En el océano Índico existe un lugar único. Una pequeña isla que nada tiene que ver con ninguna de las 14.000 islas que forman Indonesia. Su cultura, sus habitantes, incluso sus paisajes, son un mundo aparte. Es la imagen viva del paraíso en la Tierra. Debió ser por eso que los dioses la eligieron su morada.

Bali es la isla más exuberante y fértil de toda Indonesia

Bali es la isla más exuberante y fértil de toda Indonesia

Son las nueve de la mañana en una céntrica y bulliciosa calle de Ubud. Un agradable olor a incienso parece indicar una ceremonia cercana. Sin embargo, no se ve ningún templo. Ningún sacerdote. Ni siquiera un altar. Sólo tiendas, motocicletas y una joven al otro lado de la calle que ha depositado algo en el suelo. Con un delicado gesto, lo rocía con agua y, al juntar sus manos en forma de oración, descubro que sostiene entre ellas el incienso. Al marcharse, me acerco al lugar y veo una pequeña cesta, hecha con hojas de palma entrelazadas, con una hermosa composición de flores y frutas en su interior. Es una ofrenda para los dioses. Seguramente la muchacha ha dedicado más de una hora a su elaboración, pero dentro de unos segundos será pisoteada por alguna bicicleta o, en el mejor de los casos, devorada por los perros. No importa. Los balineses creen que, si ocurre así, es porque así lo han querido los dioses.

Los balineses dedican mucho tiempo a agradecer con ofrendas a sus dioses.

Los balineses dedican mucho tiempo a agradecer con ofrendas a sus dioses.

Así son los habitantes de esta isla. En su vida mandan las señales divinas, los dioses y los demonios, que se manifiestan a través de todo lo que les rodea. Cuenta una leyenda que en la cima del Gunung Agung, el volcán más alto de la isla, un dios instaló su morada y se la confió a sus habitantes para que la cuidasen. Para los que estamos de paso, tal vez esto suene a cuento oriental, pero lo cierto es que Bali es la isla de la abundancia, la más fértil y próspera de Indonesia, y los balineses saben cómo agradecérselo a sus dioses, empleando gran parte de su tiempo y dinero en honrarles con ofrendas, celebraciones y rituales. En cada aldea balinesa hay por lo menos un templo, y en cada casa, un altar.

Bali es el asentamiento hindú más importante fuera de la India.

Bali es el asentamiento hindú más importante fuera de la India.

Este deseo de agradar a los dioses es lo que inspira la inagotable creatividad de los balineses. Lo que explica que, en un lugar tan pequeño, haya tantos y tan buenos artistas. Bali está llena de arte. Desde los miles de templos y altares de piedra que hay esparcidos por toda la isla hasta las cosas más sencillas y cotidianas, parece que cada balinés lleva un artista dentro. Basta una vuelta por sus mercados o por alguna de sus magníficas galerías para darse cuenta de ello.

El Ulun Danu, en medio de un lago, es uno de los templos más bellos de la isla.

El Ulun Danu, en medio de un lago, es uno de los templos más bellos de la isla.

Pero Bali no es sólo religión y arte. La vida de los balineses también gira alrededor del arroz.
Lejos del bullicio de Ubud, a través de una de las rutas más bellas de la isla, ascendemos al monte Batukaru para contemplar la vida rural de la isla y lo que son capaces de hacer los campesinos balineses. Sin saberlo, ellos también se han convertido en artistas de lo cotidiano, esculpiendo magistralmente los paisajes de Bali, creando un mar de verdes intensos y terrazas escalonadas que se extiende por toda la isla. Es un paisaje fugaz y cambiante, que sigue el ritmo de las estaciones, lo que lo hace todavía más hermoso.

Los campesinos han transformado la tierra volcánica de Bali en fértiles arrozales.

Los campesinos han transformado la tierra volcánica de Bali en fértiles arrozales.

Al caer la noche, Bali vuelve a desplegar su abanico de formas artísticas, y esta vez lo hace bajo el sonido hipnótico del gamelan. Al igual que la religión, la danza es una parte inseparable de la vida balinesa. Si en nuestra sociedad los niños sueñan con jugar en el Barça, en Bali aspiran a convertirse en grandes bailarines y para ello se someten desde muy pequeños a una rigurosa formación. Su habilidad teatral, su capacidad de transmitir emociones y el entrenamiento de sus ojos, manos y pies, determinarán su destreza. Estas danzas, que narran mitos y leyendas de la isla, pueden verse cada noche en varios templos de Ubud y sus alrededores.

Los balineses dominan el arte de expresar sentimientos a través del movimiento.

Los balineses dominan el arte de expresar sentimientos a través del movimiento.

La particular forma de entender la vida de los balineses alcanza también a su forma de entender la muerte. Para ellos, la muerte es un momento muy importante en la vida de cada persona, un proceso en el que, a través de la cremación del cuerpo, el alma se libera y puede continuar su ciclo de reencarnaciones. No hay por tanto lugar para la tristeza y sí para celebrar una fiesta multitudinaria en la que, para nuestra sorpresa, somos bienvenidos. En una ruidosa procesión donde no falta la música, el cuerpo es transportado dentro de una torre de bambú exquisitamente decorada. Durante el camino, la torre es girada varias veces con el fin de confundir el alma y evitar que regrese a su casa. Al llegar al lugar de cremación, el cadáver es depositado dentro de un toro blanco de madera al que, después de las últimas oraciones, se prende fuego. En pocos minutos las llamas consumen la estructura y el alma del fallecido emprende su viaje.

Las cremaciones balinesas son una de las ceremonias más impactantes del mundo.

Las cremaciones balinesas son una de las ceremonias más impactantes del mundo.

Confieso que antes de llegar a Bali tenía muchas dudas. Cada año visitan la isla más de un millón de turistas, la mayoría atraídos por sus playas, lo que me hacía temer lo peor. Y es verdad, la costa sur, convertida en una sucesión de hoteles, bares y restaurantes, ha sido devorada por el turismo de masas. Pero afortunadamente, el corazón de la isla sigue muy vivo, en sus templos cubiertos de musgo, en el delicado movimiento de sus danzas, en el aroma dulce del incienso, en el trabajo de los campesinos y los artesanos, y en ese espíritu que ponen los balineses en todo lo que hacen.

La verdadera riqueza de Bali se encuentra en su gente.

La verdadera riqueza de Bali se encuentra en su gente.

Texto y fotos de Agustí Ibáñez


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CÓMO LLEGAR

Desde Barcelona y Madrid parten cada día vuelos a Denpasar, la capital de la isla. Lo normal es realizar una o dos escalas, primero en un destino europeo y más tarde en un aeropuerto asiático (Singapur o Bangkok).

QUÉ SABER

Formalidades de entrada: además del pasaporte, es necesario un visado que se obtiene a la llegada.

Moneda: Rupia Indonesia (IDR). 1 euro equivale aproximadamente a 12 IDR

Cuándo ir: clima tropical todo el año, con dos estaciones muy marcadas: la seca, de abril a septiembre, y la lluviosa, de octubre a marzo. Aunque la temperatura es muy agradable, 25-27ºC, baja mucho en las montañas.

Salud: No es necesaria ninguna vacuna. Basta con las precauciones habituales en los países tropicales: no beber agua que no sea embotellada, pelar las frutas y protegerse del sol, incluso en días nublados. La radiación es muy alta.

Seguridad: Aunque el riesgo de robos es bajo, vigilad los objetos de valor, especialmente en mercados y aeropuertos.

CÓMO MOVERSE

Para movernos por Ubud y alrededores lo mejor es alquilar una bicicleta, lo que nos permitirá acercarnos a las aldeas y templos más escondidos y entrar en contacto con sus gentes.

Para recorrer la isla mucha gente alquila un coche, pero hay que saber que el tráfico es caótico, hay pocas señalizaciones, y en muchas carreteras apenas pasan dos coches. Es mejor contratar los servicios de un chófer. Cuesta casi lo mismo y, además de hacernos de guía, nos evitará más de un sobresalto.

También se puede llegar a gran parte de la isla en bemo, transporte público local. Si hemos alquilado una bicicleta, podemos subirla detrás del bemo y cuando lleguemos a las aldeas nos servirá para movernos por los alrededores.

QUÉ VER / QUÉ HACER

Olvidad la idea común. Bali no es sólo playa y tumbona. La lista de cosas que hacer es interminable y lo difícil es encontrar tiempo para todo. Para orientaros, aquí tenéis una pequeña lista con lo que no os podéis perder:

Visitad sus templos
Lejos de la India, Bali es el asentamiento hindú más importante del mundo. Cerca de tres millones de hindús viven en esta pequeña isla que, dicen, alberga 10.000 templos. No creo que nadie se haya tomado la molestia de contarlos, pero hay muchos y muy hermosos. Al recorrer la isla los veréis por todas partes y es muy fácil que en alguno de ellos haya una ceremonia. Los tres más importantes són el Gunung Kawi (Tampaksiring), el Ulun Danu (Lago Bratan) y Besakih, en la falda del Gunung Agung, donde viven los dioses. No os perdáis tampoco el Tanah Lot, el más fotografiado de la isla por encontrarse junto al mar.

Asistid a una danza
La danza es, junto a la religión y el arroz, el centro de la vida balinesa. Hay más de 1.000 compañías en toda la isla y algunas han actuado en todo el mundo. A diferencia de las que ofrecen en los hoteles, en los templos de Ubud se representan danzas de gran calidad. Hay más de 200 danzas diferentes, acompañadas siempre por la hipnótica música gamelan. Los bailarines necesitan mucha concentración por lo que no se permite usar el flash.

Asistid a una cremación
En Bali es posible asistir a una de las ceremonias más impresionantes del mundo. Funerales multitudinarios que terminan con una cremación. Si tenéis ocasión de acudir a una de estas celebraciones, hacedlo con respeto. No olvidéis que, a pesar del ambiente festivo, es un funeral y, si tomáis fotografías, hacedlo con discreción.

Playas
Las más turísticas son las del sur, de arena blanca y fuerte oleaje. Pero si lo que buscáis son playas menos transitadas, dirigíos al norte, donde encontrareis bonitas playas de arena negra y aguas tranquilas, como la de Lovina, de origen volcánico.

Volcanes y lagos
Todas las montañas de Bali son volcanes. El más alto es el Gunung Agung de 3.142 m. que entró en erupción en 1963. Otro que aún está activo es el Batur, que se puede subir en unas dos horas y admirar el Lago Batur desde su cima. Hay otros tres lagos en la isla: el Bratan, el Buyan y el Tamblingan.

Cascadas y aguas termales
Cerca de la playa de Lovina, en el norte, hay pequeñas cascadas y aguas termales donde es posible tomar un relajante baño. También hay aguas termales cerca del Lago Batur.

Y, lo más importante, no olvidéis perderos en la isla, sin mapas ni direcciones, y dejáos llevar por la magia de Bali, acercaos a los templos menos turísticos a disfrutar del silencio, explorad en bicicleta los maravillosos arrozales, deleitaos con el dulce aroma de las flores, que están por todas partes, probad las extrañas frutas que venden en los mercados, tal vez no volveréis a verlas, y terminad el día con un reconfortante masaje balinés.

DÓNDE DORMIR

Aunque los lujosos hoteles de Kuta y Nusa Dua tientan con la imagen de idílicas playas, hace ya muchos años que esas playas dejaron de ser idílicas. Si lo que buscáis son playas desiertas, reservad unos días en la vecina isla de Lombok o, aún mejor, en las paradisíacas islas Gili. Pero si lo que queréis es descubrir el encanto de Bali, alojaos en el interior. A una hora del aeropuerto y de la masificada costa sur, Ubud es la base perfecta para explorar la isla e impregnarse de la rica cultura balinesa.

Los hoteles en Ubud están entre los más bellos del planeta, guardan el estilo de la arquitectura balinesa, cuidan la decoración hasta el mínimo detalle y están rodeados por frondosos jardines y campos de arroz. Existen muchas opciones para todos los bolsillos. Para darse un lujo, la cadena Komaneka tiene varios alojamientos de ensueño www.komaneka.com; No menos lujoso es el Ubud Hanging Gardens www.ubudhanginggardens.com; Para una excelente relación calidad precio, el mejor es el Bali Spirit www.balispirithotel.com; y como opción más económica, el magnífico Alam Jiwa www.alamjiwa.com

DÓNDE COMER

En Ubud también se encuentran algunos de los mejores restaurantes de Bali, y a precios muy razonables. Los más prestigiosos son el Casa Luna, y el Lotus Café. Para una atmósfera romántica, el Wayan’s Café, ofrece cómodos cojines a la luz de las velas, y cenar en el Miro´s es como hacerlo en el interior de un templo. También es interesante visitar los mercados, y probar alguna de las especialidades locales en los puestos callejeros.

GASTRONOMÍA

Aunque más suave y elaborada que en otras islas de Indonesia, la cocina balinesa también es picante. Fríen en aceite de coco, aunque a menudo los platos se sirven fríos. Imprescindible probar el delicioso babi guling, lechón asado y ahumado con especias aromáticas, y el bebek tutu, pato asado y ahumado sobre pieles de banana. Los dulces balineses también son famosos, servidos con coco rallado y azúcar de palma.

QUÉ COMPRAR

Ir de compras en Bali es obligado. Las artesanías son de una extraordinaria belleza y los precios son más que razonables. A diferencia de la costa, donde suelen vender imitaciones, en Ubud se encuentran los mejores talleres, artistas y galerías de la isla.

En el mercado de Ubud podemos encontrar exquisitas tallas de madera, hueso y piedra, batiks (telas con bellísimos diseños), pinturas, y muchas otras manifestaciones artísticas como las famosas marionetas Wayang Kulit, utilizadas en el teatro de sombras. El regateo es común en los mercados pero inusual en tiendas y galerías.

MAS INFORMACIÓN

www.bali-paradise.com
www.bali.com