Me gusta. Es una idea brillante eso de que la Capital Europea de la Cultura recaiga en las ciudades pequeñas. Me gusta porque pone en el mapa turístico de nuestro viejo continente ciudades que de otra forma nunca, o casi nunca, tendríamos la ocurrencia de visitar. Este año 2015 el gato al agua se lo ha llevado Mons.

 

Grand Place. Foto de Gregory Mathelot

Grand Place. Foto de Gregory Mathelot

Preparémonos, pues, porque algo serio, muy serio, está pasando a pocos kilómetros de Bruselas. Y es que Mons se ha tomado con tanta bravura la distinción de ser este año la Capital Europea de la Cultura que se ha volcado a la calle. Porque la calle es durante estos meses escenario de grandes celebraciones. Mons es una animada ciudad universitaria que, a poco que nos lo propongamos, conseguirá cautivarnos con su importante oferta cultural y patrimonial. ya sea musical, teatral o plástica, presentada en exposiciones temporales o en las colecciones permanentes de sus bien nutridos museos. La cultura, sin duda, late con vigor en esta coqueta ciudad belga. Mons es cultura, y la cultura no es más que renovación y progreso, tradición y esperanza en el futuro.

 

Casco antiguo. Foto de Alessandra Petrosino

Casco antiguo. Foto de Alessandra Petrosino

La Grand-Place, totalmente peatonal, es el centro de la ciudad vieja. Con sus cafés, bares, terrazas y restaurantes se ha convertido en el centro neurálgico. La vida gira en torno a este armonioso espacio, donde la arquitectura flamenca fija sus normas estéticas.

 

Grand-Place. Foto de Gregory Mathelot

Grand-Place. Foto de Gregory Mathelot

Aquí se levanta el Ayuntamiento de estilo gótico. Del siglo XV, no hay que perderse la Sala de los Enlaces, la Sala de los Retratos y su bonito jardín interior.

 

Ayuntamiento. Foto de Alessandra Petrosino

Ayuntamiento. Foto de Alessandra Petrosino

Cerca, la rue des Clerks nos conduce hacia otro de los edificios emblemáticos de Mons: el campanario. Con 87 metros de altura ofrece la más impresionante panorámica de la ciudad.

 

Campanario de Mons. Foto de Anibal Trejo

Campanario de Mons. Foto de Anibal Trejo

Y un poco más abajo, se encuentra uno de los edificios más singulares: la colegiata de Sainte-Waudru. Su interior es una joya: del siglo XV, alberga diversas obras de arte de incalculable valor; por ejemplo, el carro de oro estilo Luis XVI que se utiliza cada año en la popular fiesta del Doudou.

 

Collégiale Sainte-Waudru. Foto de J.P. Remy

Collégiale Sainte-Waudru. Foto de J.P. Remy

 

Interior de Sainte-Waudru. Foto de J.P. Remy

Interior de Sainte-Waudru. Foto de J.P. Remy

 

SEIS EXPERIENCIAS ÚNICAS

  1. Vistas de Mons. Habrá que subir a la torre campanario (más de 40 campanas). Las vistas de la ciudad son incomparables.

2. Viaje a las entrañas. Mons es uno de los centros mineros más antiguos de Europa. A poco más de cuatro     kilómetros están las minas neolíticas de Spiennes, de más de cinco mil años de antigüedad. Su visita, guiada, permite un viaje al pasado.

3. San Jorge y el dragón. Declarada Patrimonio intangible de la Humanidad, la fiesta del “Doudou” es una fiesta tradicional que se viene celebrando cada año desde el siglo XV en la Grand-Place. Este año coincide con el 31 de mayo: una espectacuylar representación medieval de la lucha entre san Jorge y el dragón.

 

Doudou. Foto de Gregory Mathelot

Doudou. Foto de Gregory Mathelot

 

        4. Casco antiguo. Es una gozada. El dibujo de la ciudad no ha variado mucho desde el siglo XVIII.

        5. Las huellas de Van Gogh. El genial artista no vivió en la ciudad de Mons pero sí muy cerca, en Cusesnes, a cuatro kilómetros. Algunos lugares íntimamente relacionados con su vida pueden seguirse en una interesante ruta, entre ellos la casa donde vivió que hoy es un pequeño museo dedicado a su figura.

  1. El mono de Mons. Nadie puede abandonar la ciudad sin antes acariciar la cabeza de una pequeña escultura de hierro, un mono. Está junto a la puerta principal del Ayuntamiento. Trae buena suerte y… bebés.
Foto de Joseph Jean Mart

Foto de Joseph Jean Mart

 

guia

CÓMO IR

Hay que llegar a Bruselas. Desde la capital belga un  tren enlaza Bruselas y Mons en 50 minutos escasos.

QUÉ HAY QUE SABER

Mons ha sabido estar a la altura de las circunstancias y ha organizado numerosos eventos y remodelaciones para la ocasión. Además de las muestras organizadas en los museos más importantes de la ciudad, se prevé la apertura de otros espacios de exposiciones:

Mons Memorial Museum consagrado a la reflexión de las dos guerras mundiales.  http://www.belgica-turismo.es/informations/atracciones-turisticas-mons-mmm-mons-memorial-museum/es/V/64416.html

El Museo Doudou, que rinde homenaje a la Ducasse de Mons, Patrimonio Oral de la Unesco

http://www.belgica-turismo.es/informations/atracciones-turisticas-mons-museo-del-doudou-de-mons-y-jardin-du-mayeur/es/V/54661.html

L’Artothèque, en la Capilla del Convento de las Ursulinas

http://www.belgica-turismo.es/informations/atracciones-turisticas-mons-artotheque-casa-del-patrimonio-de-mons/es/V/64415.html

El Museo de Bellas Artes (BAM) con exposiciones de Van Gogh, Verlaine y la exposición Un chant d’amour

El Museo François Duesberg con una exposición sobre Napoleón

 

MÁS INFORMACIÓN

www.mons2015.eu

http://www.belgica-turismo.es/contenus/mons-2015-capital-europea-de-la-cultura/es/8069.html