Esta histórica ruta que data de finales del siglo XIX y recorre un pequeño tramo de China, hasta la frontera con Mongolia, bordea el desierto de Gobi y casi se moja en el majestuoso Lago Baikal. Después de atravesar la salvaje y misteriosa Siberia,muestra soberbios rincones de Asia y Europa. Además, en este periplo se descubren paisajes naturales de gran interés, además de gente maravillosa.

Siberia,muestra soberbios rincones de Asia y Europa. Además, en este periplo se descubren paisajes naturales de gran interés, además de gente maravillosa.
Elegí comenzar desde la capital china. La visita a Beijing nos permitió volver a lugares hermosos y ver monumentos como el fascinante Templo del Cielo, el Palacio Imperial de Verano, la gigantesca Plaza de Tiananmen, el tradicional Mercado de la Seda y el Estadio Olímpico, entre otros lugares de interés. También, aunque ya en las afueras de la ciudad, nos acercamos a un trozo de la famosa Gran Muralla.

La Gran Muralla china es una de las “7 Maravillas del Mundo” y por tanto una visita obligada para cualquier viajero que esté en China. Con una extensión de 6.700 kilómetros, va desde Shanhaiguan, al este del país, hasta Jiayuguan, al oeste. Una vez en ella se comprende el verdadero significado que motivó a los antiguos chinos a construir semejante fortificación, ya que además de levantar un inmenso muro de defensa, les servía de vía de comunicación para enviar mensajes a otros lugares. Un buen ejemplo de ello lo pudimos comprobar en el paso de Juyongguan, una posición estratégica del sector de Badaling, que es uno de los puntos más importantes de la misma.

Tras varios días en la capital china, nos trasladamos a una de las estaciones de trenes de Beijing, donde nos esperaba el tren de los zares “Zarengold” para comenzar la aventura que tanto habíamos deseado.
Una vez que nos acomodamos en nuestro compartimento, el convoy alcanzó la ciudad de Ulan Bator (capital de Mongolia) en unas 16 horas. La mayoría del trayecto se hizo por la noche, y hubo que cruzar la frontera entre China y Mongolia, con cambio de tren incluido y dos controles policiales, además de atravesar una pequeña zona del mítico desierto de Gobi.

En Ulan Bator, una ciudad que fue fundada en 1639 como centro de monasterios budistas, pudimos ver sus amplios bulevares y plazas -su arquitectura actual es de mediados del siglo XX- donde visitamos el Monasterio de Choichin Lama, la Plaza Sukhabaatar, el Palacio Real de Bogd Khan y el Museo de Lamas, entre otros lugares.

Desde aquí fuimos de excursión a la llamada “Suiza Mongola”, un bello paraje natural que está situado al sur de la capital, en el Parque Nacional de Tereli, donde vivimos durante dos días en un campamento y pernoctamos en un típico ger, es decir, una tienda nómada mongola. Un acogedor y tranquilo lugar rodeado de pequeñas montañas y salpicado de bosques de abedules y abetos, con cientos de caballos, camellos, vacas y yaks pastando libremente por sus verdes praderas.

De regreso a la capital subimos al tren para continuar viaje por las estepas solitarias, cruzando los valles de los ríos Uda y Selenga, junto a la frontera con Siberia.
Ya en territorio ruso, llegamos a Ulan Ude, una ciudad que nos sorprendió a todos los espedicionarios. Una primera impresión nos llamó la atención por su calma tan excepcional y por su estilo de vida. Vimos el Museo de Etnografía con una historia interesante acerca de los nativos siberianos, sobre todo buryatos, evenkos y cosacos. También visitamos el templo budista Datsan, el Museo de Historia y Naturaleza, y por supuesto el Lago Baikal, a donde llegamos con el tren.

Texto y fotos: Rafael Calvete

GUÍA DEL VIAJERO

CÓMO IR
Dependiendo de la ciudad de partida que hayamos elegido se puede volar con Aeroflot (www.aeroflot.com) o con Air China (www.airchina.es), además de otras compañías.

CÓMO MOVERSE
Lo habitual es hacerlo en los autobuses de la Organización, ya que suelen estar incluido en el precio del viaje. Sería interesante probar otros transportes populares, como el metro, o los carros tirados por animales que podemos ver en China y Mongolia.

DÓNDE DORMIR
Durante los primeros y últimos días del viaje se duerme en diferentes hoteles, tipo Hotel Marriott City Wall (5*) de Beijing, o similar, mientras que en Moscú se hace en el céntrico Hotel Metropol (4*) o similar. Yo recomiendo pasar una noche en el Hotel Cosmos, todo un clásico de la época comunista que está en las afueras de la ciudad y merece la pena conocerlo. En Mongolia se pasa una noche en un tradicional ger y también merece la pena.

EXCURSIONES Y VISITAS
Si se contrata un viaje cerrado en el “Transiberian Express”, las visitas y excursiones están incluidas. Una vez en Moscú es interesante ver el Museo del Espacio, frente al Hotel Cosmos, ya que explica muy bien la participación rusa en el espacio.

QUÉ COMPRAR
Beijing es el paraíso de las compras por lo que tendremos ocasión de realizar alguna que otra compra en el Mercado de la Seda. En Mongolia no hay mucho donde elegir pero seguro que encontraremos algún recuerdo de este país. Rusia es famosa por sus tiendas de moda, el caviar y el vodka, además de la artesanía popular rusa.

GASTRONOMÍA
La comida que podremos degustar en el viaje es bastante completa, aunque en el tren las especialidades de cada país son limitadas. En ocasiones nos servirán un menú compuesto por Soljanka (sopa), filete Strogonoff con puré de patatas, albóndigas con huevos fritos o salchichas, y un postre, además de pan y bebida a elegir entre vodka o agua. Si se desea cerveza o vino habrá que pagarlo aparte.

MÁS INFORMACIÓN 
El Tour Operador ICU (Tel: 902427427 y www.icuviajes.com) es uno de los mayorista con más experiencia sobre este tipo de viajes en trenes legendarios. Se necesita pasaporte en vigor con vigencia superior a 6 meses, además de visado de China, Mongolia y Rusia para este viaje que  suelen costar alrededor de 300 euros y se tramitan en las Embajadas o Consulados correspondientes. La agencia lo puede gestionar aunque habrá que dejar el pasaporte durante unos días. Respecto a las vacunas, ninguna es obligatoria, pero se puede consultar en el Centro de Vacunación Internacional más próximo o en el Ministerio de Sanidad.
El precio del viaje depende de la categoría de camarote que se contrate, aunque suele oscilar entre los 4.525 € y los 12.805 € por persona, en acomodación doble. Incluye billetes de avión, ida y vuelta en turista; estancia a bordo del tren en el compartimento contratado; acomodación en hoteles de 4 y 5 estrellas a lo largo del viaje de acuerdo con el programa; pensión completa, comenzando desde la cena del primer día con vino y bebidas no alcohólicas durante la comida y la cena en el tren, así como durante las excursiones; traslados y visitas del programa; seguro de viaje; servicios de guías turísticos en español experimentados; té, café y agua a cualquier hora del día; y servicios médicos. No se incluye tasas de aeropuertos; propinas a los guías; gastos personales; excursiones adicionales e individuales; bebidas en el bar del tren y hoteles; visados; equipajes superiores a la norma; seguros; servicios de lavandería…