Llegar de noche le añade glamour, pero de día reluce más que el sol. La entrada adquiere relieve con la iluminación diurna y, una vez dentro, el vestíbulo ya nos impresiona.
Lo cierto es que gran parte del fausto de las cinco estrellas del Anantara Riverside Bangkok Resort & SPA se concentra en una decoración exquisita y en los grandes espacios abiertos. Unos espacios que sorprenden a propios extraños desde el mismo momento en que se cruza el umbral de entrada. Ya en su interior, no hay escapatoria… Pero no importa, porque hemos llegado a un auténtico paraíso.
Detalles decorativos sí, sin duda, pero muchos de nosotros dirigimos nuestra mirada a los lujuriantes jardines que definen maravillosamente bien lo que nos espera en los próximos días. Aquí se respira una paz y un sosiego realmente apabullantes, que permite, además, escaparse del bullicio al que nos tiene acostumbrados una ciudad caótica como es Bangkok. Y eso que ésta no está lejos, ni muchos menos: a pocos más de cinco minutos uno se encuentra en el corazón de una de las capitales más vibrantes del planeta. La diversión está servida…
Efectivamente, y tal como su nombre en inglés indica, Anantara se levanta junto al río Chao Praya. Y éste es, precisamente, otro de sus grandes atractivos pues desde el hotel se organizan diversas excursiones por el río para contemplar la monumental belleza de la ciudad.
Pero hay más, mucho más. Anantara Riverside Bagkok ofrece a sus huéspedes todo lo que se puede esperar de un hotel concebido de los pies a la cabeza bajo las normas más estrictas del más puro lujo asiático: habitaciones amplias y luminosas, perfumadas, decoradas con sumo gusto, según el estilo tai.
Afuera, una espectacular piscina con chorros de hidromasaje nos recibe con los brazos abiertos. Y para los amantes de los spa, que muchos hay, ahí está el Mandara, donde uno disfruta de relajantes masajes, de tratamientos ayurvédicos, de aromaterapia y baños turcos… En fin, todo un mundo de belleza y salud que enamora.
Pero, ¿y que hay de la gastronomía? Una simple palabra lo define: excelente. Y es que aquí se ofrecen hasta diez espacios diferentes, diez restaurantes donde saborear los más exquisitos platos de la cocina tai… e internacional. De entre todos ellos destaca el Manhora Dinning, un servicio propio del hotel donde los clientes se embarcan en una deliciosa barca tailandesa y cenan, mientras se navega por las plácidas aguas del río. Esto, claro, permite visualizar desde una tribuna excepcional los mejores y más importantes emplazamientos de la gran ciudad.
En fin, todo un lujo para los viajeros más exigentes.
Por Jordi Serra
MÁS INFORMACIÓN: www.anantara.com













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