Parapetada tras los hoy día casi ficticios muros de su ciudadela medieval, Fribourg es la más desconocida de las grandes ciudades suizas. Hoy trata de resurgir de las tinieblas de su histórico pasado mostrándose como una urbe que apuesta por la cultura, con mil atractivos por descubrir.

Panorámica de Fribourg desde el puente de Berne

Panorámica de Fribourg desde el puente de Berne

Lo primero que hay que decir de ella es que no es una ciudad alemana (no confundir con su homónima Friburgo, la capital de la Selva Negra germana), como podría dar a entender su raíz fonética, sino suiza. Y que, pese a ser bilingüe, el alemán no es su idioma predominante sino el francés (lo hablan casi las ¾ partes de sus habitantes), como en su vecino cantón del Valais. Hecho este matiz… ¡bienvenues a Fribourg!

Fundada en el siglo XII por Bertoldo IV de Zaehringen (aunque integrada en Suiza desde 1481) sobre el serpenteante cauce del río Sarine, la influencia del agua ha sido vital en su devenir histórico y ciudadano. Y la mejor prueba son los cinco puentes (y dos pasarelas) que conectan sus dos márgenes, así como la docena de fuentes -¡a cuál más bella!- que salpican casi todos sus rincones con su inconfundible murmullo. Todas ellas tienen una gran basa y en su centro se elevan altas columnas presididas por figuras bíblicas o alegóricas.

Fuente de la Fidelité

Fuente de la Fidelité

Por si fuera poco, las mismas aguas (residuales) hacen funcionar el funicular (único en Europa por esta característica tan peculiar) que une desde 1899 la ciudad baja de la alta en un trayecto de120 metros. Y es que, a la hora de visitar Fribourg, hay que tener claro que los paseos son a base de subidas y bajadas. Pero ahí radica precisamente el especial encanto de una ciudad que primero debe contemplarse desde sus diversos miradores panorámicos. Uno de los más llamativos, situado en la ciudad baja, es el del puente du Milleu, sobre el meandro más bello del Sarine. Desde este puente, si tomamos la salida más oriental llegaremos a una generosa plaza, Planche Superieure, presidida por la fuente de Sant-Jean, cerca del puente del mismo nombre.

Vista de Fribourg desde los ventanales del restaurante Hotel de Ville

Vista de Fribourg desde los ventanales del restaurante Hotel de Ville

Para cambiar de perspectiva visual podemos subir hasta la Puerta de Bourguillon (s XV), que nos conduce a la capilla de Loreto y al convento de Montorge. Entre ambos hay dos miradores que ofrecen generosas panorámicas del río, con la catedral al fondo. En la parte opuesta de la ciudad hay otros dos.

Uno, junto a la iglesia y colegio de San Miguel (s. XVII); y otro, al lado del funicular. Este es ideal para contemplar desde arriba el precioso barrio medieval de la ciudad baja, con dos centenares de casas muy bien conservadas.

Puerta de Gotterón

Puerta de Gotterón

Desde la parte superior del funicular, si seguimos andando por la pasarela peatonal de la route des Alpes llegaremos a la plaza Petit Paradis, antesala del Ayuntamiento. Y desde él veremos emerger entre las casas el regio campanario de la catedral de San Nicolás, auténtica joya del gótico construida entre los siglos XIII y XV. El templo recibe al visitante con un bajorrelieve del Juicio Final y su interior posee una rica decoración ornamental, con llamativos vitrales Art Nouveau, un santo sepulcro y un impresionante órgano. Pero nadie debe irse de ella sin ascender los 368 escalones (casi uno por cada día del año) que conducen a la cima del citado campanario, a74 metrosde altura, otro de los espectaculares miradores. Frente a la catedral, en la plaza des Ormeaux, podéis tomaros un respiro en el centenario Café des Arcades, de marcado estilo bohemio-estudiantil.

Catedral de San Nicolás, con el órgano al fondo

Catedral de San Nicolás, con el órgano al fondo

Desde la catedral, bajando por la rue des Bouchers (carniceros) se llega al puente doble de Zähringen y, un poco más al sur, al vetusto puente de Berne, el único cubierto -por un techo de madera- y adornado de flores.

El Fribourg más moderno se articula en torno a la Grand-Places, donde está la oficina de turismo y una curiosa fuente del artista Jean Tinguely, a base de sus ‘máquinas-escultura’, con la que quiso homenajear a Jo Siffert, único piloto friburgués de Fórmula 1, fallecido en 1971 en el transcurso de una carrera. Cerca de allí está la estación de trenes y las dos principales arterias comerciales: rue de Romont y la avenue de la Gare, con las galerías comerciales subterráneas Fribourg Centre y la estatua de la ‘mujer llorona’.

En la Grand-Places arranca una original iniciativa de la oficina de turismo para conocer Fribourg de forma divertida: el Golf Urbano. Se trata de ir siguiendo las principales señas de identidad del casco antiguo a través de 18 hoyos localizados en un mapa. Gana, claro está, el que los haga en menos golpes.

AL ENCUENTRO DE GRUYÈRE  

Terminada la visita a Fribourg capital, dejamos el entorno urbanita para sumergirnos en el universo rural que nos lleva a la gran seña de identidad de este cantón: Gruyère, mundialmente conocida por su queso con DO. Podemos ir en coche directamente desde Fribourg pero, para saborear su auténtica esencia, nada mejor que dejar el vehículo en Charmey (pintoresca villa termal con unos baños que invitan a la relajación) y hacer a pie el ‘Camino de Gruyère’.

Baños de la Gruyère, en Charmey

Baños de la Gruyère, en Charmey

Se trata de una fascinante ruta senderista de tres horas y media (a paso tranquilo) plagada de sorpresas, que arranca en el puente colgante que permite acceder a la senda que bordea el lago Montsalvens, con su gran dique. El camino prosigue entre densos bosques y se atraviesan puentes de madera, túneles excavados en la roca y las agrestes gargantas de la Jogne.

Puente colgante en el “Camino de Gruyère”

Puente colgante en el “Camino de Gruyère”

De nuevo en marcha, el sendero atraviesa frondosos pastos con sus vacas observando nuestro paso hasta que, tras cruzar el ‘puente bamboleante’ de madera, aparece en el horizonte, sobre una pequeña loma, la inequívoca silueta de Gruyères, con su castillo en la ‘proa’. Una aldea de cuento, con su amplia calle principal empedrada, su fuente central y restos de su antigua muralla que nos transportan al medievo. Allí podéis visitar la iglesia de St. Théodule, el Calvario (antiguo deposito de sal convertido en sala de exposiciones) y, sobre todo, el Museo HR Giger, en honor al creador del monstruo de ‘Alien’, y el castillo. Paseando por sus almenas y sus torreones veréis bellas panorámicas de su entorno natural.

Calle principal del pueblo de Gruyères

Calle principal del pueblo de Gruyères

Para contemplar en directo cómo se elabora el queso Gruyère hay dos opciones. Una es la moderna, en las instalaciones de la Maison du Gruyère, situada a los pies de Gruyères, en la aldea de Pringy. Otra es la fabricación artesanal que realizan a fuego lento en un casería del siglo XVII. Para ello debéis subir unos 7 kilómetros, hasta la aldea de Moléson-sur-Gruyères. Terminada esta visita podéis quemar adrenalina allí mismo deslizándoos en vagonetas individuales por su montaña rusa entre árboles. Y como guinda, ascended a la cima del Moléson a través de un funicular y un teleférico conectados. Desde sus 2.012 metros se puede disfrutar de una espectacular panorámica de toda la región de Gruyères, con los Alpes y el lago Leman como telón de fondo. ¡Qué más se puede pedir!

Quesos alineados en la Maison du Gruyère, en Pringy

Quesos alineados en la Maison du Gruyère, en Pringy

Por Manel Antolí


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GUÍA DEL VIAJERO

CÓMO IR

Swiss Airlines (901.116.712 y www.swiss.com) vuela a diario desde Barcelona y Madrid hasta Ginebra (desde 73 €). En sus aeropuertos podéis alquilar un coche para ir a Fribourg. Europcar (www.europcar.ch ) ofrece descuentos de hasta un 20% con Suiza Turismo. En Ginebra coger la autopista hacia Lausanne-Vevey y luego tomar el desvío hacia la autopista de Berna, que pasa por Fribourg. También se puede ir en tren desde el aeropuerto, con la Swiss Pass (www.swiss-pass.ch/es ), abono para 4, 8 o 15 días.

DÓNDE DORMIR

Au Parc Hotel. En Fribourg, route de Villars, 37. Un confortable 4* con todos los servicios de un hotel urbano y la calidez de un hotel familiar. Dispone de 73 habitaciones y suites; dos restaurantes, La Terrasse (brasería) y La Coupole (cocina tailandesa); e incluso discoteca propia, Le Baccara. HD, desde 205 CHF. www.auparc-hotel.ch 

Hostellerie des Chevaliers. En Gruyères, rue dels Chevaliers, 1. Acogedor hotel-posada justo a la entrada de la villa. Dispone de 34 habitaciones con vistas a los prados y decoración rústica, equipadas con baño, TV y wifi. HD, desde 160 CHF. Tel. +41(0)26.921.19.33 y www.chevaliers-gruyeres.ch

DÓNDE COMER

-Auberge Aux 4 Vents. En Fribourg, Grandfey 124. Romántico restaurante con jardín exterior y cúpula acristalada que forma parte de un alberge con mucho encanto (8 habitaciones personalizadas). Cocina suiza selecta. Tel. +41 (0)26.347.36.00 y www.aux4vents.ch

Restaurante del Auberge Aux 4 Vents

Restaurante del Auberge Aux 4 Vents

Le Sauvage. En Fribourg, Planch-Superieure, 12. Muy céntrico y acogedor. A destacar su brocheta de pollo con humus al perfume de Oriente o el filete de dorada real con risoto au citrón. Menu: 45 CHF. Tel. +41(0)26.347.30.60 y www.restaurant-sauvage.ch

Restaurant Hotel de Ville. En Fribourg, Grand Rue, 6. Con el sello del gran chef Frédérik Kondratowicz, reconocido como talento de 2011 por la prestigiosa guía gastronómica GaultMillaut. Cocina de autor. Menú diario: 28 CHF. Menú gastronómico: 75 CHF. Tel. +41(0)26.321.23.67 y www.restaurant-hotel-de-ville.ch   

Le Chalet de Gruyères. En Gruyères. Estilo alta montaña, todo en madera, especializado en fondues y raclettes. A destacar el ‘assiette gruyérienne’ (plato de embutidos y quesos), por 28.50 CHF, o la tradicional ‘fondue moitié-moitié’ (mitad gruyere, mitad vacherin), por 39.50 CHF. Tel. +41(0)26.921.21.54 y www.chalet-gruyeres.ch

MUSEOS DE FRIBOURG

Fribourg es también una ciudad profundamente cultural, como lo demuestran dos de sus principales museos: Fri-Art (www.fri-art.ch), Centro de Arte Contemporáneo de gran proyección vanguardista; y el Espace Jean Tinguely & Niki de Saint Phalle (www.fr.ch/mahf), que homenajea a un matrimonio de artistas de la segunda mitad del siglo XX, enraizados con la vida cultural friburguesa. También tiene otros más curiosos como el de la Maquina de Coser (www.museewassmer.com ), en el sótano de un edificio del siglo XII; el Gutenberg (www.gutenbergmuseum.ch), que vincula la historia de la imprenta con las formas de comunicación modernas; o el Grenoyuilles (www.museedesgrenouilles.ch ), con una colección única de 108 ranas que adoptan posiciones humanas evocando escenas de la vida cotidiano. ¡Ver para creer!

NO TE LO PIERDAS…

-Museo Suizo de la Marioneta. En Fribourg, Derriere-les-Jardins, 2 . Creado en 1985, dispone de una interesante colección de marionetas, no solo europeas sino también chinas, indias, indonesias y africanas. Tiene también un café y un teatro (reservas: +41 (0)26.350.11.00). Abierto de miércoles a domingo, de 10.00 a 17.00. Precios: 5 CHF (adultos) y 4 CHF (niños). www.marionnette.ch

Maison Cailler. En Broc, rue Jules Bellet, 7. Fábrica-museo del más antiguo chocolate de Suiza. El moderno centro se inauguró en 2010, con un sugerente audiovisual sobre la historia del chocolate. Horario: 10.00-17.00 (diario). Precios: 10 CHF (adultos) y gratis para menores de 16 años, en familia.  Tel. +41 (0)26.921.59.60 y www.cailler.ch 

Baños de la Gruyère. En Charmey, Gros Plan, 30. Un completísimo balneario integrado en un circo montañoso del que se puede disfrutar desde su piscina exterior climatizada. Inaugurado en 2007, dispone de saunas, jacuzzis, cascada, zonas de relajación y una variada carta de masajes. Horario: 09.00 a 21.00 h. (diario). Precios (3 horas): 25 CHF (adultos), 14 CHF (4-16 años). Tel. 41(0)26.927.67.67 y www.bainsdelagruyere.ch

Maison du Gruyère. En Pringy-Gruyère. Quesería donde podrás comprobar la fabricación del Gruyere AOC con métodos modernos. Además hay una exposición sobre olores y sabores que te transportará al corazón de los sentidos. Con tienda propia para adquirir sus productos. Horario: 09.00-18.00 h. (diario). Precios: 7 CHF (adultos) y 3 CHF (-12 años)  Tel. +41 (0)26.921.84.00 y www.lamaisondugruyere.ch

Castillo de Gruyères. En Gruyères. Impresionante fortaleza medieval que contiene los tesoros de los condes de Gruyères, así como elegantes estancias y salones y un fantástico jardín. Horario: 10.00-16.30 h. (diario) Precios: 10 CHF (adultos), 3 CHF (6-16 años). Tel. +41 (0)26.921.21.02 y  www.chateau-gruyeres.ch

Museo HR Giger. En Gruyères, château St. Germain. Un recorrido por el fantasmagórico universo de Hans Rudolf Giger, polifacético diseñador, artista gráfico y escultor que creo el monstruo y decorados de la película ‘Alien’, por los que ganó un Oscar en 1980. Horario: 10.00-18.00. Precios: 12.50 CHF (adultos) y 5.50 CHF (niños).   Tel. +41(0)26.921.22.00 y www.HRGigerMuseum.com

Fromagerie d’Alpage. En Moléson-sur-Gruyères. Quesería donde realizan demostraciones de la producción artesanal del prestigioso queso Gruyère Alpage. Precio: 5 CHF (adultos), 2 CHF (6-14 años) www.fromagerie-alpage.ch

MÁS INFORMACIÓN

-Turismo de Fribourg Region: Route de la Glâne, 107. +41 (0)26.407.70.20 y www.fribourgregion.ch

Turismo de Fribourg ciudad: Place Jean Tinguely, 1. +41(0)26.350.11.11 y www.fribourgtourisme.ch

-Turismo de Gruyères: Rue du Bourg, 1, Gruyères, +41(0)848.42.44.24 y www.gruyeres.ch

-Turismo de Suiza: www.myswitzerland.com