Con la llegada del nuevo año, varias localidades de Navarra reciben la visita de carboneros, fantasmas de tela de saco rellenos de hierba seca, osos, gigantes de tres metros y bandidos con palos y escobas. Sólo permanecen cuatro días, pero durante ese tiempo se convierten en los protagonistas indiscutibles de los Carnavales rurales, una fiesta colorista ligada a las danzas y rituales mágicos más ancestrales.

El gigante Miel Otxin es el personaje más característico del carnaval navarro

El gigante Miel Otxin es el personaje más característico del carnaval navarro

Hablar del Carnavales es hablar del presente y del pasado, del cuerpo y del alma, del Demonio y de Dios, todo entremezclado en medio de ritos medio paganos, medio religiosos. Navarra, crisol de culturas, lenguas y razas, nos muestra un rico patrimonio carnavalero acumulado a lo largo de su historia.

Son muchos los pueblos de la parte norte de la Comunidad Foral que han sabido guardar con el paso de los años los disfraces y costumbres que heredaron de sus antepasados. Durante estas fechas saldrán a las calles a rememorar una tradición que, retomada por el cristianismo con la lucha entre Don Carnal y Doña Cuaresma, tiene su origen en la vida y en las creencias del mundo rural navarro.

Aunque en algunos pueblos se adelantan al mes de enero, la mayoría de los espectáculos tiene lugar en los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza (10, 11 y 12 de febrero).

Carnaval de Lanz

Carnaval de Lanz

Una las primeras localidades en dar la bienvenida a Don Carnal es Leitza, que el cuarto domingo de enero (27 de enero) celebra un desfile de carrozas y disfraces por las calles del pueblo. Al día siguiente, la popular cuestación por los caseríos recuerda la tradición rural de la fiesta. También en Sunbilla las comparsas y la genialidad y humor de sus vecinos se han ganado el reconocimiento del público, que considera su desfile de Carnaval (el domingo 27 de enero) el más espectacular de Navarra.

Sin embargo, los aficionados a las tradiciones y a los ritos ancestrales no se pueden perder los Carnavales de Ituren y Zubieta. Todos los años, el lunes y martes de la última semana de enero sus vecinos protagonizan un ruidoso desfile para ahuyentar los malos espíritus y proteger los campos de las plagas. El principal atractivo de este antiquísimo ritual es la indumentaria de los mozos (“ioaldunak”). Visten pantalón azul de Mahón, sayas blancas de mujer, calcetines de lana y pieles de oveja en la cintura, sobre las que se atan unos cencerros o “joareak” que pesan 3 o 4 kilos. En la cabeza llevan un sombrero cónico que adornan con cintas de colores y plumas de cola de gallo, y en las manos sujetan crines de caballo.

 Ituren. El principal atractivo de este carnaval es la indumentaria de los mozos

Ituren. El principal atractivo de este carnaval es la indumentaria de los mozos

La única diferencia entre las dos comparsas es que la de Ituren lleva otra piel sobre el cuerpo. La fiesta comienza el lunes (28 de enero), cuando los ioldunak de Zubieta parten hacia Ituren haciendo sonar sus cencerros a lo largo de los tres kilómetros que dura el recorrido. Al día siguiente (29 de enero), el desfile se realiza a la inversa, es decir, los ioaldunak de Ituren devuelven la visita a los de Zubieta.

El lunes de carnaval, la comitiva de Zubieta va a Ituren; el martes, los de Ituren devuelven la visita

El lunes de carnaval, la comitiva de Zubieta va a Ituren; el martes, los de Ituren devuelven la visita

Junto con los de Ituren y Zubieta, los Carnavales de Lantz, un pequeño municipio situado entre los valles de Anué y Ultzama, están declarados “Bien de Interés Cultural”. En Lantz, el acto central tiene lugar el martes (12 de febrero), con la ejecución y quema del bandido Miel Otxin, un gigante de tres metros de altura vestido con vivos colores. Los que asistan a este espectáculo deberán tener cuidado con los txatxos, figuras vestidas con llamativas ropas, que hostigan a todos los presentes con escobas y palos.

Carnaval de Lantz

Carnaval de Lantz

Igualmente peligrosos resultan los momotxorros de Altsasu/Alsasua, unos personajes con trajes ensangrentados y cornamenta que, acompañados de brujas aulladoras y fantasmas rellenos de hierba seca, se dedican a atacar al público con sus horquillas. El cortejo tiene lugar el martes de Carnaval y el recorrido finaliza en la plaza Mayor, donde un baile pone el punto final al espectáculo.

Alsasua. Los momotxorros, híbrido de hombre y toro, atemorizan a los habitantes de Alsasua

Alsasua. Los momotxorros, híbrido de hombre y toro, atemorizan a los habitantes de Alsasua

En Lesaka, la fiesta tiene lugar el domingo de Carnaval (10 de febrero). Los personajes principales son los zaku zaharrak, grotescos personajes embutidos en sacos de tela rellenos de hierba seca, que se cubren la cara con un pañuelo y portan una pizontzia (vejiga) con la que atizan al público. Los zaku zaharrak desfilan en fila india al son de la música y acompañados de las mairus (mujeres que llevan un sombrero ancho y tiras multicolores) y los goitarrak (habitantes de los caseríos de las montañas).

Lesaka

Lesaka

El desfile que se celebra el domingo y lunes de Carnaval (10 y 11 de febrero) en Bera tiene como protagonistas a pastores y nodrizas (chicos disfrazados de chicas). El cortejo se coloca en dos hileras y empieza a bailar. Durante la danza, las nodrizas lanzan a sus bebés (muñecos) al aire y los recuperan sanos y salvos. La comparsa va acompañada por el Rey Momo, un personaje vestido como un antiguo monarca que se traslada en carroza, el “alcalde”, el “juez”, el “cura”, y el “militar”.

Más Información: Dirección General de Turismo y Comercio del Gobierno de Navarra:

www.turismo.navarra.es

Texto y Fotos de Patxi Uriz