Encajonada entre Brasil y Argentina, de lengua española y perteneciente a la misma civilización del Río de la Plata que Argentina, esta pequeña nación de 187.000 kilómetros cuadrados y tres millones  de habitantes, experimenta una popularidad sin precedentes.

El país es uno de los destinos más interesantes del mundo… Y eso no es una afirmación de quien esto escribe, sino de la prensa internacional, que lo ha nombrado recientemente “País del año”. Y no es el único piropo que ha recibido. Se trata del país de Latinoamérica con el índice de alfabetización más importante, el cuarto país de América con la esperanza de vida más larga y el más pacífico de América del Sur. De hecho, ya antes de la Segunda Guerra Mundial Uruguay era calificada como “la Suiza de América”.

MONTEVIDEO, PUERTA DE ENTRADA

Montevideo, fundada en el siglo XVIII para servir a España de avanzadilla contra las ambiciones portuguesas, no posee ningún monumento digno de interés, con excepción, tal vez, del antiguo Cabildo y el Teatro Solís. Pero sería injusto que nos quedáramos con esta imagen.

La capital uruguaya es una ciudad dinámica que está asentada sobre una tierra ondulada que tiene añoranza de mar. El viaje desde el modernísimo aeropuerto de Carrasco (uno de los más bellos que jamás he visto) hasta el centro de la ciudad se realiza a través de Las Ramblas, una serpenteante carretera costera que se asemeja mucho al popular malecón de La Habana.

Esta es la puerta grande de la ciudad, donde la gente sale a hacer deporte, a charlar compartiendo mate o simplemente ver la vida pasar.

La verdad es que Montevideo es una de esas ciudades eclécticas que hay que pasear sin desfallecer en busca de sus edificios más emblemáticos. El casco viejo creció en dos fases: la Ciudad Vieja y la Nueva.

La Ciudad Vieja es, sobre todo, la peatonal Sarandí, que la atraviesa de punta a punta. Es la callecita montevideana por excelencia, la que discurre entre edificios históricos y fuentes, la que está flanqueada por puestos callejeros donde se vende artesanía y otros productos típicos del país.

Pero el auténtico corazón de la capital uruguaya es la Plaza de la Independencia. En este espacio rodeado de palmeras late con fuerza la vida cotidiana y aquí, también, se encuentra otro símbolo de Montevideo, el Palacio Salvo.

De la Plaza de la Independencia arranca la Avenida 18 de Julio, el eje de la ciudad moderna. Es una calle comercial que abarca 34 cuadras, donde están los hermosos edificios de fachadas expresionistas  y art déco.

Fuera del centro quedan algunos bellos barrios residenciales, parques atractivos, y el Montevideo de la rambla de orillas del mar y de las playas cercanas. Y es que la capital uruguaya, aunque parezca volver la espalda al océano, es también un puerto, que prolongan al Este, hacia el mar, agradables centros de reposo: Pocitos, Malvín, Plaza Honda, Carrasco nos hacen deslizarnos progresivamente desde una densa urbanización turística con agradables chalés de estilo vasco, ocultos en la soledad de pinos y eucaliptos.

Es este mismo decorado de costa vasca el que 130 kilómetros más allá encontramos, sólo que mucho más lujoso, en Punta del Este, la más elegante y mejor oxigenada de las playas latinoamericanas.

Punta del Este

Punta Del Este

PLAYAS DE ARENA BLANCA

Efectivamente, Uruguay puede presumir de bellas playas. Abandonando Montevideo en ruta hacia el este, el departamento de Maldonado es el que integra las playas más renombradas de todo el litoral. A partir de aquí el paisaje  es espectacular, con una variada gama de puntas rocosas, verdes cerros y pronunciados acantilados. La influencia del Río de la Plata, cuyas aguas fluviales se revuelven contra estas costas, crea playas de arena blanca infinitas… Acompaña al escenario un mar de un azul intenso que se tiñe de un rojo fuego cuando cae el sol. Maravillosas puestas de sol, sin duda. ¿Se lo imaginan?

Pues bien, en el corazón de los cien kilómetros de costa de Maldonado, aparece Punta del Este, La Miami de Sudamérica. Para muchos es el más popular destino de sol y playa de toda Sudamérica, la meca de los surferos. El “todo Buenos Aires” ha hecho de ella desde hace tiempo su cita privilegiada. ¿Dónde está el éxito? En sus cálidas temperaturas, en la belleza de sus playas, en sus lujosos campos de golf y, sobre todo, en su exquisita oferta gastronómica… Por cierto, cuando se está cansado de todos estos placeres se puede ir a visitar la colonia de otarios perezosos que se encuentra a pocas millas de la orilla, en la isla de Lobos.

LA HISTÓRICA COLONIA DEL SACRAMENTO

Montevideo y Punta del Este nunca dejan de sorprender, pero conviene abandonar ambos para admirar maravillas históricas.

Hay que  retroceder unos cuantos kilómetros y, más allá de Montevideo, al oeste, aparece Colonia del Sacramento. Es un momento estelar del viaje, sobre todo para quien disfrute de las cosas antiguas, de los apasionados por la historia.

Declarado Patrimonio de la Humanidad, Colonia del Sacramento ilustra muy bien los últimos años de colonización española y la rivalidad que tuvieron por el Uruguay los reinos de España y Portugal.

Colonia fue fundada en 1680 por los portugueses, luego cayó en poder de los españoles y volvió a cambiar de manos hasta que el Tratado de San Idelfonso (1777) puso fin a la rotación, adjudicando la plaza fuerte al rey Carlos III.

Detalle calle de los Suspiros. Colonia del Sacramento

Detalle calle de los Suspiros. Colonia del Sacramento

Calle de Colonia del Sacramento

Calle de Colonia del Sacramento

Las sucesivas ocupaciones crearon una curiosa mezcla arquitectónica, de modo que en una misma casa es posible detectar azulejos de Coimbra decorando bellos patios interiores que, con sus hermosas fuentes y limoneros, denotan una fuerte influencia sevillana.

Lo cierto es que su casco antiguo conserva todavía parte de la muralla de la ciudadela y varios edificios del siglo XVIII se han convertido hoy en museos, hoteles y maravillosas terrazas ideales para descansar y reflexionar sobre todo lo vivido en este viaje…

Entre matecito y matecito, desde luego.

CÓMO LLEGAR

Air Europa ofrece cuatro vuelos semanales entre Madrid y Montevideo.

DÓNDE DORMIR

En Punta del Este:

Hotel Jean Clevers

Hotel Mantra Spa & Casino

En Montevideo:

Sheraton Montevideo Hotel.

En Colonia del Sacramento:

Hotel Sheraton Colonia Golf & Spa Resort

CUÁNDO IR

La temporada alta coincide con nuestro invierno. Otra fecha a tener en cuenta es durante el carnaval, mediados de enero hasta finales febrero.

MONEDA

El peso uruguayo. Un euro equivales a 30 pesos uruguayos.

MÁS INFORMACIÓN

www.uruguaynatural.com

www.coloniaturismo.com

www.maldonado.uy