Las Svalbard se encuentran entre Noruega y el Polo Norte, más de 1.000 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico, en la latitud 78º N y 20º E. Se trata de un hermoso entramado de fiordos e islas montañosas adornadas con numerosos glaciares de los que surgen increíbles icebergs. Además, estas islas son como un oasis en medio de un mundo de hielo en donde los viajeros que llegan hasta aquí podrán vivir una aventura muy real, rodeados de una espectacular naturaleza.

Se cree que los primeros en pisar estas tierras fueron los vikingos, seguidos de los cazadores rusos. Sin embargo, su descubridor oficial no fue otro que el holandés Willem Barents, en 1596, que exploró estas tierras cuando buscaba el Paso del Noroeste. A partir de entonces, las islas funcionaron como base ballenera internacional durante los siglos XVII y XVIII y también sirvieron como punto de partida de muchas expediciones árticas. En 1929 se firmó el tratado de Svalbard, que concedía la soberanía de las islas a la corona noruega, aunque permitía que los demás países firmantes explotasen las riquezas mineras y pesqueras de la zona. Actualmente, solo Rusia continúa haciendo uso de tal privilegio.

Los esquimales -el pueblo indígena más ancestral de la Tierra- se instalaron hace más de 6.000 años en el Ártico, donde subsisten gracias a la pesca y la caza de focas, ballenas y osos, unos hermosos animales que viven en un hielo que se derrite a una velocidad del 15 % cada año. A menudo, se ve como de los glaciares costeros se desprenden grandes bloques de hielo que caen al mar haciendo un ruido ensordecedor, por lo que contemplar este fenómeno desde un barco es una experiencia única y algo peligrosa. Y, con un poco de suerte también podremos ver las espléndidas auroras boreales ya que estas tierras árticas son óptimas para su contemplación.

La ciudad más importante de Svalbard es Longyearbyen y está ubicada enSpitsbergen, que es la isla principal. Conviene recordar que Spitsbergen, haciendo honor a su nombre que significa “picos dentados”, presenta un relieve bastante montañoso. Aquí, el clima es bueno durante la época estival, ya que a pesar de su proximidad al Polo Norte, las temperaturas son suaves a causa de la corriente del Golfo. Sólo hay dos núcleos habitados permanentemente en Spitsbergen: Longyearbyen, bajo jurisdicción Noruega, y Barentsburg, una explotación minera administrada por Rusia. Y, ya en el interior, la única presencia humana permanente se limita a una base científica polaca que se encuentra en Hornsundet.

El archipiélago es famoso también por su alta población de osos polares, donde se concentran la mayor cantidad del planeta, aunque no hay que dejar de lado su naturaleza virgen y la magia de los pueblos mineros, por lo que una buena manera de conocer a fondo esta tierra sería en esquí, moto de nieve o enrolándose en una trepidante travesía náutica a bordo de algún que otro buque oceanográfico, como el sueco Origo o el noruego Lance. También cabe la posibilidad de hacerlo durante el verano en el velero de dos palos Noorderlicht, un bonito navío de expedición de 46 metros de eslora construido en 1910, que acostumbra a moverse por esas latitudes.

Los tres tienen capacidad para 20, 40 y hasta 60 pasajeros acomodados en confortables cabinas exteriores con literas, ducha y lavabo con agua caliente y fría, además de varios aseos convenientemente ubicados en diferentes puntos de los barcos que pueden ser compartidos por todos los viajeros. Cualquiera de ellos suele navegar por el sur de las Svalbard, o por el norte si es lo que uno desea conocer, con el único propósito de descubrir un mundo maravilloso que además alberga una fauna única, como son los zorros árticos, los renos, las colonias de focas y morsas, las ballenas, y multitud de pájaros y aves marinas, como frailecillos, alcatraces, gaviotas, albatros, sin olvidarse de los osos polares.

Las mayores dificultades a la hora de cruzar la isla de Spitsbergen en invierno se encuentran en las zonas de fiordos, donde los expedicionarios tienen que caminar sobre la banquisa: una capa de hielo sólido que está sobre las aguas marinas, y que a menudo puede ser muy frágil ya que se mueve y rompe continuamente por el efecto de las corrientes. También se podrá atravesar glaciares agrietados que conllevan cierto tipo de peligro. En cuanto a la navegación habrá que tener en cuenta que puede ser dificultosa en condiciones de niebla o ventisca, y sobre todo se deberá prestar mucha atención a la presencia de osos polares.

Estos animales, que pueden llegar a medir casi tres metros de largo y superar los 500 kilos de peso, son eminentemente carnívoros y pueden llegar a ser muy agresivos y peligrosos en sus encuentros con los humanos. Se les puede ver permanentemente en busca de comida, por lo que la falta de visibilidad no es un problema para ellos, ya que gozan de un olfato finísimo.

Muchas actividades solamente están disponibles durante ciertas estaciones. Los trineos de perros, los safaris en moto de nieve y el esquí de fondo suelen ser posibles desde diciembre hasta finales de mayo, aunque en algunas áreas estas actividades se pueden realizar también en verano, una estación donde la cosa cambia ya que apenas hay nieve y el hielo está muy alejado de las poblaciones. El excursionismo puede combinarse con los cruceros por las islas y las excursiones en barco. La experiencia del verano en Svalbard se pone de relieve en los riscos con aves o al plantar la tienda en un paisaje rodeado de glaciares y cumbres montañosas. También merece la pena experimentar Svalbard desde un kayak, viendo tomar el sol a una foca en una placa de hielo cercana.

Guia del viajero:

CÓMO LLEGAR
Las compañías aéreas SAS www.flysas.es (Tel: 807 112 117) y Spanair www.spanair.es (Tel: 902 131 425) vuelan diariamente, vía Copenhague y Tromso, hasta Longyearbyen, la principal ciudad de las islas Svalbard.

QUÉ HAY QUE SABER
Documentación. Para entrar en Noruega se necesita el pasaporte en vigor.
Ropa. Durante el invierno las temperaturas suelen rondar los 10 y 30 grados bajo cero, por lo que será necesario ir bien provisto de ropa contra el frío y unas buenas botas para caminar sobre la nieve y el hielo. Sin embargo en verano las cosas cambian ya que el tiempo mejora mucho.

DÓNDE DORMIR
Spitsbergen Hotel *** (P.O. Box 500, Longyearbyen 9170) 194 €. habitación/noche.
Radisoon Blu Polar Hotel**** (P.O. Box 554, Longyearbyen 9171) 217 €. habitación/ noche.
QUÉ VER, QUÉ HACER                                                                                                                    Una vez en Longyearbyen se recomienda visitar el Spitbergen Airship Museum ya que ofrece mucha información sobre las expediciones que tuvieron lugar en el Ártico.

DÓNDE COMER
Los restaurantes y cafés ofrecen comidas a base de algunos productos locales, como foca, ballena, reno, urogallo, salmón y salvelino o trucha ártica, entre otros. En raras ocasiones, el menú también incluye carne de oso polar. En Longyearbyen existe un excelente restaurante, Huset, aunque es algo caro y se come de maravilla, donde también es posible encontrar una gran colección de vinos de todo el mundo. Comer en un tipi, tienda sami, es una experiencia especial. Para reservar hay que ponerse en contacto con la oficina de turismo de Svalbard, o llame al número de teléfono +47 79 02 55 50. En Longyearbyen casi todos visten de forma informal durante el día, pero suelen vestirse formalmente cuando salen a cenar a un restaurante.

MÁS INFORMACIÓN
www.innovationnorway.no

www.visitnorway.es
Barco Polar de Expediciones ORIGO: www.mastermariner.nu

 

Fotografo:

Rafael Calvete

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