Glendalough, el Valle de los Dos Lagos, en el corazón de las bellas cumbres azules de las Wicklow Mountains, es uno de los enclaves más bellos de Irlanda. Aquí están los restos de un importante centro monástico, pero lo realmente impresionante es su espléndido entorno natural.

Desgarrado por un relámpago, el encapotado cielo se abre y deja caer una finísima lluvia sobre un escenario plagado de ruinas. Desde lo alto de una pequeña montaña se divisan enigmáticas colinas ocultas por un manto de verdor. La niebla se posa sobre las tranquilas aguas de dos lagos misteriosos, mágicos: el lago Superior y el lago Inferior. El paisaje, bellísimo, es de aquellos que ponen la piel de gallina. Realmente no se puede escoger mejor el día de la visita.

Nos encontramos al suroeste de Dublín, entre las Wicklow Mountains, un magnífico lugar que se ha convertido en una de las regiones más visitadas de Irlanda. Atractivos, desde luego, no le faltan. Y es que es aquí donde se encuentra situado uno de los más célebres recintos monásticos de la isla, fundado hace más de catorce siglos por el monje Kevin, descendiente de la familia real de Leinster, eremita y santo. El recinto se halla en Glendalough, magnífico enclave natural; una extensa y fértil cuenca, erosionada por la última glaciación, que se extiende desde el puerto de Wicklow Gap y desciende hasta la localidad de Laragh.

Hay varias formas de llegar en coche desde Dublín hasta las Wicklow Mountains (son apenas treinta minutos de agradable excursión), y en todos los casos el recorrido se hace más bello cuanto más se adentra uno en las montañas. Sea cual sea la ruta escogida, todas las carreteras parecen conducir inevitablemente a Glendalough, el Valle de los Dos Lagos. Sí, Irlanda tiene ese algo tan especial que en un plis plas consigue trasladarte a otro mundo, dar un salto en el tiempo.

Cuenta la historia que en 498, un joven monje de nombre Kevin llegó al valle. Por lo visto quedó absolutamente hechizado por el lugar y lo consideró perfecto para la meditación, por lo que se instaló en una antigua tumba de la Edad de Bronce, muy cerca de lago Superior. Durante diez años, Kevin durmió sobre las piedras y, según cuenta la leyenda, se hizo gran amigo de los animales. Atraídos por la fama del hombre santo, de quien se decía incluso que hacía milagros, y de su forma de vida natural, pronto el lugar se convirtió en un importante centro de peregrinación cristiana.

Aunque Kevin prefería la soledad, el asentamiento creció con rapidez y en el siglo IX ya se había convertido en el primer centro monástico de Irlanda.

En el año 570, Kevin se convirtió en el primer abad de la creciente comunidad monástica del valle, que en la fecha de su muerte, en el 617, reunía ya a un numeroso grupo de frailes. Pero este solitario valle no estuvo exento de ataques: su éxito captó la atención de atacantes vikingos, que saquearon el monasterio al menos cuatro veces entre los años 775 y 1071.

En contrapartida vivió un periodo de recuperación gracias a otro célebre abad del lugar: St. Laurence O´Toole (1128-1180), que desde 1162 fue arzobispo de Dublín. A finales del siglo XIV, la invasión anglonormanda ya estaba minando las bases de este primitivo cristianismo irlandés y Glendalough fue saqueada de nuevo y abandonada a su suerte. Por aquel entonces ya se habían iniciado las romerías a Glendalough, atraídas por la devoción de san Kevin, que siguen en la actualidad, sobre todo en torno al 3 de junio.

Además de su bello marco natural, lo que da un carácter tan especial a Glendalough es la importante cantidad y densidad de edificios monásticos de los siglos X, XI y XII, más de doce en total.

La excursión al Valle de los Dos Lagos es, pues, una de las más interesantes de un viaje por la isla: a los restos de este importante centro monástico hay que añadirle, además, su magnífico entorno, con esos dos lagos misteriosos y oscuros en el fondo de un profundo valle cubierto de bosques.

A pesar de su gran popularidad, Glendalough es un lugar tranquilo y espiritual. Uno entiende muy bien las razones por la que los monjes eligieron este lugar para quedarse.

Por Oriol Pugés

CÓMO LLEGAR

Iberia (www.iberia.es) vuela a Dublín desde Madrid y Barcelona. Ryanair (www.ryanair.com) lo hace desde el aeropuerto de Girona.

Una vez en Dublín, la mejor fórmula para moverse por la isla es en coche. En el mismo aeropuerto o en la ciudad de Dublín están las más importantes agencias de alquiler.

Glendalough se encuentra a unos 30 minutos de Dublín a través de una carretera que no tiene desperdicio.

QUÉ VER, QUÉ HACER

Lago Superior. De los dos lagos que hay en el valle, el Superior fue donde estuvo el cenobio. Cerca de sus orillas está la Reefert Church, del siglo XI, utilizada posteriormente como mausoleo de los O´Toole, y la St. Kevin´s Cell, la celda de san Kevin. Utilizando una barca se llega hasta St. Kevin´s Bed (la cama de san Kevin), una cavidad de dos metros de profundidad donde, según la leyenda, el santo se retiró a meditar.

Lago Inferior. Aunque los paisajes más fascinantes se encuentran en el Superior, los edificios más fascinantes se encuentran en la parte baja del valle, junto a lago Inferior: Catedral. Las ruinas de la portada de acceso, del siglo XI, introducen en el recinto monástico. En un lugar un poco más elevado se encuentra la catedral, el mayor edificio del recinto, del siglo IX; St. Kevin´s Cross. Cerca de la catedral se ve este ejemplo típico de cruz celta. Muy cerca, hacia el oeste, se encuentra la iglesia de St.Mary, del siglo X, cuyo estado de conservación es muy bueno; St. Kevin Kitchen. Es el edificio más interesante del recinto. Su función original era la de oratorio. Construida entre los siglos XI y XII, es un edificio de 7 metros de longitud y 5 metros de ancho, con dos niveles. En el interior se expone una colección de lápidas; Torre Circular. Es del siglo XI y tiene 33 metros de altura; Trinity Church. En la carretera que desciende a Laragh se encuentra esta iglesia, de los siglos XI y XII.

DÓNDE DORMIR

Glendalough River House. Se trata de una magnífica granja con 200 años de antigüedad situada en el corazón mismo de Glendalough (Laragh). Las habitaciones son grandes y muy cómodas.

www.glendaloughriverhouse.com

Glendalough Hotel. Con todas las comodidades, este lujoso hotel situado al lado del Centro de Visitantes es el mejor de la zona. El restaurante del hotel es también muy bueno y ofrece deliciosas especialidades irlandesas.

www.glendaloughhotel.com

DÓNDE COMER

Además del restaurante del Glendalough Hotel (ver DÓNDE DORMIR) los mejores lugares para comer se encuentran en Laragh.

Wicklow Heather Restaurant. En Laragh. La especialidad del restaurante es la trucha, exquisita. No se la pierdan.

QUÉ HACER

El valle de Glendalough es magnífico para las personas a quienes les gusta estar en contacto con la naturaleza. Existen nueve rutas señalizadas, la más larga de las cuales tiene unos 10 kilómetros (aproximadamente 3 horas de caminata). En el mismo Centro de Visitantes está el Punto de Información del Parque Nacional que nos proporcionará folletos y mapas para movernos a nuestro libre albedrío.

DATOS ÚTILES

  • Documentación. Para los españoles es suficiente el DNI.
  • Clima. En el valle de Glendalough, sobre todo ahora en invierno, hace frío y llueve frecuentemente. Pero es una lluvia fina, que no nos impedirá disfrutar de la zona.
  • Idioma. El inglés.
  • Moneda. El euro.

MÁS INFORMACIÓN

www.turismodeirlanda.com