Laponia, por supuesto, es la tierra de los lapones, que en Suecia son todavía una docena de miles. Bravíos como el medio en el que viven han sido ignorados durante siglos antes de ser objeto de numerosas atenciones. Se les ha adaptado fácilmente a la vida moderna y el que sus tradiciones hayan sobrevivido hasta nuestros días se debe, sobre todo, al turismo.

Una tercera parte de los lapones suecos parece que todavía llevan una existencia nómada, siguiendo en sus migraciones los rebaños de renos que les permiten vivir.

Lo cierto es que la Laponia es una tierra a la vez desolada y rica. Dos fuerzas, al parecer desiguales y al parecer opuestas, han coexistido allí: la naturaleza y el hombre. Las condiciones de vida no son fáciles, desde luego, sobre todo en invierno. Pero el hombre se habituado a ellas, y ha aprendido a amar esta vida. Ha mostrado su voluntad de resistencia frente a los elementos.

He tenido la oportunidad de viajar a la Laponia en invierno y en verano. Ambos momentos son excepcionales. En invierno se trata de disfrutar al máximo con la cultura sami, convivir con ellos en sus campamentos, dedicarse a disfrutar del entorno en trineos tirados por perros huskie, o por renos, dejarse llevar con la magia de las auroras boreales, hacer excursiones con las motonieve…
En verano todo es diferente. De entrada la noche y el día se confunden y las grandes reservas y parques naturales abren sus puertas a todos los que amamos y disfrutamos la naturaleza.
Si te decides, he aquí cinco imperdibles para que disfrutes de este mágico rincón del norte de Europa durante estos días de verano:

1. CONOCER A LOS LAPONES
No muy lejos de Skelleftea se puede conocer de primera mano las tradiciones y la cultura de los lapones. Se trata de Batsuoj Samecenter. Aquí uno aprende porque el reno se ha convertido en un animal básico para este pueblo milenario, a degustar especialidades culinarias típicas, a sentarte entorno al fuego mientras se escuchan canciones tradicionales… Una experiencia única e inolvidable.

2. DORMIR EN GRANJAS
Está muy de moda. Un buen ejemplo es la granja de Stormyrberget. Los propietarios han ideado una serie de actividades para que disfrutemos a tope: pescar en el río, caminar por los valles, paseos a caballo… www.stormyrberget.se

3.PESCA EN SKELLEFTEA
Es uno de los mejores lugares del país para pescar. El río Skellefte, que cruza la ciudad, esconde salmones, truchas, percas, lucios… La época de pesca del salmón báltico es en mayo; la trucha en agosto. Se necesita una licencia que se adquiere en la oficina de información de la ciudad.
Además del río Skellefte, hay otros lugares idóneos para practicar la pesca, como el río Byske, donde guías experimentados acompañan a los pescadores noveles.

4.POR LOS PARQUES NACIONALES
Efectivamente, Laponia es el reino de los parques nacionales. Aunque sus nombres son casi imposibles de recordar (Abisko, Muddus, Padjelanta, Sarek, Vadvetjakka…) sí lo son sus paisajes, verdes y frondosos en verano, complemente cubiertos de nieve en invierno. Ofrecen mil paseos a pie, en bicicleta, a caballo…

MÁS INFORMACIÓN
www.laponiasueca.se
www.visitsweden.com