Fotos de ALBERT FALCÓ

En Laponia, las dulces colinas finlandesas se hacen montañas. Son los Tunturi, cuya modesta altitud queda acentuada por el encajonamiento de los valles, en cuyas laderas  se han multiplicado las estaciones de deportes de invierno.

Nadie se atreve a decirlo pero las cosas van así: aunque estamos a más de 10 grados bajo cero, no hace frío en Laponia. Nadie lo diría, en efecto, sobretodo si observamos la foto de arriba de nuestro espírituviajero, Albert Falcó, gran viajero y gran apasionado por no dejar escapar detalle alguno con su camara fotográfica.

Y es cierto, aunque un maravilloso manto blanco cubre sus escenarios seis meses al año, los finlandeses han conseguido dar una vuelta de tuerca a esta realidad y han convertido lo que a priori parece el inconveniente más importante en una de sus grandes virtudes. Porque efectivamente, nieve y frío son los dos grandes alicientes para descubrir Finlandia en invierno.

Y así nos lo muestra Albert…

Durante las largas noches de invierno, el kaamos, convierte los cortinajes movedizos de una aurora boreal en fantasmas extraños.

Una agradable aventura no exenta de grandes placeres…

Luz suave y misteriosa.

Dócil, rápido y duro, el reno atado a la pulkka lapona, resulta un excelente animal de tiro.

Llanas extensiones blancas… Así se muestra, en invierno, Laponia.

La gigantesca erosión de los glaciares, el trabajo continuo del agua y el viento han perfilado las lineas del paisaje lapón.

Es el momento de calzarse unas raquetas de nieve y disfrutar de escenarios donde la magia hace su particular acto de presencia.

MÁS INFORMACIÓN: www.inarisaariselka.fi    y  www.visitfinland.com