Es una joya, una ciudad que no se visita, sino que se disfruta y se acaricia. Hoy, la capital de Flandes Oriental atrapa por su belleza y por su capacidad de enamorar al viajero.
FLANDES, MERCADOS DE NAVIDAD
Mercadillos navideños, pistas de patinaje sobre hielo, norias gigantes, fuegos artificiales… Los viajeros que se acerquen a Flandes durante el mes de diciembre tendrán la ocasión única de vivir una estancia de ensueño adentrándose en el auténtico espíritu de la navidad.


