recia es muchísimo más que el esplendor del Partenón, la quietud de las islas del Egeo, los colores de Mamma Mia, el sirtaki de Zorba y el sabor de un buen yogurt. Grecia guarda aún en sus entrañas, como el mito de la caja de Pandora, numerosas sorpresas para el viajero.
Creta, Grecia: Tierra de dioses
Creta, la isla más grande de Grecia es la menos griega de las islas. Los cretenses hacen gala de un espíritu sumamente independiente y a veces algo despreocupado, como refleja la película Zorba el griego que se rodó parcialmente en la isla, allá por el año 1964.
Chipre: La isla del amor
Esta pequeña isla del Mediterráneo presume de sus 10.000 años que han perfilado su historia y herencia cultural. Aquí han dejado su impronta micénicos, fenicios, persas, romanos, cruzados, venecianos y otomanos. A ellos les debemos los signos más evidentes de su esplendor.
Antibes, Francia: Pinceladas de belleza
Engastada entre Cannes y Niza, este coqueto pueblo de la Costa Azul encandiló a artistas como Picasso o Monet. Hoy, con los mismos argumentos, una luz cegadora y un Mediterráneo mágico, sigue ejerciendo el mismo magnetismo que antaño.


