Los pueblos papús no conocen la rueda ni el vidrio y todavía usan herramientas de piedra.

Oculto durante siglos. Rodeado por montañas de 3.000 metros de altura. Lejos del resto del mundo y habitado por pueblos que viven más cerca del Neolítico que del siglo XXI, el valle de Baliem es un lugar dormido en el tiempo. Uno de los últimos territorios por explorar.