Descubrir el Gran Sur es uno de los mayores atractivos que ofrece un viaje por Marruecos. La cordillera del Alto Atlas, que parte el corazón del país de nordeste a sudeste, ofrece unos paisajes inolvidables: interesantes aldeas bereberes, estrechas gargantas, valles salpicados de hermosas fortificaciones de barro… Hoy todos ellos pueden visitarse con cierta facilidad.

Es lo que se conoce como la ruta de las kasbahs y si bien es cierto que hay varias ciudades desde donde iniciar este maravilloso itinerario, mi propuesta es la ruta Marrakech-Ouarzazate-Marrakech (2/3 días).
Efectivamente, Marrakech es el mejor punto de partida pues aquí es fácil alquilar un automóvil 4×4 (aunque no es indispensable si es una buena opción para moverse por esta zona) y contratar los servicios de un experto guía (alquilar un automóvil cuesta alrededor de 45 euros diarios).

Se puede hacer la ruta por libre pero entonces hay que tener en cuenta que las gasolineras se encuentran en los caminos principales y no abundan. Por lo tanto, y para evitar desagradables sorpresas, recomiendo llenar el depósito siempre que se pueda. Asimismo hay que llevar agua por si se produce un recalentamiento del motor y asegurarse de que hay neumático de recambio.
Saliendo de Marrakech en dirección a Ouarzazate, la carretera asciende por la vertiente norte del Atlas hasta alcanzar el puerto de Tzi-n-Tickda, que con sus 2.260 metros es el más alto por el que hay que pasar. Por el camino se ven pequeñas aldeas que, a veces, se confunden con la gran llanura arenisca y caliza y que nos advierte que nos vamos aproximando al misterioso desierto.

Es posible que nos crucemos con alguna que otra jaima. Si así es, podemos acercarnos sin miedo. Sus pobladores son gente muy hospitalaria y lo más probable es que nos ofrezcan una tazita de chai, (té) que, por cierto, es buenísimo. En realidad la carretera de Tzi-n-Tickda es fundamentalmente un paso vial hacia Ouarzazate y actualmente absorbe casi todo el tráfico que atraviesa el Atlas. Fue construida para sustituir a la antigua ruta de caravanas a Tafilalt, que durante el siglo XIX estaba controlaba por la legendaria familia Glaoui, los “Señores del Atlas”.

A medida que uno se adentra hacia el Gran Sur, la orografía se hace más inhóspita. Muy pronto aparecerá la kasbha de Teloulet. No hay que perdérsela: es una de las más impresionantes de la ruta. Dentro de sus compactas murallas se aprecian los restos de lo que en su día fue la residencia de los jefes de la poderosa tribu de los Glaoui, que como he dicho controlaban y dominaban la región.

Cierto es que su valor estético es más que dudoso, ya que muchas salas están completamente destruidas, pero a pesar de llevar más de 40 años en periodo de total abandono, este extraño y remoto alcázar aún emana una gran espectacularidad

Más adelante está Ait Benhadu, probablemente el pueblo más conocido de la ruta. Su disposición en la base de una colina, las innumerables kasbahs y su excelente estado de conservación, lo han convertido en uno de los principales escenarios de cine del sur marroquí. Aquí, por ejemplo, se rodaron algunas escenas de Lawrence de Arabia.


No acaban aquí las sorpresas. Y es que un poco más adelante aparece Ouarzazate. Como muchas de las nuevas poblaciones saharianas, Ouarzazate fue creada como una guarnición y centro administrativo de los franceses a finales de la década de 1920. Lo cierto es que se conserva tal y como era entonces, una carretera principal, la Avenue Mohammed V, con edificios funcionales y hoteles modernos. Justo al final de esta avenida aparece el punto más interesante de la visita: Taurorit.

Esta Kabbah también fue antaño residencia de los príncipes Glaoui y, además, sirvió de escenario para la película El cielo protector. Taurorit no sólo se mantiene fabulosamente en pie sino que varias de sus estancias interiores se pueden visitar. Se trata de tres plantas abiertas a un gran patio de armas, que contienen misterios salones de audiencia; habitaciones con celosías… Aquí vale la pena entrar en el Centro Artesanal, un complejo de 12 tiendas pequeñas con artículos artesanales de calidad a precios fijos.

 

CONSEJOS A TENER EN CUENTA. Marruecos es magnífico para comprar de todo, desde alfombras a piezas de cerámica, pasando por las típicas babuchas o trabajos en madera… Los precios son muy asequibles aunque todo dependerá de nuestra habilidad en el regateo.

CUÁNDO IR. ¿Cuál es el mejor momento para un viaje por el Gran Sur? Sin duda, la primavera, pues las temperaturas son agradables y los valles se llenan de flores y verdor. En verano, especialmente en julio y agosto, llegan a esta zona muchos turistas y las temperaturas son muy altas (superiores a 45 grados C) y pueden hacer muy duro el recorrido.

 

DÓNDE DORMIR

Toda la zona está jalonada de magníficos hoteles. Los hay para todos los gustos y bolsillos. En Ouarzazate, el Hotel Kenzi Azghor (http://www.kenzi-hotels.com/) es toda una institución y destaca sobre todos los demás. Decorado con todo lujo de detalles garantiza unas vistas espectaculares. Las habitaciones son cómodas y amplias. Para los más sibaritas, en la gran terraza que hay justo enfrente de la piscina se sirven unos cocteles excelentes. Otro hotel destacable es el Hotel Belere (www.belerehotels.com) Tranquilo y elegante, muchos lo consideran indispensable debido, sobre todo, a su privilegiada situación, en el corazón de un inmenso y bellísimo palmeral. Son 270 habitaciones perfectamente equipadas (televisión, aire acondicionado, gran terraza).
En Ait Benhadu, La Kasbah (www.lakasbah.com). Situado en un lugar inmejorable, ofrece vistas espectaculares de la ciudad fortificada, internacionalmente conocida por haber sido escenario de la película Lawrence de Arabia.
Y qué decir de Marrakech -punto final de nuestra ruta- donde hay muchos hoteles fantásticos. Nada mejor que despedirse del país alojándonos en un riad, estas antiguas casas palaciegas con hermosos patios en su interior que se han reconvertido en hoteles con encanto. También hay muchos pero destacan el Riad Farnatchi (www.riadfarnatchi.com) y el Riad Al Moussika. (www.riyad-al-moussika.com) El primero dispone de cinco suites donde se han alojado personajes ilustres con Russel Crowe y Angelina Jolie; en el segundo (muy tranquilo y acogedor, sólo dispone de 3 habitaciones) uno se siente protagonista de la Mil y una noches. Todo gira alrededor de un estaque que nos recuerda que estamos en el Generalife y donde es posible darse un baño entre pétalos de rosa.
Más información en: www.riadsenmarruecos.net

 

MÁS INFORMACIÓN

www.turismomarruecos.com