Así llaman los aborígenes al macizo de Uluru, una inmensa roca sagrada que, como surgida de la nada, aparece en el corazón desértico de Australia. En esta vasta llanura de arena y arbustos resecos, conocida como el Centro Rojo, aparecen otras maravillas geológicas, como la cadena montañosa de las Olgas o el vertiginoso Kings Canyon.
Pirineo de Lerida, España: Paraíso de los deportes de aventura
Buena parte de los ríos del Pirineo de Lleida se han transformado como lugares apropiados para la práctica de los deportes de aguas bravas.
Andorra: multiaventura en la nieve
Más allá del esquí tradicional, el pequeño ‘país de los Pirineos’ ofrece hoy día una variadísima gama de actividades para disfrutar del invierno, aptas para toda la familia. Desde paseos en moto o en trineo de perros a senderismo en raqueta, construcción de iglús, vuelos en helicóptero o globo, descensos en un vertiginoso tobogán… e incluso submarinismo bajo el hielo. Un auténtico paraíso blanco.
Torres del Paine, Patagonia, Chile: Viaje al fin del mundo
En la Patagonia chilena, la naturaleza es aún virgen. Y el corazón de esta tierra, el Parque Nacional Torres del Paine, constituye un escenario indescriptible. Allí, en el fin del mundo, glaciares y lagos de color esmeralda, picachos de formas inusitadas, cascadas y valles luminosos esperan al viajero emocionado y amante de los escenarios naturales más bellos del planeta.
Las Bardenas Reales (Navarra), España; Paisaje lunar
La erosión ha moldeado aquí un territorio de gran singularidad, un paisaje semidesértico. El Parque Natural de las Bardenas tiene unos valores naturales únicos en Europa.
Malmo, Suecia: Perfección nórdica
La tercera ciudad de Suecia encarna la quintaesencia de lo que los gurús definen como ecociudad, un rincón escandinavo que ha hecho de la tecnología, el diseño y la convivencia sus señas de identidad. En definitiva, una perfecta fusión de crecimiento sostenible y animado cosmopolitismo que hay que descubrir.
Pamukkale, Turquía: Maravilloso castillo de algodón
El viaje no defrauda, seguro. Porque aquí, en Pamukkale, es fácil encontrar un rincón para la fantasía, para la emoción. Como también es fácil escrutar el horizonte y perderse en un paisaje muy sugerente que oculta silencios milenarios. Les invito a conocerlo.
Rhone-Alpes, Francia: Romanticismo entre cumbres
Abrazada por los Alpes franceses, la región de Rhône-Alpes ha permanecido algo olvidada en beneficio del aliciente de los deportes de invierno en sus cimas blancas. Sin embargo, el encanto de sus villas, con su rica oferta cultural y gastronómica, y la excepcional belleza de sus lagos revelan una Francia romántica, con cierto sabor añejo.

