Font Romeu se encuentra situado en los Pirineos franceses y es famoso por sus hoteles de montaña, su entorno rural y sus espectaculares paisajes. Cuenta con una excelente variedad de restaurantes donde disfrutar de los mejores platos tras una jornada de esquí o de actividades en la naturaleza. Hablar de Font Romeu es hacerlo de un referente histórico del mundo de la nieve y el esquí en Francia y la Península Ibérica.
En nuestro viaje disfrutamos de algunas de las pistas de esquí que forman parte de las Neiges Catalanes: Font Romeu Pyrénées 2000, Formiguères y Puigmal 2900.
Texto y fotos: Félix Lorenzo



Sin duda, el mayor atractivo de Font Romeu lo constituyen las actividades invernales como el esquí en pista, esquí de fondo, raquetas o trineos tirados por perros donde el recorrido a través de zonas boscosas lo convierten en una experiencia inolvidable.
En nuestra primera jornada el tiempo nos obsequia con un día soleado que resulta perfecto para la práctica del esquí. Tras los descensos de la mañana por las pistas subimos hasta el restaurante de montaña La Gallina que, ubicado a 2127 m de altitud, nos regala una vistas impresionantes de toda la cadena montañosa. Disfrutar de un aperitivo en una de las tumbonas colocadas sobre la nieve antes de la comida es algo que no se olvida fácilmente.



Nos alojamos en los apartamentos L´Insolite, ubicados muy cerca del centro de Font Romeu y a escasos kilómetros de La estación invernal de mismo nombre.
“L´Insolite ” (Insólito) cuya palabra pretende definir su objetivo: mimar a los clientes y despertar los sentidos a través de un entorno sorprendente por su singularidad.
Está compuesto por apartamentos de lujo de reciente construcción con amplias terrazas y excelentes vistas a la montaña, con apartamentos de 2, 3 y 5 habitaciones.
Sin desvirtuar el espíritu montañés, ofrecen un establecimiento de alta gama con una decoración refinada que se ideó en torno a diferentes ambientes.



Sobre los tonos cálidos de la madera de alerce, unas notas vintage vienen a redefinir el espíritu montañés y Mountain Chic donde el mundo del esquí está presente. El uso de madera de abeto más clara combina con toques de colores vivos propios de los telesillas naranjas.

Para la cena, una vez repuestos de la jornada de esquí, hemos reservado mesa en el restaurante “La Table des Saveurs” con una menú basado en productos frescos, de temporada y de alta calidad. Como el propio chef Pierre-Yves la define: se trata de cocina gourmet, refinada y en un entorno chic de montaña.
Por la mañana nos encontramos el desayuno en la puerta del apartamento a la hora convenida para poder disfrutarlo en la espectacular terraza con vistas a las montañas resplandecientes. Tras ello partimos para tener una vista general de la meseta de la Cerdanya por el Col de la Perche hasta Bolquère que cuenta con la estación de tren más alta de Francia. Por aquí transita un ferrocarril famoso, el Tren Amarillo, que a una velocidad de 30 km/h nos permite disfrutar del paisaje de La Cerdaña.


Tras visitar Bolquère ascendemos por un camino forestal donde se impone una parada fotográfica. En la ruta circular conocida como Le Petit Canadá, podemos hacernos una idea del tipo de paisaje que nos encontraremos atendiendo al nombre: un sendero rodeado de abetos, ríos, lagos y unos paisajes que nos hacen recordar alguna imagen de Canadá. Nos encontramos a gente practicando las raquetas de nieve, para lo que no hace falta experiencia previa y permite disfrutar de los caminos nevados.


Nuestro siguiente destino es la estación de esquí de Formiguères donde Patrick, nuestro monitor, nos propone probar el esquí de travesía y para ello subimos hasta el final del telesilla y desde allí comenzamos un ascenso hasta la parte más alta desde donde disfrutamos de unas vistas panorámicas espectaculares. Tenemos una inmensa sensación de paz y libertad tras el esfuerzo que supone subir por nieve virgen hasta esta zona aislada del bullicio de las pistas. Como disfrute final nos espera un descenso de 30 minutos hasta la base de la zona de esquí. No se puede pedir más por hoy….bueno tal vez solo una cosa más: cenar en el restaurante La Belle Epoque en Font Romeu, especializado en las cocinas francesa y española. Nosotros nos animamos con una fondue que nunca falla en esta zona.


En nuestra siguiente jornada nos espera una actividad menos usual y muy atractiva, un paseo en trineo tirado por perros. A nuestra llegada encontramos a los perros muy excitados mientras los ajustan el arnés del que tirarán del trineo. Nos explica el musher (guía) que los dos perros más cercanos al trineo son los más fuertes y los que llevan el peso de arrancar con fuerza a la salida. Una vez en marcha la excursión transcurre en silencio, los perros están haciendo lo que más les gusta, correr por la nieve y resulta muy sorprenderte ver cómo entienden la voz del musher y cómo saben interpretar si en un cruce han de girar hacia uno u otro lado. El recorrido se hace a través de una zona boscosa y resulta una experiencia inolvidable.



La última estación que visitamos es una estación mítica para los franceses, Puigmal 2900. Tras ocho años sin actividad, este año se reinaugura parcialmente tras una gran inversión privada dado el estado en el que había quedado tras el parón de todos esos años. Su intención es abrir paulatinamente durante las cuatro estaciones con actividades propias para cada una de ellas: 29 rutas de BTT, trail running, marcha nórdica y esquí de travesía por la montaña y el bosque.
Ha establecido un límite de 1500 esquiadores diarios con el fin de preservar el ecosistema y la experiencia de esquí.
La reapertura al público se produjo el 25 de diciembre de 2021, con un área de esquí alpino más pequeña y operada de forma razonada (nieve artificial, grooming, etc.).



Como principal novedad cabe destacar el acuerdo entre la estación y el Grupo Domaine Riberach para la gestión de su restaurante Cargol’2900, a cargo del chef con Estrella Michelin, Julien Montassié, un restaurante ubicado a pie de pistas, con una decoración inspirada en las cabañas de montaña que dispone de una excelente y cuidada carta y unas espléndidas vistas hacia el valle.




Otra oportunidad para degustar un buen plato caliente consiste en el food truck RIB&RAC, situado a pie de pistas de la estación en el que se puede disfrutar de productos locales de temporada y disfrutar del après ski en su terraza.

Y para terminar nuestro viaje nada mejor que hacerlo en los baños termales, para ello elegimos los de Les Bains de LLo. Situados en la garganta del Segre nos permite relajarnos en sus aguas sulfurosas a 35ºC contemplado las vistas hacia el bosque nevado.

Sin duda este viaje a los Pirineos Orientales me ha permitido descubrir una zona que tiene muchos atractivos, aparte de la practica de los deportes de nieve. Además he descubierto su excelente gastronomía, unos alojamientos exclusivos, una naturaleza exuberante y una zona termal que me ha permitido disfrutarlos en todos sus aspectos.
DATOS PRÁCTICOS
Oficina de turismo de Pirineos Orientales:https://www.tourisme-pyreneesorientales.com/
Apartementos L´Insolite https://www.residence-insolite.com
Restaurante La Gallina https://www.restaurant-lagallina.com
Restaurante La Table des Saveurs www.tabledessaveurs.fr
Restaurante La Belle Epoque https://fr-fr.facebook.com/labelleepoquefontromeu/
Estación de esquí Puigmal 2900 https://www.puigmal2900.com/
Estación de esquí de Font-Romeu – Pirineos 2000
https://www.altiservice.com/font-romeu-pyrennees-2000
Baños termales Bains de Llo https://bains-de-llo.com/
