilómetros del centro urbano, de la que hoy sólo quedan cuatro quintas partes. Está formada por tres muros superpuestos en zigzag, de unos 300 metros de largo, y constituida por enormes moles de granito encajadas al milímetro, pesando la más grande unas 360 toneladas. Se conjetura que, además de ser un emplazamiento defensivo, se utilizó como centro ceremonial.

Periodo Colonial Español
Del elevadísimo número de edificios coloniales de Cuzsco, cabe distinguir entre los religiosos y civiles. De los primeros destacamos:
La catedral. Se levanta en el extremo oriental de la Plaza de Armas. La forman tres construcciones: la catedral, la iglesia del Triunfo y la de Jesús María. La más antigua, el Triunfo, data del año 1536, culminándose el complejo un siglo más tarde. En la cripta reposan los restos de Gracilazo de la Vega, el famoso cronista mestizo. Además de los espléndidos lienzos de la escuela cusqueña y el altar, destaca la imagen del Señor de los Temblores, venerada en todo el país.
La Compañía. Esta iglesia de la Compañía de Jesús empezó a levantarse en 1571, en el extremo sur de la Plaza de Armas. Presenta una hermosa fachada de estilo barroco y un interior ricamente decorado con pinturas coloniales y capillas muy bien labradas.
San Francisco. Iglesia-monasterio que fue terminada en la primera mitad del siglo XVII. Se distingue por la gran austeridad de todas sus dependencias.
La Merced. La edificación que hoy se contempla en la calle Mantas fue levantada en el año 1654. Está dividida en dos secciones: la iglesia y un pequeño monasterio donde se encuentra un museo dedicado al arte sacro.
San Blas. Situada en la plaza del mismo nombre, esta iglesia posee un excelente púlpito barroco, considerado una obra maestra tallada en una sola pieza de madera.
Entre las casas coloniales civiles destacamos:
Casa Jara. Ubicada en el número 256 de la calle Gracilazo, es una construcción del siglo XVII, con la clásica estampa sincrética de los artesanos cusqueños.
Casa de Gracilazo. Bella mansión donde nació el reputado cronista Gracilazo de la Vega.
Casa del Marqués de Vallehumbroso. Mansión situada en la calle Marqués número 273, con nueve hileras de sillares y un dintel monolítico.

DÓNDE DORMIR

Hotel Monasterio (Palacio, 136. Plazoleta Nazarenas. Tel. 51 84 24 1777). Combina la solemnidad de un monasterio colonial de finales del siglo XVI con el lujo, la elegancia y la comodidad de un hotel de cinco estrellas. Dispone de 109 habitaciones normales y 18 suites decoradas de forma exquisita. En el restaurante se sirve cocina peruana e internacional. Este céntrico hotel de la cadena Orient Express es considerado uno de los mejores de Cusco. Más información:
www.monasterio.orient-express.com
Del Prado Inn (Suecia, 310. Tel.. 51 84 22 4442). Un buen hotel en el corazón de Cuzco, muy cerca de la Plaza de Armas. Precio: alrededor de unos 100 dólares la habitación doble. www.delpradoinn.com
Sonesta Posada del Inca (Portal Espinar, 142. Tel. 51 84 22 7061). Junto a la Plaza de Armas, con un total de 134 habitaciones. www.sonesta.com
Novotel (San Agustín, 239. Tel. 51 84 22 8282). Se trata de un gran hotel. La parte antigua, totalmente restaurada, es muy atractiva. www.novotel.com
Royal Inka (Plaza del Regocijo, 399. Tel. 51 84 23 1067). Modesto, pero con mucho encanto. Está situado en una tranquila plaza adyacente a la Plaza de Armas, en una antigua casa colonial muy bien conservada, con balcones de madera y un patio interior alrededor del cual se disponen las diferentes habitaciones. Precio: en torno a 80 dólares. www.royalinkahotel.com

DÓNDE Y QUÉ COMER

La variedad gastronómica de Cuzco es casi ilimitada, siempre un tanto adaptada al paladar occidental. Deliciosas y nutritivas son las sopas o chupes, como la criolla, preparada con verduras, ternera, huevo y fideos; la sopa a la minuta, con carne picada, o la sopa de llunca, con gallina y trigo fresco. Entre los guisos, destaca la Carapulcra o guisado mixto de pollo y cerdo con patatas, así como el estofado de pollo acompañado con arroz. Otros plato muy populares son el lomo salteado, hecho con tiras de carne de vaca braseada, con mucha cebolla y tomate; el chicharrón, ya sea de ternera o cerdo, y el Cuy, un conejo de indias criado en cautividad que suele servirse asado. Recomendamos estos restaurantes:
El Truco (Plaza del Regocijo, 261). Dos menús distintos en dos locales separados. Precio: unos 15 euros.
Ama Lur (Plateros, 327, esquina Plaza de Armas). Además de cocina internacional con toques peruanos, son especialistas en fondues de queso. Precio: unos 15 e.
Los Candiles (Plateros, 329). Un clásico. Cocina tradicional peruana en un marco sencillo.
Pacha Papa (Plaza de San Blas 120). Comida peruana, en un ambiente romántico con velas y chimenea.

QUÉ COMPRAR

Cuzco se distingue tanto por la variedad de su artesanía como por ser el lugar más caro de Perú donde comprarla. Siempre hay que aplicarse al regateo. También debe tenerse en cuenta que todo lo que se vende como souvenirs varía enormemente de calidad y acabado según donde se compre: las piezas artesanales únicamente se venden en tiendas o almacenes, mientras que los productos manufacturados se encuentran en los puestos callejeros. El barrio y la cuesta de San Blas están repletos de talleres donde se pueden adquirir huacos prehispánicos, cerámicas coloniales y objetos de arte sacro. La esquina entre la calle Espaderos y la Plaza Regocijo está llena de almacenes turísticos con chombas, ponchos, tapices, cerámicas, piel, objetos de cobre y bisutería. Las calles Espinar y Mantas, así como la cara oeste de la Plaza de Armas, tienen tiendas de regalos con los artículos más típicos: flautas andinas, gorros, guantes, platos decorados, cinturones, etc. No hay que olvidar que todas las chombas (jerseys y rebecas) de los puestos callejeros son de lana de oveja y no de alpaca, como suele decirse. La auténtica alpaca sólo se halla en tiendas especializadas y a muy alto precio.

MÁS INFORMACIÓN

Embajada de Perú. Príncipe de Vergara, 36 (Madrid). Tel. 914 314 242