Tlacotalpan, una población encantadora

Tlacotalpan, una población encantadora

Dice Fernando Benítez, escritor y conocedor de los orígenes de México, que “donde hay una tierra virgen no puede faltar el aventurero que ofrece su vida a cambio de descubrirla”. Esto es bien cierto, y además describe a la perfección la esencia del Estado de Veracruz. La combinación y la conjunción que ofrece esta región entre tierras montañosas y litoral es un idilio para los turistas. Situada junto al Golfo de México y la Sierra Madre Oriental, el Estado de Veracruz ofrece una variedad infinita de paisajes y sensaciones ya que en el mismo territorio se puede pasar de pisar playas vírgenes a hacerlo en dunas y selva. Un dato que ayuda a visualizar esta unión entre mar y montaña: Veracruz dispone de más de 700 km de playas y, a la vez, posee la montaña más alta del país con 5.610 m de altitud, el Pico de Orizaba.

Casa de Hernán Cortés (La Antigua)

Casa de Hernán Cortés (La Antigua)

El azar o el destino hicieron que este lugar, además de que la madre naturaleza lo dotara con unos magníficos paisajes, fuera un punto importante en la historia del mundo occidental. Veracruz se convirtió en el siglo XVI en la llave de entrada de los españoles en México.  El que fue el paraje donde hace más de 3.500 años vivieron los olmecas, la primera gran civilización mesoamericana, albergó el desembarco de las tropas comandadas por Hernán Cortés el año 1519. Pero no lo hicieron en la actual Veracruz, sino que llegaron a un lugar donde los autóctonos se referían a él como “Úlua”. Los españoles lo rebautizaron como San Juan de Ulúa.  Los de Cortés buscaron un sitio mejor para albergar a sus seiscientos soldados. A pesar de eso, no fueron muy lejos y establecieron un nuevo municipio: la Villa Rica de la Veracruz. El origen del nombre tiene sus raíces en la conjunción de dos factores. El primero fue la impresión que tuvieron sobre la  fertilidad de la tierra para poder cultivarla. El segundo fue que los españoles desembarcaron en Semana Santa coincidiendo justamente en un Viernes Santo, día de la Cruz Desnuda. Como decía Benítez, una tierra virgen tiene que ser explorada por un aventurero. Eso es lo que hicieron las tropas españolas una vez ya se habían acomodado. Decididos a buscar lugares donde encontrar agua dulce, se desplazaron hacia el sur haciendo parada en lo que actualmente se conoce como La Antigua. Es aquí donde se pueden encontrar aún los restos de la que fuera la casa de Hernán Cortés. En La Antigua, no tan solo hay que visitar este lugar,  también la Ermita del Rosario. Construida entre 1523 y 1524 es considerada como la primera iglesia católica de la América continental. Lo más interesante de esta iglesia es su mural interior. En su atrio, se pueden observar las catorce estaciones de las que se compone el Vía Crucis y están hechas con mosaicos extraídos de Talavera de la Reina.

Antigua iglesia de Hernán Cortés

Antigua iglesia de Hernán Cortés

Siguiendo con la ruta que hizo Hernán Cortés, la próxima parada recala en Cempoala. Los españoles, cuando se establecieron en la Antigua, oyeron hablar de una ciudad que albergaba templos de plata. Resultó ser Cempoala. La tradición oral cuenta que el origen de este mito de los templos de plata puede venir del resplandor de las casas del pueblo cuyos acabados en piedra pulida brillaban al amanecer. Habitado por la civilización Totonaca, este enclavamiento histórico había llegado a tener, en su época de apogeo, hasta 25.000 habitantes. Era una ciudad repleta de canales de riego y acueductos para abastecer de agua todos los jardines con los que contaban y para cultivar los campos de los alrededores. Cempoala, pues, se convirtió en el primer poblado azteca de importancia que Cortés visitó desde de su desembarco en México.

Cempoala, primer poblado azteca descubierto por Cortés

Cempoala, primer poblado azteca descubierto por Cortés

El asentamiento está formado por varios templos y por tres anillos circulares. Son éstos últimos los que despiertan más inquietud entre investigadores y visitantes. La teoría más corriente relaciona estos círculos con los ciclos astronómicos. Años más tarde de la llegada de los españoles, entre 1575 y 1577, se vivió una epidemia de viruela que dejó muy mermada la población de Cempoala. La que no murió se acabó trasladando a Xalapa. Fue entonces cuando la ciudad cayó en una época de abandono y olvido que no se recuperó hasta años más tarde.

Retomando el viaje de la mano de Cortés, regresamos a lo que es la actual Veracruz. El fracaso de la búsqueda de plata en Cempoala y la pérdida de importancia del enclavamiento de La Antigua, hicieron que Veracruz fuese adquiriendo cada vez más importancia. Desde ese momento, el puerto de Veracruz se convirtió en el punto de enlace entre México y Europa. Era el punto neurálgico donde las mercaderías iban y venían de ambos continentes. Es en este punto que Veracruz se convierte en la llave de entrada a México siendo así de vital importancia y constituye un paso hacia delante para el desarrollo económico de la región.

Puerto de Veracruz

Puerto de Veracruz

Por cierto, el Carnaval de Veracruz es el más importante de México. Durante nueve días, los que preceden al Miércoles de Ceniza, los veracruzanos organizan grandes festejos y fiestas de máscaras además de bailar su danza tradicional equipados con la vestimenta apropiada para la ocasión.

Trajes tradicionales veracruzanos

Trajes tradicionales veracruzanos

Los trajes típicos de Veracruz tienen claramente una influencia de los que se pueden ver en Andalucía o Valencia. De esta manera, se reafirma una idea sobre este lugar que plana desde el momento en que desembarcan los españoles: Veracruz se convierte en la cuna del mestizaje.

Recorrer sus calles también es toda una experiencia positiva y enriquecedora: invitan a pasear y a mirar los grandes arcos que gobiernan muchas de las calles de Veracruz. No sólo eso, sino que en las terrazas de los bares se respira un aire contagioso de buen ambiente.

Ambiente en la plaza de Armas de Veracruz

Ambiente en la plaza de Armas de Veracruz

En la ruta de Hernán Cortés, falta el nombre de una ciudad importante del Estado de Veracruz. Es nada más y nada menos que su capital: Xalapa. De obligado paso cuando se quiere ir del mar hacía las montañas interiores, Xalapa se convierte en el nexo de unión de un conjunto de ciudades que giran a su alrededor y que, cada una, no se entiende sin la otra. Es muy común que la capital de un Estado o país sea la más importante en cuanto a población. En este caso no es así. Veracruz acoge el 7% de los habitantes, mientras que Xalapa alberga el 6%.

Una de las atracciones principales para acudir a esta ciudad boscosa y montañosa, es su oferta cultural, cuyo máximo ejemplo es el Museo de Antropología. El visitante del museo podrá ver tres partes en las cuales se les exponen las diversas culturas y civilizaciones que han poblado las tierras veracruzanas, ordenadas por su ubicación geográfica. En la primera, se pueden observar varios vestigios de los Olmecas quienes poblaron las regiones del sur. En la segunda, hay recogidos los restos de las muchas culturas que residieron la zona centro del Estado y, por último, se puede visitar la colección Huaxteca, civilización que se afincó en el extremo norte.

Museo Antropológico (Xalapa)

Museo Antropológico (Xalapa)

Además de la parte más cultural, Xalapa también ofrece dos curiosidades al visitante: es la sede la orquesta sinfónica más antigua de México que hizo su primer concierto en el teatro de Lerdo el 21 de agosto de 1929; la segunda curiosidad de Xalapa es el colorido de sus calles. Las casas dibujan un trazo heterogéneo de colores que, a pesar de no ser tan vivos como los que se pueden encontrar en otros lugares, dan un toque diferencial a la ciudad.

Calles de Xalapa

Calles de Xalapa

Xalapa es un punto de partida hacia pueblos que presentan un gran atractivo turístico por su belleza y sus costumbres. En la última parada del viaje nos dirigimos a Naolinco, pueblo que desprende un aire nostálgico. Sus calles adoquinadas y sus fachadas coloridas, se perfila como un pueblo de 19.000 habitantes ideal para el descanso donde poder disfrutar de las “nahhui ollín”, expresión totonaca que significa cuatro estaciones y que dio nombre a este lugar. A pesar de su tranquilidad y su toque nostágico, el 80% de los habitantes de Naolinco viven de la fabricación de bolsas, carteras, cinturones y zapatos. Paseando por sus calles y husmeando en los comercios y talleres, se puede comprobar esta dedicación al mundo de la piel y los complementos.

Zapatero de Naolinco

Zapatero de Naolinco

No es de extrañar, pues, que el Estado de Veracruz ya sea por su historia, sus paisajes o sus gentes haya sido escenario de numerosas películas rodadas por la industria cinematográfica de Hollywood. Según el gobierno de Veracruz, se han rodado hasta el momento un total de 23 películas. Entre las más destacadas, ‘Apocalypto’ dirigida por Mel Gibson que se estrenó el año 2006 y ‘Che’ de Steven Soderbergh sobre la figura del Che Guevara teniendo como protagonista a Benicio del Toro.

Gracias también a su diversidad geográfica, Veracruz se ha convertido en un punto de referencia del mundo del turismo de aventura. Más del 80% de este tipo de turismo en México tiene como destino Veracruz. Senderismo, rafting, canoa, submarinismo son sólo algunas de las actividades que se pueden hacer durante la estancia en esta región mexicana.

Texto: Xavi Viñas; Fotos: Toni Santiso


Ver mapa más grande

CÓMO IR

Desde México DF hay varios vuelos diarios a Veracruz. También es posible viajar en autobús desde la capital, ya sea a Papantla (Terminal Norte), Xalapa o Veracruz (ambas desde Tapo, Terminal Oriente). En autobús o en coche  son unos 400 kilómetros desde México DF.

QUÉ SABER

Formalidades de entrada. Pasaporte.

Clima. La costa de Veracruz es cálida todo el año.

QUÉ VER Y HACER

Papantla. La mejor base para visitar el norte de Veracruz. A pocos kilómetros está Tecolutla, un pueblo con playa desde la que se organizan excursiones en lancha por los manglares.

El Tajín. A15 kilómetros de Papantla. Es un recinto arqueológico muy interesante.

Xalapa. Es la capital del Estado. No debes perderte el Museo de Antropología. En los alrededores de Xalapa se puede hacer una escapada a Xico, agradable centro colonial y la cascada de Texolo.

La Antigua. Pequeño pueblo a orillas del río Huitzilapan, muy ligado a Hernán Cortés.

Veracruz. Es la ciudad más importante del Estado. Visitar la fortaleza de San Juan de Ulúa y el baluarte de Santiago. El ambiente musical que hay siempre en la Plaza de Armas es muy sugerente. No te lo pierdas, así como pasear por sus callejas…

Tlacotalpan. Pequeña ciudad anclada en el tiempo.

Los Tuxtlas. Los alrededores del volcán San Martín son preciosos, salpicados de recintos arqueológicos de la civilación olmeca. Se pueden ver dos cabezas en Santiago Tuxtla.

Turismo activo. Veracruz capta más del 80 por ciento del turismo de aventura de todo el país. El rafting tiene su mejor localización  en el río Filobobos. La pesca del marlin se practica en Tuxtlan y Veracruz. Para la observación de aves un buen emplazamiento es las lagunas de Sontecomapan y Catemaco. Los escaladores tienen auqí un gran reto: la cumbre de Orizaba, la más alta del México.

En Xalapa y Veracruz encontrarás las mejores empresas especializadas en excursiones aventureras.

DÓNDE DORMIR

Hay varios alojamientos por el Estado. Sugerimos:

Misión Xalapa (www.hotelesxalapa.com) . En Xalapa. Buenos servicios.

Camino Real (www.caminoreal.com) En Veracruz. De lujo.

DÓNDE Y QUÉ COMER

La cocina de Veracruz es una de las más sabrosas de México. En la costa abundan el pescado y el marisco. Hay que probar los chiles rellenos, carne a la tampiqueña, mixiotes (carne especiada envuelta en hojas de maguey).

En Veracruz una buena opción para probar la cocina veracruzana es la estancia de Boca (www.laestanciadeboca.com). Los mejores mariscos los encontrarás en Villa Rica (Calzada Mocambo, 527). En Xalapa, La estancia de los Tecajetes (Avila Camacho, 90). En Tlacotalpan, Doña Lala (Carranza, 11).

MÁS INFORMACIÓN

www.veracruzturismo.com.mx

www.veracruz.gob.mx

www.visitmexico.com