
Cuando se habla de la historia del chocolate en Bélgica siempre se suele empezar recordando la llegada a Bruselas de Jean Neuhaus en 1850. Procedente de Neauchatel, en la Suiza francesa, Neuhaus se asoció en 1857 con su cuñado para abrir una pequeña farmacia-confitería en las famosas Galerías de la Reina, en pleno centro de la capital belga. Entre otras cosas vendían pastillas contra la tos, palitos de regaliz contra los problemas gástricos y tabletas de chocolate amargo que ellos mismos elaboraban.
Veinte años más tarde, su hijo Fréderic abandonaría la venta de productos farmacéuticos para centrarse en la confitería y chocolatería. A la muerte de Fréderic, su hijo Jean Neuhaus, hereda el nombre y el próspero negocio que fundara su abuelo. Apasionado por la técnica de la elaboración del chocolate, en 1912 Jean crea el primer bombón de chocolote y lo bautiza como praline. Desde entonces, la pasión de los belgas por el chocolate es más que una evidencia.
PASIÓN NACIONAL
En Bélgica, la pasión por el chocolate ha hecho crecer una extraordinaria industria alrededor de este producto. Decididamente el chocolate es toda una “cultura” y una verdadera pasión nacional en todo el país.
Después de Suiza y Alemania, los belgas son los mayores consumidores de chocolate de Europa, con una cifra media de 10 kg por persona y año. Para hacernos una ligera idea: en España consumimos una media de 3,3 kg por cabeza.
Dicho esto, lo cierto es que poco a poco empezó a forjarse una tradición chocolatera por todo el pais, una tradición que Brujas ha conservado hasta nuestros días y que se plasma ahora en la reciente edición del Choc´in Brugge. Se trata de un evento que convertirá a esta bella ciudad flamenca, entre los días 6 de noviembre y 8 de diciembre, en la capital del chocolate.

Durante los días que dura Choc´in Brugge, 50 maestros chocolateros elaboran todo tipo de productos en que el cacao es el protagonista. Visitar Brujas durante estos días permite, pues, degustar sus propuestas.
Choc´in Brugge también hace honor a la fama gastronómica de Brujas, ya que 14 de los más importantes restaurantes de la ciudad (www.chocinbrujas.be) se suman al evento elaborando deliciosos menús a base de chocolate.

Es, por lo tanto, una buena excusa para escaparse a Brujas y descurbrir, entre “chocolatina y chocolatina”, una ciudad de cuento de hadas.
Texto: Oriol Pugés
CÓMO IR
Iberia (www.iberia.com) , Ryanair (www.ryanair.com) y Brussels Airlines (www.brusselsairlines.com) vuelan a Bruselas desde diversos aeropuertos españoles. Desde Bruselas hay una conexión ferroviaria hasta Brujas que dura poco más de una hora.
MÁS INFORMACIÓN
www.chocinbrujas.be

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