Kevin es un joven muchacho que a esta hora de la mañana se dirige a la escuela. Vestido con un pantalón azul y una camisa blanca, exhibe una dentadura de un blanco inmaculado. Apenas tiene 16 años pero, ni corto ni perezoso, se acerca y, desplegando un gran mapa, me da una primera lección de geografía:
“Sepa Vd., mi querido amigo, que se encuentra en una tierra de lagos y volcanes, en el centro de la franja delgada que une la América del Norte, con la del Sur. Cuenta, además, con el segundo lago –el lago Cocibolca o lago de Nicaragua- más grande de todo el continente americano”.

Me encuentro en el corazón de la ciudad de Granada, muy cerca de su mercado. La calle es un torrente de movimiento: carruajes de caballos, niños en bicicleta, cambistas, mujeres con grandes sombreros de colores vendiendo frutas exóticas…
La exquisita ciudad colonial de Granada fue escenario del pillaje de los piratas y filibusteros que asolaron el Caribe durante los siglos XVII, XVIII y XIX. Fundada en 1524 por el capitán Francisco Hernández de Córdoba, entre el poblado indígena de Xalteva y la ribera occidental del lago Nicaragua, es una de las ciudades coloniales más antiguas y bellas del continente americano que se conserva en su lugar original de fundación.

La urbe se desgaja en calles amplias de casas maravillosas de colores chillones: rojo, amarillo, azul, naranja… A pesar de tener unos 200.000 habitantes (es la tercera ciudad del país), Granada sabe a capital de provincia: respira a un ritmo lento, cálidamente soñoliento. “Ahorita mismito vengo, señor”. Claro que ese “ahorita mismito” suelen ser dos horas…

Catedral de Granada

Catedral de Granada

Camino bajo un cielo de un azul insultante. Hace calor. Una calor que quema. Está claro que Kevin ha decidido no asistir a la escuela y me acompaña. Decidimos empapar nuestro sofoco en una gélida cerveza Victoria. Entre sorbo y sorbo, Kevin prosigue con sus lecciones de geografía y me habla de un lago que es como un mar, con oleaje y todo.
“En el centro del lago hay una isla con dos volcanes, dice. Es Ometepe, un lugar donde hay duendes que roban niños y un fantasma, Chico Largo, que hace desaparecer gente. Cuenta la leyenda que la laguna del Chaco Verde estaba ocupada por Satán, quien tenía prohibido acercarse a sus aguas. Una mañana, Chico Largo bajó a la laguna, bebió de su agua y comió de su pescado. Nunca regresó. Desde entonces, todos los que han bajado a la laguna no han regresado”.

Iglesia de Guadalupe, Granada

Iglesia de Guadalupe, Granada

Esa es una de las muchas leyendas que salpican Nicaragua, ese país centroamericano que cada mañana se despierta queriendo gritar al mundo toda su belleza y hacer olvidar su fama de país inseguro. Apagados ya los ecos de la guerra, camina a paso firme con el propósito de atraer a los turistas hacia sus playas, sus volcanes, sus grandes lagos, sus misteriosos ríos de leyenda y sus hermosas ciudades coloniales.
Kevin se ha convertido en mi joven guía y me lleva al muelle de ese gran “mar de agua dulce” desde donde zarpan los barcos hacia las isletas de Granada. “Son más de 1.000 y, además de Ometepe, es otra experiencia que no debes perderte” . En realidad, se trata de 365 pequeñas islas, surgidas hace miles de años de las erupciones volcánicas del Mombacho. Algunas de ellas están habitadas por ricas familias, sobre todo extranjeras, que vienen aquí a pasar sus vacaciones. Otras, en cambio, están completamente deshabitadas y son pura selva.

Una hora es más que suficiente para contemplar ese maravilloso mundo acuático. Regresamos a la ciudad. Hay que saborear la piel de Granada. Descubrir sus secretos, visitar sus iglesias desgastadas, caminar por entre su mercado y sus casas aporchadas… De nuevo una cerveza Victoria y me despido de Kevin. Mañana me espera otro gran día.
Los volcanes son otro de los grandes distintivos y atractivos de Nicaragua. Salpican el territorio nacional más de diez conos perfectos. Desde cualquier punto del país la vista percibe alguno de ellos. Muchos están en activo y de sus chimeneas sale un humo amenazador. Precisamente una de las excursiones ineludibles desde Granada es a la Reserva Natural del Volcán Mombacho, una joya en biodiversidad.

Reserva Natural Volcán Mombacho

Reserva Natural Volcán Mombacho

Senderos señalizados permiten disfrutar del Mombacho

Senderos señalizados permiten disfrutar del Mombacho

Efectivamente, situado a 18 kilómetros de Granada, el volcán Mombacho es uno de los pocos en contener cinco ecosistemas en una rica flora o cobertura vegetal desde el lago de Nicaragua hasta la cumbre. Cuenta con 3 senderos, perfectamente señalizados, que son una orgía para los sentidos: El Puma, El Cráter y El Tigrillo.
El primero es el sendero más largo, difícil y desafiante de la Reserva. Se trata de cuatro kilómetros con paisajes en medio de la vegetación densa e intacta y con miradores en los puntos más altos donde la vista es espectacular de todo el lago Nicaragua. El Cráter, es el segundo en tamaño (1,5 kilómetros), completamente circular alrededor del cráter cubierto de bosque denso. El Tigrillo es un recorrido de dos horas. Esa ruta se ha confeccionado para aquellos que desean un itinerario fuerte pero corto. Dos de los mejores miradores y la visión del cráter principal colapsado por una avalancha en 1570 son la recompensa final para los más aventureros.

Mirador del Mombacho

Mirador del Mombacho

Si la excursión al Mombacho es alucinante, la visita al Parque Nacional Volcán Masaya, también muy cerca de Granada, no le queda a la zaga. Nadie que viaje a este bello país, que se enamore de sus gentes y de sus leyendas, puede dejar de subir al volcán. Y es que el Masaya es uno de los pocos volcanes activos del mundo donde se puede subir en vehículo hasta el mismo borde humeante del cráter. Su entorno es un laboratorio vivo, donde flora y fauna ensayan como recomponer los ecosistemas destruidos por las coladas de lava de 1670 y 1772. El mirador Cruz de Bobadilla es el mejor emplazamiento para contemplar ese fascinante escenario natural y, de paso, conocer algunas las historias y leyendas que lo rodean. Como la del loro Chocoyo que pone sus huevos en los huecos del volcán para que sea éste quien los incube con su calor.

Caldera volcán Masaya

Caldera volcán Masaya

Volcán Masaya, aún despierto

Volcán Masaya, aún despierto

RUMBO A OMETEPE, EL MAR DE AGUA DULCE
Una mañana, un destartalado autobús de color rojo me lleva a Rivas. En Rivas zarpan los barcos que se dirigen a Ometepe, la isla más grande del mundo inmersa en un lago. Su nombre significa isla con dos montañas y en realidad son dos volcanes gemelos: el Concepción y el Maderas. Cuenta la leyenda que ambos se enamoraron, entraron en erupción y se unieron para siempre.
Muy pronto Ometepe aparece como un espejismo. Sus dos volcanes rasgan el cielo. ¡Fascinante! Con sus pintorescos pueblecitos (Moyogalpa, Altagracia, San José del Sur, Magdalena…) desparramados en la geografía isleña, Ometepe ofrece de todo: playas soleadas, senderismo, kayak, ciclismo de montaña, cascadas, ríos, caminatas hasta la cima de los volcanes…

Volcán en la isla de Ometepe

Volcán en la isla de Ometepe

Mis días en Ometepe discurren plácidamente. Deambulo de pueblo en pueblo, entre bosques densos. En los pueblos, las calles están sembradas de charlas y rostros quemados por el sol que mecen las tardes en las hamacas de las puertas de sus casas. Hay algo que impresiona mucho en Ometepe: la jungla del volcán Maderas, con sus monos aulladores, sus loros y tucanes, sus águilas pescadoras, sus saltos de agua. Llegar a la cumbre son unas cinco horas, pero el esfuerzo bien vale la pena.
Desde lo alto del Maderas, con el lago Nicaragua que se despereza hasta el horizonte, imagino en la lejanía el archipiélago de Solentiname. ¿Se imaginan 36 islas ajenas a la acelerada marcha de nuestro mundo?

La vida en Ometepe es plácida y relajante

La vida en Ometepe es plácida y relajante

RINCÓN SAGRADO DE ACCESO A LA DIVINIDAD
Para las culturas precolombinas, Solentiname tenía carácter sagrado como centro de culto del agua y del fuego, con una función prominente de lugar de entierros. La consideración de los lagos como lugares sagrados convirtió a Solentiname, al igual que a la isla de Ometepe, en lugar de culto y celebración de rituales religiosos probablemente durante el periodo 200 a.C. – 1200 d.C. , aunque ampliamente frecuentado hasta la conquista española. En el momento de la llegada de los españoles, Solentiname era habitado por los chorotegas, pueblo originario del México Central, que empezó a desplazarse en el curso del siglo I d.C. Otros pueblos relevantes que llegaron al archipiélago fueron los nahualts y los guatuzos.

Alojamiento rural en Solentiname

Alojamiento rural en Solentiname

En el archipiélalgo existen 23 sititos arqueológicos documentados hasta la fecha. Nueve están ubicados cerca de la orilla del lago y, de estos, uno es una cueva, otro es un abrigo rocoso y dos están relacionados con pequeñas cuevas. La Cueva del Duende, en la isla La Venada, es uno de los principales lugares de la expresión del mundo espiritual y religioso de las culturas indígenas de Solentiname, que consideraban las cuevas como lugares de acceso a la divinidad ligada a la vida, la fertilidad y el agua. En sus paredes interiores se disponen 161 grabados. En uno de ellos aparece un perro, animal que según la creencia azteca acompañaba hasta la otra vida. También aparece una mujer embarazada, símbolo de la fertilidad, así como muchos otros símbolos vinculados a sus creencias.
Acercarse a Solentiname es, sin duda, una maravilla, un buen lugar para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Dicen los guías de la zona que allí se han registrado 11 especies de aves (20 migratorias), 9 mamíferos, 14 reptiles, 4 anfibios y, al menos, 16 especies de peces.

Un aspecto relevante y único en todo el sureste de Nicaragua es la isla Zapote, conocida como la isla de los pájaros, donde anidan cada año miles de aves de diferentes especies. En todo el archipiélago, pero particularmente en esta isla, las aves acuáticas son fácilmente observables: garzas, garcillas, martines pescadores, águilas pescadoras.
Así es Solentiname, un remanso de paz situado en la parte sur del lago Nicaragua donde, hoy, sus habitantes muestran la naturaleza que les rodea a través de pinturas y tallas hechas en madera de balsa. El arte primitivista o naïf perdura desde que el poeta Ernesto Cardenal despertó en los isleños sus capacidades artísticas. Claro que esto ya es otra historia…

MEJOR ÉPOCA PARA VIAJAR
El clima de Nicaragua es tropical. No hace frío exceptuando las zonas de montañosas.

MOVERSE POR NICARAGUA
Lo mejor es desplazarse en autobús. La mayoría son viejos autobuses escolares de color amarillo y rojo, cedidos por Estados Unidos. Paran en todas partes, allí donde ven gente esperando o donde el usuario diga. En Granada hay carrozas tiradas por caballos para los turistas. El precio oscila entre los dos o tres euros.

Por otra parte, existen empresas de alquiler de coches. Es una muy buena opción pues así dispone uno de mucha más libertad para moverse por el país.

DÓNDE DORMIR
Hotel Plaza Colón. Es el más bonito de la ciudad de Granada. Perfectamente situado en la misma plaza de la ciudad, es señorial, con piscina y un servicio excelente. Las habitaciones son espaciosas y muy cómodas.
www.hotelplazacolon.com

Albergue Celentiname y Hotel Cabañas Paraíso. No hay que esperar lujos en el archipiélago de Solentiname. Se trata de un reducto única y exclusivamente para disfrutar del entorno natural. El hotel Cabañas Paraíso son 11 cabañas dobles (40 euros por persona, incluidas las comidas) gestionadas por doña Elena., la propietaria del lugar, La comida se ofrece en el mismo restaurante del hotel y se trata de platos típicos nicaragüenses.
En el archipiélago de Solentiname (isla San Fernando.)
Tel. 00 506 8399 37 46

Hotel Victoria En el pueblo de El Castillo. Habitaciones individuales, muy cómodas.  El hotel es propiedad de doña Magdalena, una señora muy cordial y familiar con sus huéspedes. Además cocina de maravilla. Desde el hotel se pueden gestionar excursiones nocturnas para ver caimanes.
En Río San Juan. El Castillo
(tel. 00 505 583 0188).

GASTRONOMÍA
La cocina de Nicaragua se caracteriza por la utilización de multitud de especies en carnes y vegetales. El plato tradicional es el gallo pinto, frijoles y arroz cocinados al mismo tiempo. En Granada es típico el vigorón, a base de chicharrones de cerdo y yuca con ensalada. Otro plato típico es la tortilla con queso fresco, que se acompaña con pollo asado cortado en lonchas.
Los jugos naturales de fruta (mango, guayaba, tamarindo…) están deliciosos.

QUÉ VER
Las dos joyas coloniales de Nicaragua son las ciudades de León y Granada, ambas muy bellas. No hay que dejar de visitarlas.

LEÓN
León fue la capital de Nicaragua durante más de 200 años, hasta que Managua la reemplazó en 1858 para poner fin a sus constantes diferencias con la ciudad de Granada. León sigue siendo el centro intelectual del país.

Catedral Asunción, León

Catedral Asunción, León

Entre los lugares más interesantes destacan: la catedral (1747). Su interior guarda valiosos altares, imágenes y pinturas de gran valor artístico.
Otros lugares de interés en León son:
Colegio de la Asunción, fue el primer colegio teolgíco del país.
Iglesia del Calvario, construida en el siglo XVIII y de estilo barroco.
Museo Rubén Darío, la casa donde nació y creció el poeta es ahora un museo donde se pueden conocer detalles de su vida.

GRANADA
La ciudad de Granada es conocida como la gran sultana y se yergue con elegancia a la orilla del lago Nicaragua. Es la ciudad colonial más bonita del país. Destacan:
Plaza Central, también llamada plaza Colón. Una plaza bellamente restaurada.
Catedral, al lado Este de la plaza se ubica este templo del siglo XVIII.
Plaza de la Independencia, donde se levanta un obelisco dedicado a los héroes de 1821 que lucharon por la independencia del país.
Iglesia y Convento de San Francisco, guarda en su interior grandes tesoros de la época precolombina.
La Merced, Guadalupe y la iglesia de Xalteva, son templos de interés que bien merecen una visita.
Laguna de Apoyo, situada en un pintoresco valle y rodeada de vida salvaje, se encuentra esta laguna formada en un cráter y que constituye uno de los parajes naturales más bellos de Nicaragua.

VOLCÁN MOMBACHO
A 18 kilómetros de Granada se encuentra el volcán Mombacho. Se accede por una carretera adoquinada y se necesita un 4×4. Sus laderas y cráter están totalmente cubiertas de vegetación tropical y acoge más de 30 variedades de orquideas, además de helechos gigantes.

PARQUE NACIONAL VOLCÁN MASAYA
Muy cerca de Granada está Masaya. Además del mercado, destaca el barrio indígena de Monimbó, donde se fabrican hamacas y otras artesanías. Desde Masaya hay que acercarse al Parque Nacional del Volcán Masaya donde uno puede asomarse a un cráter de 500 metros de ancho y 200 de profundidad.

VOLCÁN CERRO NEGRO
Formado en 1850 y con una última erupción en 2001. Se puede subir sin mucho esfuerzo (la ascensión son apenas dos horas) y se desciende por una ladera de cenizas de gran desnivel (en 10 minutos) que algunos aprovechan para bajar en tabla de surf o sand borrad.

ISLA DE OMETEPE
Hay muchas cosas que hacer relacionadas con el ecoturismo. Merece la pena subir al volcán Concepción (acompañado por alguien del lugar) y al volcán Maderas. Éste nos obsequia con una frondosidad vegetal realmente espectacular. La laguna de Charco Verde (a 12 km de Moyogalpa) y la playa Venecia son los lugares más interesantes.

RÍO SAN JUAN Y ARCHIPIÉLAGO SOLENTINAME
Ambos están al sur del lago Nicaragua. Desde Managua, la capital, una avioneta de la compañía La Costeña nos acerca a San Carlos, una pequeña aldea pero que sirve de enlace para llegar a los dos lugares. Solentiname es el archipiélago donde todos sus habitantes son pintores. La isla de San Fernando y Mancarrón son dos de las islas más pobladas y donde encontraremos los mejores alojamientos si decidimos quedarnos unos días.
El río San Juan, que recorre Nicaragua durante 200 kilómetros desde el lago Nicaragua hasta su desembocadura en el Caribe, crea a su paso una reserva natural jalonada de bosques pluviales de indudable valor ecológico. Hay algunos hoteles instalados en la orilla del río preciosos y perfectos para alejarse del mundo.

QUÉ HACER
Navegar por Río San Juan
No se puede abandonar Nicaragua sin un lento recorrido por el río San Juan. El viaje es muy fácil: desde Managua, una avioneta de la compañía La Costeña nos acerca en apenas una hora de viaje a la pequeña ciudad de San Carlos. Aquí, alguien de los hoteles que se encuentran por esta zona pasará a recogernos. Empieza un paseo por un río lleno de belleza y de historia en el cual se descubren bellos poblados como Las Tablillas, San Pancho, Medio Queso, La Esperanza y Sabalos.
La búsqueda por parte de los conquistadores españoles de una ruta que conectara el mar del Norte con el mar del Sur (Pacífico) los llevó en 1529 al descubrimiento del “Río del Desaguadero”, el actual río San Juan, el cual descarga las aguas del lago de Nicaragua en el mar Caribe. También los piratas surcaron las aguas del río San Juan para apoderarse de los barcos con oro y saquear ciudades. Afortunadamente esto ya es historia y hoy es la romántica imagen de los pescadores la que nos llamará poderosamente la atención. Una fortaleza, construida por los españoles en el siglo XVII para defenderse de los ataques piratas, se alza en un recodo junto al precioso pueblo de El Castillo que, bajo el denominado proyecto Araucaria, se ha desarrollado gracias los excelentes trabajos de la cooperación española. La fortaleza forma, con el mismo pueblo El Castillo, un conjunto de gran interés tipológico y paisajístico. Casas de colores construidas con elementos arquitectónicos tradicionales y algunos restos de los barcos de vapor del siglo XIX que se encuentran a la entrada de la fortaleza, son elementos de gran interés para el viajero.

COMPRAS
Lo más emblemático de Nicaragua es la artesanía (figuras de madera, sombreros de paja, instrumentos musicales como la marimba, máscaras…) Las hamacas de hilo son muy bonitas y muy baratas. Un buen lugar para comprar es en el mercado de Masaya y en el centro turístico de Granada, junto al lago. Aquí hay varias tiendas especializadas.
En las islas San Fernando y Mancarrón, en Solentiname, se pueden adquirir piezas artesanales y pinturas de los artistas que viven allí. Las pinturas son preciosas y están bien de precio.

MÁS INFORMACIÓN
Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR). www.intur.gob.ni