¿Necesitas una escapada relajante, cercana, de lujo y con buen clima todo el año? Aqui lo vas a encontrar. Es un encuentro con la tranquilidad, donde saborear el tiempo libre o regalarse una pausa especial. Un lugar singular, situado en la pintoresca costa del Algarve, en el sur de Portugal.

La intensa vida social y nocturna de este hotel atrae al lugar personalidades de todas las áreas que allí disfrutan de las vacaciones y fines de semana de ocio completo.

Este oasis de bienestar ofrece 280 habitaciones e instalaciones premium diseñadas para fundirse con el entorno. Un entorno perfectamente acompañado de excelentes vistas al campo de golf Victoria, lo cual, sin duda, es un aliciente más a tener en cuenta sobre todo cuando uno es un apasionado por este deporte.

La gastronomía es otra de sus excelencias. Aqui uno puede profundizar de la exquisita  cocina portuguesa desde culquiera de los restaurantes o bares del hotel: el EMO, el Ría (con sus pescados y mariscos recién capturados), el Raw Bar, el Victoria y los bares que están situados junto a la piscina. Todos ellos bajo la batuta del chef Bruno Viegas, un auténtico maestro.

Además, en el Wine Guru Bruno Cunha, en el restaurante EMO del hotel, se ofrecen maridajes excelentes de los mejores vinos de su bodega – compuesta por 420 etiquetas y 2.200 botellas de vino– con la cocina tradicional portuguesa.

También hay propuestas para los que vienen buscando experiencias relajantes, como las del Anantara Spa, un espacio enfocado a revitalizar nuestro cuerpo y mente. Mediante unas instalaciones de inspiración asiática, que combinan elementos indígeneas con un toque internacional, se programan diversos tratamientos, como el tradicional masaje tailandés o los rituales ayurvédicos centenarios.

 

POR LOS ALREDEDORES 

Y ya que uno está en un lugar tan privilegiado como el Algarve, desde el hotel se puede explorar el entorno gracias a experiencias como visitas privadas a viñedos locales, jornadas de golf, excursiones por los pueblos históricos de la zona o senderismo por Ría Formosa con cata de ostras y mariscos recién preparados por un pescador local.

Ojo, no te pierdas: en uno de los rincones más bellos de la costa se abre la playa de Benagil, un pequeño arenal que destaca por sus acantilados y por las grutas que la erosión ha excavado. Bañada por un mar tranquilo es ideal para visitar en barca. Y, en Lagoa, los portugueses muestran muy orgullosos las espectaculares formaciones rocosas de su costa como los monumentos más populares, como el arco natural de Lagoa, así como las playas de Loulé conocidas por su belleza y por contar también con las algunas de las urbanizaciones más exclusivas de todo el país.

En fin, un fín de semana completo donde el lujo empieza en el hotel y termina en la naturaleza que le rodea.

 

MÁS INFORMACIÓN

https://www.anantara.com/en/vilamoura-algarve

Turismo del Algarve

Turismo de Portugal