Atacama. Camino de los Géiseres del Tatio

Cerca de las fronteras con Perú y Bolivia, se encuentra uno de los desiertos más áridos del mundo. Aquí, la lluvia apenas hace acto de presencia. De hecho, durante el siglo XX sólo ha llovido tres veces. Sin embargo, esta especie de castigo pluviométrico compensa con creces otorgando al paisaje de aquella zona una singularidad y una magia indiscutibles que convierten al desierto de Atacama en un territorio de alto poder seductor. Se puede perfectamente afirmar que Atacama es la desolación hecha tierra.

 

Atacama. Géiseres del Tatio

No va a ser este un  reportaje sobre los encantos y desencantos del desierto de Atacama. Pero sí quiero destacar una zona que me cautivó muy especialmente: los gélidos amaneceres de los géiseres del Tatío. Es uno de los espectáculos más maravillosos de la naturaleza: cuando se sube a más de 4.000 metros del altitud, al helado campo geotérmico vinculado al volcán Tatío –“el abuelo que llora”-, no dejo de  sorprenderme ante las inquietantes fumarolas de vapor que las entrañas más profundas de la tierra escupen a más de 85 grados C. El espectáculo recuerda la imagen de un pasado prehistórico.

 

Atacama. Los minerales y el agua cuando sale de la boca de un geiser crea preciosos dibujos de colores en los Géiseres del Tatio

Atacama.
Detalle de la boca de uno de los Géiseres del Tatio

Te quedas hechizado frente a las violentas columnas de agua caliente y vapor que, con un sordo silbido, se lanzan hacia un cielo intensamente azul. Ininterrumpidamente o a intervalos regulares, los chorros de agua de hasta diez metros de altura burbujean, silban, rebullen… A su alrededor se extiende un paisaje surrealista lleno de lagunas termales en las que el agua alcanza los 35 grados C.

 

Atacama. Fotógrafa realizando una instantánea de los Géiseres del Tatio

 

Atacama. Formación rocosa en los Géiseres del Tatio

Pero aún hay muchas más sorpresas a la redonda, como las Termas de Puritana, acondicionadas para disfrutar de sus templadas aguas en plena naturaleza. Se trata de una especie de pozas de aguas cristalinas, rodeadas de vegetación, situadas a 3.500 metros de altitud en un escenario formado en un cañón rocoso. Están conectadas unas con otras y todas ellas reciben agua termal a 35 grados C.

 

Atacama. Gente bañándose en las cálidas aguas de los Géiseres del Tatio

Viajar a Atacama es como viajar a otro mundo, un mundo repleto de visiones desalentadoras y fascinantes a un tiempo.

 

 

 

 

CÓMO LLEGAR. Desde San Pedro de Atacama, donde estás la oferta hotelera de la región, se organizan las salidas hacia el Tatío. Suele hacer mucho, mucho frío. Ropa de abrigo.

DÓNDE DORMIR . Explora Atacama. Construido en Ayllú, a un kilómetro de San Pedro. Son 50 habitaciones, con jacuzzi. Es un “todo incluido”, pero muy alejado de clásico concepto “pulserita” de los resort caribeños. Todas las noches los huéspedes se reúnen en el mismo hotel y discuten sobre las excursiones del día siguiente con los guías del hotel. Muy confortable. www.explora.com

Hotel Altiplanito. Se trata de un bonito complejo de bungalows construido en adobe y pintado con tonos tierra. Con una buena piscina, a poco más de 1 kilómetro de San Pedro. www.altiplanico.com