Una de ellas, quizá de las más valiosas, se llama Macedonia, y se escribe con tonos verdes y dorados, nos traslada a los tiempos de Alejandro Magno, suena a música de taberna, y huele a nostalgia de Sepharad.

Efectivamente, apenas es conocido, pero Macedonia, tiene una de las historias y geografías más interesantes del Mediterráneo. Su principal estandarte esTesalónica, una ciudad que hoy es la segunda área metropolitana de Grecia, después de Atenas. Eso significa, que además de localidad populosa y cosmopolita, Tesalónica es el centro de gravedad de medio país. De hecho, con más de cien mil estudiantes matriculados en sus facultades es la principal concentración universitaria de toda la Hélade.

 

LA GRAN DAMA DEL EGEO
Tesalónica nació oficialmente hace 2.326 años por orden de un tal Casandro, un guerrero que había logrado casarse con Tessaloniké, una de las hermanastras de Alejandro Magno. De ahí su nombre. Pero no acaba aquí la conexión con el más importante de los macedonios. El fundador de la ciudad, tuvo también la miseria de el asesino de la madre (Olimpiade), la esposa (Roxana) y el hijo (Alejandro IV) del gran Alejandro. Quizá, por ello, y tal vez como castigo eterno, Tesalónica se ha convertido desde entonces en la más fiel guardiana de la memoria del gran conquistador de Asia.

 

Situada en una gran bahía y cobijada de alta mar, desde sus orígenes, Tesalónica ha ejercido de gran puerto y metrópoli del Egeo. Tras Casandro, la ciudad devino sede real de los señores de Macedonia y en época romana una importante urbe e incluso residencia de uno de sus emperadores, Galerio, a inicios del siglo IV. Destacó como centro de propagación del cristianismo (Teodosio, manifestó aquí, en el año 380, la divinidad de la Santísima Trinidad, el acto de fe más destacado de la religión cristina), y durante más de mil años, nadie le disputó el honor de ser la segunda ciudad del Imperio Bizantino y luego del Otomano, tras Constantinopla/Estambul.

 

Los tesalonicienses siempre han hecho gala de toda esta herencia y grandeza, circunstancia que por el contrario la capital de Grecia nunca ha podido exhibir. Hay que recordar que mientras Tesalónica ejercía de gran metrópoli imperial, Atenas apenas pasaba por ser una pequeña aldea a la sombra de unas ruinas en lo alto de una acrópolis. No hay que olvidarlo. Tesalónica ha sido desde sus orígenes el gran imán del norte de Egeo y el mayor puerto del sur de los Balcanes, la gran ciudad antes de llegar a Asia.

Para la cultura española, la ciudad también ha sido fundamental. Aquí se estableció la principal comunidad sefardita del mundo, tras su expulsión de los reinos de España a fines del siglo XV. Pese a lejanía y el ultraje, los judíos españoles conservaron su legado cultural y continuaron expresándose en ladino (un castellano con reminiscencias medievales) hasta convertir su Tesalónica en un lugar de referencia de la cultura hispana. A inicios de siglo XX, llegaron incluso a constituir más del 60% de la población hasta que llegó la tragedia de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto nazi acabó con ellos. Hoy apenas sobreviven varios centenares, y el ladino se ha perdido irremediablemente.

LA MACEDONIA MÁS DIVINA
No obstante, Macedonia es mucho más que su gran ciudad. Su campiña huele a melocotones, manzanas y nogales; sus pueblos respiran arte bizantino y sus paisajes distan mucho del cliché de la tradicional Grecia de postal. Estamos en la Grecia verde, y aunque compararla con Asturias y Cantabria sería toda una exageración, sí que es cierto que Macedonia es una tierra rica en aguas, praderas y bosques.

 

Hay lugares del norte de Grecia que todo europeo debería visitar al menos una vez en la vida, como por ejemplo Pela, la antigua ciudad que vio nacer a Alejandro Magno. Recientes excavaciones han sacado a la luz en Pela, parte del palacio del padre de Alejandro, Filipo II, sus murallas y los santuarios de Afrodita, Deméter y Cibeles.

 

Aunque para joyas, las de Vergina, el auténtico Escorial de Macedonia. En 1977, un arqueólogo griego llamado Manolis Andronikos encontró gracias a su constancia y la fe en las fuentes históricas, las tumbas reales de los reyes de Macedonia, entre ellas las del padre y el hijo de Alejandro Magno. Hoy, Vergina es uno de los museos más interesantes e impresionantes de arqueología del mundo, y quizá su exposición permanente de los tesoros de los reyes de Macedonia junto a la misma necrópolis convierten a este lugar en uno de los cinco lugares más importantes que debería visitar todo amante de la historia y la Antigüedad..

 

LA PENÍNSULA DE CALCÍDICA Y LA PATRIA CHICA DE ARISTÓTELES

Macedonia, y en concreto la península Calcídica, también fue la patria chica de uno de los filósofos más importantes de la historia de la humanidad, Aristóteles. Nacido en Estágira, cerca de la actual localidad de Olimpiade (donde según la tradición fue asesinada la madre de Alejandro), es hoy un bello y romántico yacimiento arqueológico, situada a orillas del mar.

 

Existe también una Nea Stagira, una nueva Estágira, un poco más al interior, donde se encuentra el denominado Parque de Aristóteles, un interesante recinto donde pueden verse ejemplos aplicados de la ciencia y la filosofía del célebre pensador.

 

Calcídica es famosa también por los tres brazos de mar que alargan la península hasta convertirla casi en una mano con tres larguiruchos dedos. Dos de estos “dedos”, Kasandra y Sithonia, son destacados centros turísticos del Egeo, pero el tercero, Acté (“el promontorio”) acoge el monte Atos (2.033 metros de altitud) y el Estado Monástico de la Montaña Sagrada, una república, prácticamente independiente de Grecia, que tiene la particularidad de prohibir la entrada a todo lo que huela a fémina, como si la humanidad no hubiera avanzado desde los tiempos de Aristóteles.

Guia del viajero:

DÓNDE DORMIR

La oferta hotelera de Macedonia es muy completa. Puesto a elegir les sugerimos dos propuestas: el Hotel Excelsior (www.excelsiorhotel.gr), a escasos metros de la céntrica plaza Aristótles de Tesalómica, que presenta una interesantísima relación precio-calidad. Otra buena opción, también más cara, es la que ofrece el Eagles Palace Hotel (www.eaglespalace.gr) en la península Calcídica.

DÓNDE COMER

En cuanto a restaurantes, les recomendamos las tabernas situadas cerca del mercado central de Tesalónica (justo a la derecha de la avenida de Aristóteles), donde degustar la cocina tradicional del norte de Grecia. Si lo que quiere es desgustar de buen pescado hay que acercarse al restaurante Kritikos (www.okritikos.com) en la localidad de Ouranópolis (en la península Calcídica) considerado una de las diez mejores ofertas gastronómicas de Grecia.

MÁS INFORMACIÓN: www.visitgreece.org

 

Fotografo:

Neus Salvadó

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