Hoy por hoy, cualquiera -o casi- puede calzarse unas raquetas sobre sus botas de treeking y comenzar a andar sobre la nieve, dando paseos que pueden convertirse en auténticas aventuras al aire libre. Y a ellas nos lanzamos en un marco geográfico excepcional: Aigüestortes y lago San Mauricio, el único Parque Nacional de Cataluña, en pleno Pirineo de Lérida.

AL ENCUENTRO DE AIGÜESTORTES

Nuestra primera incursión la hacemos por la mitad occidental, Aigüestortes, a la que se accede desde el Valle de Boí. El punto de encuentro con Raquel, la guía, es en el parking cercano a La Farga (antigua residencia de la ENHER) justo a mitad de camino entre Erill la Vall y el Balneario de Caldas de Boí. Allí, tras calzarnos las raquetas, nos dirigimos hacia el llamado “camino de los enamorados”. Y la verdad es que no desmerece su apelativo. Recubierto de una espesa arboleda, se nos ofrece como un laberinto en el que vamos sorteando abedules, avellanos, álamos, algún que otro enebro y, sobre todo, pinos rojos, muy comunes aquí en alturas inferiores a los 1.800 metros.

Varios letreros diseminados por la zona se encargan de identificarlos, cual si fueran su DNI. El camino, realmente mágico, discurre por el valle de Sant Nicolau, a ambos lados del río del mismo nombre, lo cual nos obliga a cruzar tres o cuatro puentes de madera, de lo más rústico. Estos puentes, cubiertos como el resto del camino de una tupida capa de nieve de varios centímetros de grosor, son excelentes miradores naturales desde donde tomar fotos o grabar en vídeo y permiten, de paso, hacer un pequeño alto para reponer fuerzas.

El final del “camino de los enamorados”, que pertenece a la periferia del Parque, nos emboca justo a la entrada de Aigüestortes. Y por la llamada “ruta de la nutria”, a la derecha, avanzamos hacia el lago Llebreta. El valle de Sant Nicolau está irreconocible para quienes, como en nuestro caso, lo abordamos otras veces en verano. La red de meandros que dieron origen a su apelativo -“aguas torcidas”- aparece oculta por un manto inmaculadamente blanco. Esta parte de la ruta es más diáfana que la anterior, sin tantos árboles, y nos permite contrastar -mientras movemos rítmicamente palos y raquetas- la diferente vegetación de ambas vertientes. La norte, con sus árboles de hoja perenne (abetos, pinos), y la sur, de hoja caduca (hayas, fresnos).

Llegados al lago Llebreta, convertido casi en una pista de patinaje sobre hielo, proseguimos la marcha, algo más dura, hacia el lago Llong. Llevamos ya más de dos horas de marcha y nuestros pies empiezan a notar síntomas de fatiga. No en vano, pese a que andar con raquetas no es difícil, el tener que ir levantando los pies y arrastrarlos duplica el esfuerzo.
Y por fin, el lago Llong. Nada que ver tampoco con nuestros recuerdos veraniegos, cuando veíamos bañarse a las vacas después de pastar. Sólo la altiva e inmutable presencia de su refugio -situado a unos 2.000 metros de altitud y con capacidad para 36 personas- testimonia que hemos llegado a la meta; la primera…

CAMINO DE SAN MAURICIO

La imposibilidad de acometer la travesía completa Boi-Espot por las condiciones meteorológicas y la nieve caída nos obliga a regresar a nuestro punto de partida. Pero no queremos quedarnos con las ganas de conocer la otra cara del Parque y, dando un rodeo geográfico en coche, cambiamos la Alta Ribagorza por el Pallars Sobirà para entrar en San Mauricio por su puerta natural: Espot. Un servicio de taxis especialmente autorizado para penetrar en el parque y salvar los 4 kilómetros que separan el pueblo del Lago, nos deja a los mismos pies del majestuoso lago San Mauricio. El que, con Els Encantats (sus picos gemelos) reflejados en sus aguas, compone la postal más bella del Parque… y su principal seña de identidad. Eso es en verano. Ahora, en invierno, le ocurre igual que a Aigüestortes: El espejo acuoso se ha convertido en opaca capa de hielo. E incluso Els Encantats parecen refugiarse en una neblina que amenaza nevada. Pero no nos detiene.

Mage, nuestra nueva y gentil anfitriona, nos advierte que esta zona es sensiblemente distinta a la que habíamos recorrido antes. Aquí la ruta es en constante ascenso y más que kilómetros debemos hablar de desniveles. Hasta unos 350 metros si queremos llegar hasta el lago Amitges, nuestro reto.

De nuevo nos calzamos las raquetas y, cual si fuéramos esquimales o aquellos tramperos americanos que hemos visto en no pocas películas, iniciamos la marcha. La primera parte del trayecto, para ir calentando, transcurre bordeando el lago. Por el camino vamos dejando un sinfín de abedules desnudos, que componen la escenografía de la zona junto a abetos y pinos negros.

La llegada a la cascada del Ratera, siguiendo por la “ruta del isard (rebeco)”, es un bello espectáculo natural y Mage incluso se introduce un poco en la tartera, como ofreciéndose a ella, que la salpica con su agua saltarina. De ahí hasta el lago de Ratera, el ascenso es progresivo. “Esto no es nada comparado con lo que queda hasta Amitges”, nos dice tratando de tantear nuestras fuerzas. Pero lejos de amilanarnos, sus palabras son un estímulo para seguir la ascensión. A medida que clavamos la puntera y nos aupamos hacia adelante vamos siendo conscientes de la grandeza de esta disciplina deportiva que te permite disfrutar del senderismo en condiciones extremas.

Dos largas horas después, el premio a tal esfuerzo: el lago Amitges. Sudorosos pero satisfechos de nuestra gesta, como si hubiéramos coronado el Everest, respiramos profundo, oteamos el horizonte y nos felicitamos mutuamente.

La bajada viene acompañada de una suave nevada que sirve para darle una dosis suplementaria de emoción a esta aventura en raquetas de nieve por el Parque Nacional de Aiguestortes y Lago de San Mauricio, difícil de olvidar.

Texto y fotos: Manel Antolí

 

GUÍA DEL VIAJERO

AL ENCUENTRO DE AIGÜESTORTES

RUTA A: Caldas de Boí-Lago Llong.

Duración: 6 horas (3 ½ ida, 2 ½ vuelta)

Distancia: 8 kms.

Dificultad: Baja-media.

Recorrido: Parking Caldas de Boí (por el camino de los enamorados), entrada Parque, lago Llebreta, lago Llong.

Información: Casa del Parque Nacional, en Boí: c/ de les Graieres, 2. 25528 Boí (Alta Ribagorza-Lérida). T. 973.696.189.

Servicio de Guías: Noguera Aventura (Telf. 973.690.055).

Internet: www.nogueraventura.com

Precios: 1 día (6 h.), hasta el Lago Llong: 47 euros/persona.

½ día (3 h.) hasta el lago Llebreta: 31 euros/persona.

RUTA B: San Mauricio-Amitges.

Duración: 4 horas y media (ida y vuelta)

Distancia: 3-4 kms, superando un desnivel de unos 350 metros.

Dificultad: Media-alta.

Recorrido: Lago San Mauricio, cascada de Ratera, lago de Ratera, lago Amitges.

Información: Casa del Parque Nacional, en Espot: c/ Prat del Guarda, 4. 25597

O Llong, Portarró d’Espot (frontera natural) y lago San Mauricio. (o viceversa)

Precio: 124 euros/persona (Noguera Aventura) o 96,10 euros/persona (Yeti Emotions, ruta inversa, Espot-Boí, con noche en el lago Amitges).

MÁS INFORMACIÓN

Internet: www.mma.es/parques/lared/aigues