La mañana es fría y transparente. A mi alrededor se pierden hasta el horizonte un mar de montañas desnudas y rugosas de una tonalidad muy parecida al café con leche. Al norte, los picos de las montañas de Qilian Shan brillan con el reflejo de la luz matutina sobre la nieve. La visión resulta de lo más poética ante el desierto que me rodea, un paisaje donde todo parece carecer de movimiento y vida. Sólo al sudoeste, el oasis de Jiayuguán me recuerda que no estoy absolutamente perdido en la nada. ¿Dónde estoy y qué hago aquí?

Guia del viajero:

CÓMO IR
No existen vuelos directos de España a China. La mejor opción la ofrece British Airways, vía Londres, hasta Beijing desde 630 e. Información y reservas: tel. 902 111 333. www.ba.com

 

QUÉ HAY QUE SABER
Formalidades de entrada. Es necesario el pasaporte en regla con una vigencia mínima de 9 meses y un visado de turista. Éste puede tramitarse en la Embajada de la República Popular China, en Madrid (Arturo Soria, 113. Tel. 91 519 36 51), o en el Consulado, en Barcelona (Av. Tibidabo, 34. Tel. 93 254 11 99). El visado tiene una validez de 90 días desde la fecha de emisión (no de entrada al país).

Cuándo ir. La mejor época para visitar China es en otoño, de primeros de octubre a mediados de noviembre. El verano en Beijing es caluroso, con un grado de humedad alto. La época de las lluvias transcurre de mayo a octubre.

Idioma. El idioma oficial es el chino en su variante mandarín. China es un estado multinacional donde viven unas 60 etnias y se hablan un medio centenar de lenguas. La señalización en inglés es casi inexistente y su uso por parte de la población, muy limitado.

Moneda. La unidad monetaria es el yuan, aunque su nombre oficial es Renminbi (RMB). 1 euro equivale a 9 yuanes. Se aceptan tarjetas de crédito en hoteles, restaurantes y tiendas turísticas. Fuera de Bejing es más recomendable cambiar dólares en metálico.

Precauciones sanitarias. Para viajar a China no hay ninguna vacuna prescrita.

 

QUÉ VER
La Gran Muralla China (que en realidad son varias murallas unidas) se extiende a lo largo de unos 50.000 kilómetros, desde Shahai Guan, en la bahía de Chi Li, hasta el oasis de Jiayùguan, en la provincia de Gansu. Los tramos cercanos a Beijing, construidos durante la dinastía Ming, son los mejor conservados y más visitados. A continuación reseñamos los diferentes puntos que pueden visitarse desde la capital china.

Badaling. La mayoría de visitantes ven la Gran Muralla en esta sección, a unos 70 km al noroeste de Beijing. Restaurada en 1957, Badaling se ha vuelto tan popular desde que se instaló un teleférico para atenuar el fluido de visitantes. Todos los grandes hoteles de Beijing ofrecen un tour por este tramo de muralla, junto con una visita a las tumbas Ming. Se puede llegar con autobuses que salen de Qian Men, junto al zoo, por un coste de 40 yuan. Un taxi de ida y vuelta, con un máximo de cuatro personas y ocho horas de alquiler, sale por 400 yuan. El ticket de admisión es de 25 yuan (incluye el museo).

Mutianyu. Para descongestionar un poco la sección de Badaling, se abrió este tramo de la Gran Muralla, situado a unos 90 kilómetros al nordeste de Beijing. Actualmente el acceso se ha comercializado tanto como Badaling. Puede tomarse un autobús en la estación de Dongzhimen hacia Huairou y luego otro a Mutianyu.

Juyong Guan. Levantado originalmente en el siglo V y reconstruido por la dinastía Ming, este tramo era considerado uno de los más estratégicos debido a su cercanía a Beijing. Puede recorrerse en unas dos horas y el precio de admisión es de 25 yuan. Se encuentra en la carretera a Badaling. Para llegar, tome el autobús 919 en Deshengmen, junto a la estación de metro Jishuitan, y asegúrese de que el conductor pare en Juyong Guan Changcheng.

Simatai. Esta sección de 19 kilómetros todavía permanece en su condición original, pues no ha sido restaurada. Tiene unos sólidos muros y hasta 135 torres de vigilancia. Para muchos es la parte más hermosa. La zona de la muralla es muy accidentada y hay que estar preparado para una ardua caminata con pendientes de hasta 70º. Se encuentra a 110 km de Beijing. La mejor oferta es el servicio de minibús que ofrece el hotel Jinghua por unos 60 yuan. Un taxi sale por unos 400 yuan.

Jinshanling. Aunque no tan impresionante como Simatai, esta sección está menos explotada que las anteriores. Ha sido reconstruida y en parte comercializada, pero los visitantes son todavía escasos. Se puede andar desde aquí a Simatai, una distancia de 10 kilómetros que se realiza en unas 4 horas, pues el camino es empinado y pedregoso. Para llegar, tome un autobús de Dongzhimen a Miyun, y otro hasta Jinshanling. En total son dos horas de trayecto, y el precio de admisión, 40 yuan.

Huanghua. Para una genuina excursión por la Gran Muralla, de fácil acceso y cerca de Beijing, esta sección es la mejor. Unos 60 km al norte de la capital, la muralla en Huanghua se extiende por la cima de una colina cercana a un pantano. Es un ejemplo clásico y reconstruido del estilo de defensa Ming, con anchos terraplenes, fortificaciones intactas y macizas torres. La mejor opción para llegar es coger un autobús de Dongzhimen a Huairou y, desde allí, un minibús directo a Huanghuacheng.

 

DÓNDE DORMIR
La oferta hotelera de Beijing es muy variada y del más alto standing. Nosotros recomendamos:
The Palace Hotel. 8, Jinyu Hutong. Wangfujing. Junto al mejor centro comercial.

Grand Hotel Beijing. 35, Dong Chang. Tiene el bar con una de las mejores vistas de la ciudad.

International Club Hotel. 21, Jianguomen Dajie. Tiene un excelente restaurante italiano.

Hilton Hotel. 1, Dongfang Lu. Establecimiento con el estilo de la reconocida cadena.

 

DÓNDE Y QUÉ COMER
La cocina de Beijing, influenciada por invasores e inmigrantes –ya sea mongoles, manchúes o huis musulmanes–, es muy picante, salada y a menudo especiada. Sus especialidades más célebres son el clásico pato lacado o pato pekinés, criado en granjas, y el pollo “a la mendigo”. Otros platos destacados son la marmita mongola de cordero y verduras, los tallarines y los ravioles preparados con pescado, cerdo o carne de ternera. En Beijing también pueden encontrarse otras comidas regionales como la cantonesa, sichuanesa y de Suzhou, así como restaurantes que ofrecen comida occidental de todo el mundo. Destacamos los restaurantes:
Shaguoju. 60, Xisi Nan. Cocina especializada en recetas hechas a base de cerdo.

Confucius Heritage. 3, Liulichang. Platos muy elaborados como el escorpión frito.

Donglaishun. 16, Donghuamen. Especialidades de Mongolia.

Dasanyuan. 50, Jingshan Xi. Tel. 640 139 20. Elegante y con la mejor cocina cantonesa.

 

QUÉ COMPRAR
Beijing es un paraíso para ir de compras, un lugar donde se puede encontrar de todo. Sobresalen las antigüedades, pinturas sobre papel o seda, objetos de jade y de laca, prendas de seda, bronces, porcelanas, piezas de cuero, piel y confección, alfombras, rollos con caligrafía china y un largo etc. La calle más comercial de la ciudad es Wangfujing, con grandes almacenes y toda clase de tiendas. Liulichang es la famosa calle de los anticuarios y los libreros. Las mejores sedas se encuentran en Yuanlong Silk Store (55, Tiantan Lu) y, para artículos antiguos y curiosos , hay que acercarse al mercado de Hongqiao, junto al parque Tiantan.

 

MÁS INFORMACIÓN

www.cultura-china.com

www.chinaorg.cn

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