Naturaleza, cultura e historia se funden aquí de forma espectacular. La fascinante isla de Ischia concentra la mítica esencia mediterránea de la dolce vita.

Es hermosa, Ischia. Hermosa como un sueño tanto si llegas a ella de día, cuando las olas chocan enloquecidas contra los escollos, como si lo haces de noche, cuando las luces de Ischia Porto ciegan con su resplandor las fachadas de las casas, y el mar, sumido en el sueño, acuna las barcas amarradas en el puerto.

La blancura de las villas inmersas en el verdor y la linealidad de los cultivos (principalmente limoneros, naranjales y viñedos) que trepan por las escarpadas pendientes, contrastan con los matices cromáticos del mar.

Sant Angelo, localidad veraniega

Sant Angelo, localidad veraniega

Es encantadora, Ischia. Por la atmósfera que la circunda, por sus colores, por el intenso perfume a mirto, a romero, que aletea en el aire.

Es verde, Ischia. Para quienes llegan desde Nápoles, la isla no se ofrece como un gran pedazo de roca árida en medio del mar. En realidad presenta una vista encantadora, de sueño, como una gran nave abanderada para la fiesta, cuyos flancos, portillas, palos… se presentan increíblemente verdes. Incluso las cimas de las pequeñas rocas, a lo largo de la costa, aparecen embellecidas por el color verde.

El verde, siempre el verde que se aloja en las piedras, en la famosa toba verde de la zona de Forio cuyas piedras componen las bellísimas y originales “parracine” (murallas secas) que adornan las densas manchas de las verdes viñas. El verde no esconde la bella naturaleza accidentada del terreno. Muy al contrario, lo embellece mucho más. Su orografía se presenta muy variada y se manifiesta en las montañas, colinas aisladas, en los promontorios majestuosos, en las pendientes, en las planicies, todo aquello que puede fácilmente percibirse desde la magnífica terraza del “Soccorso”, también en Forio, desde donde el volcán Epomeo se manifiesta con toda su incomparable belleza.

Iglesia de los Pescadores (Forio)

Iglesia de los Pescadores (Forio)

Lo cierto es que nos encontramos en una isla bellísima, ante uno de los tesoros turísticos mejor guardados por los italianos. Apenas 60.000 almas habitan aquí todo el año; 500.000 en verano. Actualmente, el mayor atractivo de Ischia radica en los centros termales, cuyas aguas ya alabaron griegos y romanos, y en sus playas solitarias.

Aguas termales naturales (Sorgento)

Aguas termales naturales (Sorgento)

La riqueza termal de la isla tiene un origen volcánico, cuyo máximo exponente es el monte Epomeo, un volcán apagado de 787 metros de altura, que ofrece seductoras caminatas. Precisamente la naturaleza volcánica de la isla explica la existencia de decenas de embalses hidro-termo-minerales: Gurgitello, Cotto, Sorgento… Están por todos lados, salpicando los más bellos rincones de Ischia.

La principal localidad de la isla es Ischia Porto, allí donde atracan los transbordadores que vienen de Nápoles y Capri. A un tiro de piedra, en un islote, se erige el Castello Aragonese, una fortaleza que debe su aspecto actual a Alfonso V de Aragón, quien conquistó Nápoles en 1442.

Ischia Porto

Ischia Porto

Pero la mejor manera de sucumbir a los encantos isleños es alquilando una motocicleta. Sus apenas 46 kilómetros cuadrados permiten desplazarnos de una punta a otra de la isla sin agobios: es así como hay que descubrir sus pequeñas localidades: son centros urbanos increíblemente iguales y a la vez diferentes; a cada paso, a cada curva, un nuevo escenario, una nueva vista, un nuevo cuadro pictórico.

Castello Aragonese (Ischia Porto)

Castello Aragonese (Ischia Porto)

La costa norte está festoneada de playas solitarias y calas recoletas, algunas sólo son accesibles desde el mar. En el sur, una parada obligada: Sant Angelo. Antaño no era más que un puñado de casas de pescadores pero hoy es el pueblo turístico por excelencia de Ischia. Una verdadera belleza, de un blanco inmaculado, bañado por un mar de un azul insultante. No es extraño que sea el lugar elegido por la cancillera alemana Angela Merkel para pasar sus vacaciones…

Puerto de Sant Angelo

Puerto de Sant Angelo

Por Oriol Pugés


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COMO IR

Desde el paseo Marítimo de la ciudad de Nápoles parten las barcas que van a las islas Procida, Ischia y Capri. De Nápoles a Ischia son apenas 35 minutos de navegación. El viaje cuesta 12, 32 euros (ida).

QUÉ SABER

Formalidades de entrada. Sólo es necesario el documento nacional de Identidad.

Cuándo ir. Los veranos son secos y calurosos, con temperaturas que a menudo superan los 35 grados C. Los inviernos son templados.

Cómo moverse. Ischia es una isla pequeña, por lo tanto una buena fórmula de sucumbir a sus encantos es alquilando una motocicleta. Las distancias no son largas y las carreteras son estrechas pero están en buen estado.

QUÉ VER

El centro principal es Ischia, al noreste, pueblo compuesto de dos núcleos contiguos, Porto y Ponte. El primero es un elegante lugar de vacaciones y balnearios; el segundo una típica aldea de pescadores donde aún es posible, al atardecer, ver a los pescadores desenredando sus redes. Un puente une Ponte con el famoso Castillo Aragonés, fortaleza construida por Alfonso de Aragón en 1438.

Saliendo de Ischia, hacia el sur, está Barano, con una de las playas más bellas, con fuentes termales submarinas y fumarolas. Continuando por la carretera se llega a Fontana, desde donde sale una carretera que permite la excursión a la cima del Epomeo (788 metros). Una vez arriba, y en días despejados, se obtiene una gran vista del golfo de Nápoles.

Otras visitas ineludibles son: el atractivo pueblo de Sant Angelo, magníficamente enclavado en el promontorio rocoso del mismo nombre. Antiguamente era una aldea de pescadores; hoy se ha convertido en el pueblo turístico por excelencia de Ischia. La piscina natural de agua termal de Sorgento está a un tiro de piedra. Y Forio, en una zona importante por la producción vinícola y dotada también de infraestructuras turísticas y termales.

DÓNDE DORMIR

Terme Manzi Hotel & Spa (Piazza Bagni, 4. Casamicciola Terme. Ischia). Es una maravilla, todo un lujo. El restaurante del propio hotel está regentado por Nino, un chef de reconocido prestigio, con dos estrellas Michelin. www.termemanzihotel.com

Garden & Villas Resort **** (Via Prov. Lacco 210. Forio. Ischia). Grandes bungalos dispersos entre unos jardines exquisitamente cuidados. Las habitaciones son muy grandes, con amplias terrazas. www.gardenvillasresort.it

EL ARTE DEL BUEN COMER

La cocina de la isla de Ischia es muy parecida a la cocina napolitana. Sin embargo, cada plato trae su inspiración de los productos que el generoso mar Tirreno ofrece a lo largo de la costa de la isla. El pescado es, evidentemente, el alimento preferido por los ischianos: doradas, sargos, lubinas, atún, lenguado, etc.

Los modos de cocinarlo son muchos: nunca faltan la sopa de pescado, deliciosa; ni los famosos espaguetis chatos o espaguetis con almejas, en blanco o al jugo de tomate. También los tallarines con mariscos, los mejillones y el pecorino (queso de oveja) forman parte de la buena cocina isleña.

Pero aún tratándose de una isla, Ischia es famosa por el coniglio alla cacciatora (conejo a la cazadora). La ensalada caprese (tomate, mozarella, y albahaca), las berenjenas, la parmesana de berenjenas, los pimentones al sartén o al horno, son algunas de las guarniciones que suelen prepararse con los excelentes productos que ofrece el suelo ischiano.

Los vinos también merecen ser citados. Las viñas más florecientes, aquellas que más se benefician del sol de la isla, se encuentran en las laderas del monte Epomeo: Biancolella y Forastera son buenos vinos blancos; Montecorvo para quienes prefieran el vino tinto.

Entre los licores más exquisitos, destaca el famoso limoncello, una infusión en alcohol puro de las cáscaras de los jugosos limones.

Limoncello, el licor más exquisito de Ischia

Limoncello, el licor más exquisito de Ischia

DÓNDE COMER

Terme Manzi Hotel & Spa (Piazza Bagni, 4. Casamicciola Terme. Ischia) Cocina de diseño, sin duda el mejor restaurante que hay en la isla de Ischia. Dos estrellas Michelin.

Neptunus (Via Chiaia di Rose, 11. S. Angelo. Ischia). En una gran terraza que ofrece vistas magníficas al pueblo de Sant Angelo y al mar. Música en vivo: el propietario, el camarero, el cocinero… todos salen a darte la bienvenida con canciones tradicionales. Los platos, la mayoría a base de pescado, son deliciosos.

Terraza restaurante Neptunus

Terraza restaurante Neptunus